¿Cómo influyó la cultura rusa en la música occidental?

Desde The Beatles hasta Tears For Fears, la música anglosajona retrató así a la nación más grande del mundo en sus canciones.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_

El periodo de tensión de la Guerra Fría entre Estados Unidos y Rusia dejó secuelas en la cultura occidental, tanto en el ámbito socioeconómico como en la música popular. La cortina de hierro, denominación histórica que hace referencia al bloqueo socialista de Europa del Norte con los países occidentales, también heredó un legado musical que se vio reflejado en las expresiones de la postguerra.

Existen cientos de composiciones de artistas estadounidenses y británicos que dedicaron melodías a relatar historias de la sociedad soviética. Esto comenzó en la década de los sesenta, cuando Paul McCartney compuso “Back In The U.S.S.R” para el White Album de The Beatles y pasó por la época dorada de la música disco en los setenta con Boney M y su canción “Rasputín”, que cuenta la historia de un afamado místico ruso de la época de los zares.

“Stranger In Moscow” de Michael Jackson, “Leningrad” de Billy Joel, “Ronnie, Talk To Russia” de Prince y el éxito “Everybody Wants To Rule The World” de Tears For Fears, son otros de los temas de pop que relataron el contraste ideológico entre ambas culturas.

La historia detrás de las canciones

Uno de los primeros de la época de la cultura pop actual en hablar sobre la Guerra Fría fue Paul McCartney, quien se inspiró en el espionaje que existía en aquel entonces por parte de los rusos en Estados Unidos. Desde el lado musical (y el título del tema arriba mencionado) se basó en el track “Back In The USA” de Chuck Berry, uno de los artistas que representaban el espíritu de rebeldía del rock and roll, un género que fue prohibido por el régimen soviético por los rasgos subversivos que lo caracterizaban.
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De acuerdo con el blog The Beatles Bible, la canción causó controversia en el sector conservador de Estados Unidos encabezado por el colectivo John Birch, una sociedad que acusaba al grupo de alentar el comunismo en el país del norte.

Por otro lado, en los años setenta con la llegada de la música disco, Boney M contó la historia de uno de los personajes más controversiales de la Unión Soviética, Grigori Rasputin, un místico que fue confidente del Zar Nicolás II (el último monarca de Rusia) quien se presumía era amante de la entonces reina. En la canción “Rasputin”, el colectivo estadounidense incluye elementos musicales rusos como la balalaika, instrumento de tres cuerdas que se hace presente en todo el track, según información de Financial Times.

“Leningrad”, tema incluido en el álbum Storm Front de 1989, habla sobre un payaso llamado Viktor que Billy Joel conoció en la Unión Soviética en 1987. El track refleja una plática que ambos tuvieron en la que comparaban las diferencias culturales entre la nación europea y Estados Unidos. Específicamente, habla sobre la pérdida de niños en la batalla de Leningrado en Siege durante la Segunda Guerra Mundial, señala el blog Russia Beyond.
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Por otro lado “Ronnie, Talk To Russia”, es una canción que Prince escribió pensando en el expresidente Ronald Reagan y su relación con los rusos. Incluida en el álbum Controversy de 1981, el tema hace referencia Guerra Fría en la letra: “Ronnie habla a Rusia, antes de que sea tarde, antes de que consuman al mundo”. Spotify
Aunque el track puede interpretarse de muchas formas, “Everybody Wants To Rule The World” de Tears For Fears, trata sobre el clima emocional que se vivía en los años ochenta entre ambos frentes, de acuerdo con Stereogum.

En una entrevista reciente recuperada por el blog estadounidense, Curt Smith confirmó el dato: “regresando a esos tiempos… de lo que hablamos realmente en ‘Everybody Wants To Rule The World’ era sobre la Guerra Fría, en ese entonces era Estados Unidos y Rusia, pero hoy puede aplicarse al conflicto entre Estados Unidos y Corea (Del Norte). La canción tiene resonancia todavía, en un contexto diferente, y de todas formas suena tan bien como siempre”, señaló.
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