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Por qué la sentencia contra Harvey Weinstein es histórica para las luchas feministas

Este es el primer y único proceso penal abierto desde el surgimiento del movimiento #MeToo.
Natalia Ríos
Foto: Shutterstock.

Se trata de una sentencia histórica para las luchas feministas. Harvey Weinstein recibió hoy (11 de marzo) una sentencia de 23 años de prisión por violación y delito sexual. Tras cumplir su periodo en la cárcel, el exproductor de Hollywood tendrá que pasar cinco años bajo supervisión.

“Si Harvey Weinstein no hubiera sido condenado por este jurado, lo que hizo habría sucedido una y otra vez. Me alivia que ahora sepa que no está por encima de la ley. Me alivia que haya mujeres más seguras porque él no está”, dijo Miriam Haley, una de las mujeres que testificó en su contra.

Por su parte, Weinstein se dirigió al tribunal durante cerca de 20 minutos. Dijo que le preocupaba la manera cómo en Estados Unidos se vulneraba el derecho de toda persona al debido proceso.

De acuerdo con CNN, Weinstein dijo: “No he visto a mis tres hijos mayores desde que salió el artículo del diario The New York Times. No los he visto. Ni tengo idea de lo que están haciendo. No tengo contacto. Eso para mí es un infierno en la tierra”.

La condena y las reacciones de las mujeres que rompieron el silencio 

A finales de febrero, Harvey Weinstein había sido encontrado culpable de dos de los cargos de los que se le acusaba. Delito sexual en primer grado (sexo oral forzado) a la asistente de producción Mimi Haleyi, y violación en tercer grado (sin uso de la fuerza, pero sin consentimiento expreso) a la actriz Jessica Mann.

Foto: 5 de junio, 2018 Harvey Weinstein y su abogado Benjamin Brafman en la State Supreme Court / Shutterstock.

El suyo es, hasta el momento, el primer y único proceso penal abierto desde el surgimiento del movimiento #MeToo. Ahora Weinstein pasará 23 años en la cárcel. Además, tiene otro juicio pendiente en Los Ángeles por otras dos presuntas agresiones sexuales.

Desde que fue condenado, el veredicto fue ampliamente celebrado en redes sociales por muchas de las mujeres que habían acusado a Weinstein de abuso sexual y acoso. Una de ellas fue Ashley Judd, la primera en dar su testimonio para la investigación iniciada por el New York Times en 2017.

“Las mujeres que testificaron en este caso, y pasaron por este infierno, hicieron algo muy valioso por las niñas y mujeres de todo el mundo. Gracias”, escribó Judd en Twitter.

“Harvey Weinstein es ahora un violador condenado. Dos supervivientes lloran y celebran. Gracias, Dios”, dijo Asia Argento en Instagram.

“Gratitud a las mujeres valientes que testificaron, y al jurado por lograr ver más allá de las sucias tácticas a las que recurrió la defensa de Weinstein”, dijo la actriz Rosanna Arquette en Twitter, quien también fue víctima del comportamiento depredador de Weinstein.

Una condena relevante para las luchas feministas

Desde que en 2017 surgió la ola de denuncias contra Harvey Weinstein, el movimiento #MeToo tuvo un crecimiento y una repercusión global sin precedentes. A raíz de esto, miles de mujeres en todo el mundo se animaron a hacer públicos los abusos de los que eran víctimas en su entorno de trabajo.

El movimiento #MeToo fue creado en 2006 por la activista Tarana Burke. Ella trabajaba con mujeres jóvenes de comunidades marginadas que habían sufrido algún tipo de violencia sexual. En cierta ocasión, una niña de 13 años le contó que era abusada por su padrastro. Burke no dio seguimiento a su caso y, más tarde, la víctima se fue del refugio. Burke lamentó no haberle dicho que ella también (Me Too) había sido víctima de abuso.

Sin embargo, el caso de Harvey Weinstein representó un avance sin precedentes en el desmantelamiento de un sistema en el que el comportamiento de los depredadores en el entorno laboral se había normalizado.

Foto: Shutterstock.

El reportaje del New York Times incluyó el testimonio inicial de ocho actrices, a las que en poco tiempo se sumaron las de más de 40 actrices y modelos. Algunas de ellas fueron Salma Hayek, Uma Thurman y Cara de Levingne. Conforme pasó el tiempo, llegaron a sumarse más de 90 mujeres que aseguraron haber sido víctimas de Weinstein.

Como una reacción en cadena, vimos caer a hombres en todo el mundo: desde leyendas de Bollywood en India, expresidentes, políticos, magnates del cine en EU, artistas financiados por la Academia Sueca responsable del Nobel, ejecutivos de Google ―incluido el creador de Android― e incontables hombres en posiciones de poder.

La sentencia contra Harvey Weinstein y el #MeToo en México

De no haber sido por el escándalo en torno a la caída de Harvey Weinstein, el movimiento #MeToo en México no se habría dado en el momento y de la manera que se dio.

Año y medio después de la sacudida que sufrió el status quo en Hollywood, muchas mujeres en México se inspiraron en el movimiento para hablar de lo que estaban padeciendo en sus lugares de trabajo.

En cuestión de días salieron a la luz cientos de casos que estaban ocurriendo en los más distintos ámbitos: el mundo editorial, la academia, el periodismo, la publicidad, la música e incluso en organizaciones de derechos humanos.

Lamentablemente, las acusaciones se apagaron ante la violenta persecución que se dio en redes contra las mujeres que abrieron y usaron cuentas en Twitter o en Facebook como plataformas de denuncia.

El acoso sigue presente en Hollywood y en otros ámbitos

La sentencia de una figura como Harvey Weinstein representa sin duda un logro sin precedentes en la lucha feminista contra el acoso y el abuso sexual. No obstante, personas cercanas a la industria aseguran que aún existen comportamientos similares que son vistos como “poco importantes”.

La autora de Reel Inequality: Hollywood Actors and Racism, Nancy Wang Yuen, dijo al diario británico The Independent que hay muchos hombres en posiciones de poder en la industria del cine que condenan el comportamiento de Weinstein. Pero se justifican diciendo que ellos no llegarían tan lejos como él. “Y con este tipo de actitudes buscan minimizar su sexismo cotidiano”, destaca Wang.