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Corona Capital 2019: ¡Bienvenidos al futuro, nostálgicos!

El capítulo 10 del festival Corona Capital dejó varias reflexiones pero la más importante: nuevas generaciones vienen en camino.
Héctor Elí Murguía
Foto: Billie Eilish en el Corona Capital 2019 / Slang, por Jesús Elizondo.

El festival Corona Capital ha envejecido y nosotros con él. Aquellos que fueron a la primera edición en la plenitud de sus veintes, hoy atraviesan la crisis (o no crisis) de los treinta; pagan una renta, se mantienen solos, tienen hijos, o simplemente viven algo muy distinto a lo que experimentaban hace una década.

El sábado, fue una completa celebración a la nostalgia terca, esa misma que hace que The Beatles o Pink Floyd sean de los más escuchados en plataformas en México, o aquella que no nos deja creer que Green Day ya se escuche en la programación de Universal Stereo, la estación de radio de clásicos por excelencia.

Ese día, los amantes del rock hicieron acto de presencia y cumplieron sueños al ver a The Strokes, Franz Ferdinand o Weezerque últimamente se ha convertido en una banda de covers.

Y aunque la nostalgia no es propia de esta edición, pues desde hace unos años ya lo habíamos experimentado (en 2016 con The Killers; en 2017, con Foo Fighters y el año pasado con Robbie Williams o The Chemical Brothers), en esta fue notable un cambio generacional.

El domingo, como señaló alguien en un tuit, casi “la mitad” del festival se llenó con la presencia de personas que ni siquiera habían sido planeados cuando Casablancas y su banda debutaron a principios del siglo XXI.

Mucho en gran parte se debe a que el propio festival está buscando rejuvenecer desde hace tiempo. Tan solo el año pasado, pudimos observar a personas de no más de 20 años presenciando actos como Superorganisim, Clairo, Khalid o a Lorde.

Pero este año especialmente, el Corona atrajo la atención de una nueva generación que está en búsqueda de una identidad.

Foto: Héctor Eli Murguía, para Slang.

Quien mejor para representarlos que Billie Eilish, una chica de 17 años que se ha convertido en un fenómeno de la industria, pues en su estilo musical, visual y conceptual se ven proyectados sus millones de seguidores en Instagram y escuchas de plataformas.

La adolescente cerró el evento, en uno de los escenarios principales, interpretando su corta discografía que comprende un EP llamado dont smile at me y su álbum debut WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?

Foto/Crédito: Jesús Elizondo, para Slang.

Junto a su hermano, Finneas O’ Connell, Eilish demostró su talento para cantar y para dar un espectáculo memorable. Empezó con su hit de radio, “bad guy“, seguido de temas como “ocean eyes“, para concluir con su sombría, vanguardista pero a la vez catchybury a friend“.

El sonido de los sintetizadores de Finneas, reemplazaron el lugar de las guitarras que alguna vez resonaron bajo las manos de bandas como Pixies. Todo un statment de que la cosa está cambiando. ¡Bienvenidos al futuro, nostálgicos!

Foto/Crédito: Jesús Elizondo, para Slang.

Las incomodidades, otro factor de transición

Por otro lado, esta edición representa transición porque el festival tendrá que replantear ciertas acciones, y que planteamos aquí dada la percepción colectiva.

En Twitter se hicieron todo tipo de quejas, desde las más absurdas —como que a Julian Casablancas le faltó enjundia en su show con los Strokes (¿qué esperaban?)—, hasta las más genuinas como las largas filas para cargar dinero en el sistema cashless, la calidad del sonido, y la valla de seguridad entre los que compraron boleto general y boleto PLUS.

Si bien el sistema cashless es bastante simple, pensar alguna otra estrategia para cargar dinero no estaría mal, o al menos para implementarla dentro de la misma operación.

En cuanto a la calidad del sonido, esta mejoró del sábado al domingo. El primer día, por ejemplo, Travis casi no se escuchaba y parecía ser un problema de audio, no de la banda, por lo que es bastante justificable que si uno paga un boleto, lo mínimo que se espera es escuchar bien a su banda favorita.

En cuanto a las vallas de seguridad, se entiende que Corona Capital desde hace tiempo le apueste a ser un festival de alto nivel, pues el servicio PLUS es bastante efectivo, el problema reside en la comunicación. Casi a la última hora se anunció que en el escenario Light se haría más difícil estar cerca del escenario, por lo que muchos se molestaron.

Otros highlights

3 años después de haberse presentado en el mismo festival, el dúo Sofi Tukker demostró una vez más por qué es uno de los actos más divertidos que hay en la actualidad, al integrar el dance con lo tropical.

A pesar de la polémica que generó en meses recientes por haberle dado un beso negro a una fan durante uno de sus shows, Flume nos regaló un show de alta clase, integrando beats downtempo con melodías electro experimentales.

Y finalmente, Poolside nos dio también un show digno de disfrutar de un Corona con su peculiar estilo chillwave.

Cuéntanos, ¿cómo viviste el capítulo 10 del Corona Capital?