3 razones por las que el beso de Rammstein es relevante

Los guitarristas del grupo alemán se besaron durante su concierto en Moscú, Rusia, en donde prevalecen las leyes anti-LGBTQ y la homofobia.
Iraís M.
Foto: Instagram Rammstein

Paul Landers y Richard Kruspe, los guitarristas de Rammstein, se besaron durante su presentación en el Estadio Luzhniki de Moscú mientras interpretaban la canción “Ausländer”. El acto simbólico se realizó en protesta contra las leyes anti-LGBTQ de Rusia, así como contra la homofobia general que permea en el país. 

Aquí te decimos por qué el beso entre los alemanes fue relevante:

1. Homofobia legal

En junio de 2013, Vladimir Putin, presidente de Rusia, aprobó una ley federal “con el propósito de proteger a los niños de información en favor de la negación de los valores familiares tradicionales“. Esta prohíbe que los niños estén “expuestos” a todo lo relacionado con la existencia de la comunidad LGBTQ.

Es decir, en este país es ilegal que los homosexuales y demás personas de la comunidad expresen en público algo que evidencie sus preferencias. Esto fue condenado por Amnistía Internacional, entre otras instancias, porque se podría decir que ahora en Rusia la homofobia es prácticamente algo legal. 

2. Desigualdad hasta para los extranjeros

El que la protesta se haya hecho mientras Rammstein tocaba “Ausländer” (extranjero, en alemán) hace que tenga todavía más sentido, ya que la ley homofóbica de Rusia también aplica a extranjeros que visiten el país. Entonces, de acuerdo con el Código de la Federación de Rusia sobre Infracciones Administrativas, los integrantes del grupo alemán podrían ser detenidos por 15 días o multados con 5 mil rublos (casi mil 500 pesos mexicanos) antes de ser deportados

En el artículo 3 del Código también se establece la misma multa para ciudadanos rusos, mientras que para servidores públicos esta puede ascender hasta a 50 mil rublos. Las organizaciones y empresas, por su parte, pueden ser multadas hasta por 1 millón de rublos y dejar de operar hasta 90 días si se muestran en favor de la comunidad LGBTQ.

Entonces, no solo la homofobia es legal, sino que es ilegal que un gay extranjero ―por muy avanzado que esté su país de origen― se comporte tal y como es dentro de la comunidad rusa.

3. Muerte e impunidad

La semana pasada, la activista Yelena Grigoryeva fue asesinada en San Petersburgo ―en donde Rammstein se presentará este viernes 2 de agosto― después de que su nombre apareciera en un sitio web inspirado en la película Saw, en el que se alentaba a los lectores a “cazar” a activistas LGBTQ.

Grigoryeva era participante de la Alianza de Heterosexuales y LGBT por la Igualdad y tanto ella como su abogado acudieron a las autoridades debido a las amenazas, pero el Estado no garantizó su derecho a la vida y fue acribillada y estrangulada. 

La manifestación en la capital rusa no fue la primera de Rammstein en favor de la comunidad LGBTQ. En un show de Polonia, el vocalista Till Lindemann hizo crowdsurfing en un bote inflable mientras agitaba una bandera LGBTQ. Como parte de su proyecto solista, Lindemann incursionó en el trap con “Mathematik”, en cuyo video aparece vestido como colegiala, algo que seguro no le gustaría a Putin.