¿Te quieres disfrazar de Tupac en Halloween? Piénsalo dos veces antes del blackface

Tu creatividad es mayor como para optar por un disfraz racista en esta temporada.
Pamela Escamilla
El comediante Eddie Cantor haciendo blackface en la década de los años 20. Foto: AP

Aunque muchos de nuestros ídolos musicales son negros, disfrazarte de Snoop Dogg o Jay-Z este Halloween es una terrible y racista idea, aunque tus intenciones sean buenas. Como recomienda Noisey, al considerar hacerte blackface —maquillarte para que tu piel luzca más oscura de lo que es— pregúntate si eso podría ser considerado ofensivo y se prestaría a que seas humillado en redes sociales. Spoiler: la respuesta casi siempre es sí.

Esta práctica se condena principalmente en Estados Unidos, debido a la conciencia histórica que hay con respecto al historial de esclavitud de la población afroamericana. Sin embargo, en ningún lugar del mundo debería ser permisible.

Este año Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, pidió disculpas públicas por hacer blackface en una fiesta hace casi 20 años. Así que antes de salir vestido como Tupac, piensa si el rapero aprobaría tu caracterización, más allá de lo cool que según tú te haya quedado.

El uso de blackface se ha hecho en cine y teatro en el ámbito global desde que hay registro del arte hasta nuestros días, principalmente a finales del s. XIX y principios del XX. ¿Por qué está mal hacerlo? Porque en sus inicios se usó para reafirmar estereotipos o ridiculizar a una raza, así como para para ocultar la realidad de la comunidad descendiente de africanos. No hay que ser ningún genio para notar que los personajes negros eran interpretados por actores blancos para un público blanco porque los negros no tenían acceso al arte.

Blackface en México

De acuerdo con un estudio realizado entre el CONAPRED y el INEGI, 1.16% de la población nacional se identifica como afrodescendiente (aunque seguro hay más). Al ser un porcentaje tan bajo, es tarea de todos hacer conciencia sobre el racismo hacia los afromexicanos. Vestirte de Biggie Smalls no ayudará a construir esa reflexión.

Entre mexicanos famosos que se han maquillado simulando ser negros podemos recordar a Chespirito o a Cantinflas. Más allá de condenarlos por reflejar ignorancia al respecto, propia de la época, debemos reflexionar por qué no está bien que alguien que no es negro (sin importar lo bronceado o moreno que esté) interprete a Balthazar, el Rey Mago; y explicar por qué no nos enorgullece la existencia de Memín Pinguín, aunque Luis Ernesto Derbez, exsecretario de Relaciones Exteriores y rector de la UDLA piense lo contrario.

¿Me puedo disfrazar de Kanye West?

No. No importa que el rapero haya hecho declaraciones estúpidas sobre la esclavitud ni que sea amigo de Donald Trump: no hagas un espectáculo de ti mismo ridiculizando a todo un pueblo en desventaja solo porque West no le atina. A menos, claro, que seas afrodescendiente y tus características físicas y culturales correspondan en gran porcentaje a esos orígenes.

Es decir, si te malmirarían por usar la palabra nxxga, también lo harían por un disfraz de este tipo.