Big Soto es el rapero más versátil de Venezuela

Platicamos con el rapero sobre cómo pasó del skate al rap y sus temas con Bizarrap, Natanael Cano y Santa Fe Klan.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_
Foto: Big Soto. Cortesía de prensa.

Big Soto es uno de esos artistas que salen a la conversación a la hora de platicar sobre los músicos de la nueva generación que lo están haciendo bien, pero no están obteniendo el suficiente reconocimiento.

Gustavo Rafael Guerrero Soto, nació en Cumaná, estado de Sucre, Venezuela, y es una clara representación de la versatilidad de la camada que está marcando la historia en la música actual.

A Big le viene bien escribir, rapear o cantar. Lo mismo se monta a un trap que a un reggaetón, y hasta en un corrido tumbado. Además empezó en el freestyle, así que sabe bien el arte de la improvisación lírica.

Foto: Big Soto. Cortesía de prensa.

Más que un trapero de la fila de los que han salido de SoundCloud, Soto se ha colocado en la industria como una de las apuestas más interesantes, no solo de su país de origen, si no también de su sello discográfico, Rimas Entertainment; el mismo que ha llevado a la cima del mundo a artistas como Bad Bunny.

En Venezuela la cultura del rap ha sido escuela para toda Latinoamérica y su legado se ha mantenido vigente gracias a figuras como el propio Big Soto, quien es un fiel devoto de leyendas como Canserbero o Lil Supa. Sin embargo, no entra dentro del marco tradicional del hip hop venezolano.

“El trap es el nuevo punk”

Yo creo que trap y el rap obviamente siempre han ido de la mano. El trap pasó a ser el nuevo punk. Puede ser muy underground y al mismo tiempo puede ser muy comercial”, menciona Big Soto en entrevista para Slang.

“Desde que yo inicié venimos trabajando este tipo de idea de un ‘rapero rebelde’ que quería acabar con todo; que estaba en todas las fiestas; que era el rey de la fiesta, y creo que es el concepto que tienen la mayoría de los trappers en este momento”, apunta Soto sobre la creación de su personaje, que a la par se ha convertido en el molde actual del trapero moderno.

Antes de firmar un contrato con su exitosa discográfica, trepar su primer tema a plataformas o tan siquiera rapear, Soto era skater y como cualquier otro que haya vivido la era de los cafés-internet, Ares o LimeWire, se acercó a la música gracias al formato mp3:

Yo era un chambo patinetero de bajos recursos. Trabajé recogiendo escombros de casas para tener plata y comprarme una tabla. Recuerdo que tenía que empujar carros de perros calientes para trabajar en una esquina. También trabajé en una heladería, pero yo me divertía y era feliz junto con mis amigos”, menciona sobre su vida antes del rap.

Foto: Big Soto, Instagram oficial.

Del skate al freestyle

Mi primer acercamiento con la música fue con el skate. De una forma u otra, estos dos elementos iban combinados. Siempre que patinaba llevaba conmigo un iPod que me regaló mi papá, en el que descargaba toda la música que me encontraba en internet. No solo rap, también descargaba rock, salsa, merengue; de todo. Patinaba 7 horas seguidas y todo ese tiempo escuchaba música”, recuerda.

“Cuando todo el tiempo te estás alimentando de música algo te lleva a hacerla y la conexión fue natural: Había un grupo de patineteros-raperos con el que me juntaba y yo era el que organizaba los eventos de rap en mi casa. De ahí, empecé a interesarme por participar. Eran batallas de freestyle. No sé, pero en algún momento quise hacerlo porque sabía que podía hacerlo.

Y si bien el freestyle es una disciplina distinta al rap grabado, Soto no dudó en comenzar a grabarse gracias a una persona que le cambió la vida, su compañero de escuela: En el primer día de clases de la universidad hubo una de estas dinámicas en la que te tenías que sentar espalda con espalda con una persona para conocerla. A mí me sentaron con Carlos, quien era productor. Después de que le dije que rapeaba me dijo que tenía un estudio en la casa. Nos hicimos muy amigos hasta el punto de faltar casi todos los días de la universidad para poder ir a grabar con él. Ahí fue donde grabé mi primera canción: ‘Exposición’”.

Del freestyle a crear el concepto Big Soto

A mediados de la década pasada, Gustavo decidió crear a Big Soto, su alias inspirado en lo que sucedió cuando decidió usar el antónimo de los prefijos en tendencia en el trap («Lil» o «pequeño» en español):

“Mi etapa como freestyler fue una muy corta. Me di cuenta que no era bueno para las batallas, pero sí para crear ideas. Entonces, simplemente acudí a varios compañeros que me explicaron que era un compás, una doble rima, etc. Fui a varias batallas donde perdí. De hecho, solo llegué a ganar una batalla”.

“Ahí fue cuando conocí a Trainer, que es parte esencial en mi carrera y él me explico muchas cosas de la música. Principalmente como era el trap, su cultura, me mostró todo el movimiento y empecé a entenderlo. Me alejé del freestyle porque quería hacer música. Quería sentarme en mi computadora a escribir letras. A mí se me facilita escribir canciones. Muchas veces solo me pongo los audífonos y comienzo a soltar barras y, cuando veo, tengo la canción completa. La teoría es que yo no nací para ser freestyler, sino para ser compositor”.

Foto: Big Soto. Instagram oficial.

De cómo integrar el rap con el canto y The Good Trip, su nuevo álbum

Además de su flow, tal vez uno de los más grandes talentos de Big Soto es el canto. Su tono de voz es auténtico, entonado y va perfectamente con el auto-tune. Para muestra, canciones como “Vacile” (colaboración con Farruko y Kobi Cantillo) así como “Cuatro Paredes” con Santa Fe Klan.

“Mi primera canción haciendo el intento de cantar se llama ‘Camino Solo’. Es una canción de rap en la que yo me estaba expresando cómo me sentía, eran momentos difíciles de mi vida en Venezuela. Estaban pasando cosas medio turbias y difíciles en el barrio y esta era una canción en la que quise expresar lo que sentía sin contar mi historia. A la gente le gustó y comencé a hacer canciones como ‘No Me Importa’. Con mi nuevo disco llegaré a mi siguiente nivel como rapero-cantante”, revela Big Soto sobre su próximo disco.

Acerca de esta nueva producción, Soto comenta: “El álbum se llama The Good Trip, es bastante completo porque tiene muchas colaboraciones. Lo he estado trabajando con sudor, lágrimas, dolores de cabeza, caída del cabello… Es un proyecto que tiene peso. Será mi primer hijo, mi bebe, es un álbum muy diferente a lo que se viene escuchando, tiene mucha música alternativa, R&B, música experimental y más”.

Big Soto ft. Bizarrap, Natanael Cano y Santa Fe Klan

Tan solo en 2020, Big Soto hizo un recorrido por Latinoamérica y por distintos géneros musicales con sus colaboraciones.

Empecemos con Bizarrap. Tenía como unos 6 meses platicando con él por Instagram para hacer mi sesión, el universo conspiró y un amigo mío, Lit Killah, me llevó a Argentina a hacer el video de una canción que hicimos a distancia. Estuve dos días en Argentina; uno para hacer el video con Lit Killah y el otro para hacer la sesión con Biza, e hicimos un hit”, menciona Big sobre su sesión con el productor y beatmaker que suma más de 37 millones de reproducciones en YouTube.

Sobre su junte con uno de los raperos mexicanos más importantes del momento, Santa Fe Klan, Soto cuenta: “Lo conocí en un campamento en Monterrey. Ahí hicimos 4 canciones; después decidimos juntarnos aparte en Ciudad de México e hicimos ‘Cuatro Paredes’. Ángel para mí es una persona súper talentosa, su voz es única”.

Big Soto concluye la plática hablando de México y cómo fue que se montó a un corrido con Natanael Cano: “Un día dije: ‘Cuando vaya a México, voy a hacer una canción con Natanael Cano’. Yo pensaba que él vivía en México pero vive en Estados Unidos. Y un día, que hicimos un campamento en Acapulco dije ‘voy a hacer un corrido tumbado’. Luego se lo enseñé a Nata, le gustó el tema, decidió sumarse y de ahí salió ‘Bandolero’”.

“Vengo De Nada”, canción de Ovi que supera las 48 millones de views en YouTube, fue una de las canciones más impactantes del 2020 al condensar el sonido mexicoestadounidense con el flow de países como Cuba (Ovi), México (Alemán), Estados Unidos (Natanael Cano) y Big Soto (Venezuela): “Ovi me dijo que si me montaba a un tema con Natanael. En un día ya tenía mis vocales, después se montó Alemán y aunque todo pasó muy rápido, esa canción es el mejor ejemplo de que la música se queda para siempre”.