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El golpe del COVID-19 a la música en vivo

¿Regresarán los conciertos en 2020? ¿Qué está pasando con la industria musical durante la pandemia? Platicamos con artistas, promotores, técnicos y más, para saber qué está sucediendo con la industria.
Héctor Elí Murguía
Diseño Slang | Fotos: Getty Images.

Ante la falta de una vacuna que pueda erradicarlo, el COVID-19 se ha expandido por el mundo y nos ha dejado una sola alternativa: alejarnos los unos de los otros.

El virus que comenzó a esparcirse en Wuhan en diciembre del año pasado, ha arrasado con la economía de varias industrias que dependen de la interacción humana.

Uno de los negocios más afectados fue el de la música en vivo, actividad que se ha hecho cada vez más necesaria para nuestro esparcimiento.

Conciertos y festivales alrededor del mundo tuvieron que ser cancelados o reprogramados, provocando incertidumbre acerca de la situación en el mundo del entretenimiento.

Luego de casi 2 meses de vivir en el confinamiento y no tener alguna señal del restablecimiento de las actividades sociales, surgen varias preguntas:

¿Qué tanto está afectando a los trabajadores de la industria que no haya festivales o conciertos? ¿Estamos seguros que se van a realizar todos esos shows que fueron reagendados para este año? ¿Cómo cambiará la dinámica del entretenimiento musical en directo?

Foto: Jesse Baez en Sónar 2019 CDMX / Slang, por Jesús Elizondo.

¿Qué está pasando con el COVID-19 y la música en vivo?

Todo comenzó a principios de marzo cuando el COVID-19 fue decretado por la Organización Mundial de la Salud como una pandemia.

Estados Unidos cerró sus fronteras, miles de personas fueron enviadas a trabajar desde casa a lo largo y ancho del planeta, y empezaron las medidas de aislamiento social preventivas para evitar el contagio.

Luego sucedieron la cancelación de SXSW y el anuncio de la reprogramación del festival Coachella dado el brote masivo de casos en Texas y California, donde se realizan estos festivales respectivamente.

En esos primeros días de la alerta mundial eventos de esa o mayor magnitud como las ligas deportivas (NBA o la MLB) empezaron a seguir las mismas recomendaciones de la OMS, cancelando o posponiendo sus eventos.

Mientras tanto, en México se llevaba a cabo el Vive Latino, festival que intentó seguir algunas medidas sanitarias revisando síntomas de sus asistentes con todavía el permiso del gobierno, pero que a nivel mundial se vio como una vergüenza mediática.

Ahí ya comenzaba el debate en redes sociales. Se podían leer frases como “mucha gente depende de ese festival” o, “¿qué no saben que muchas personas dependen de los festivales y conciertos y no pueden hacer trabajo desde casa?”.

Y esa es una de las tantas realidades que estamos viviendo. Desde artistas independientes hasta personal de seguridad, están padeciendo los efectos negativos del virus en la economía mundial.

Si creías que no poder subir stories o tomar fotos a tu artista o banda favorita en vivo era lo peor de la situación, pues no es así.

“Parece muy simple decir ‘se canceló un concierto’, pero mucha gente depende de esto”, dice en entrevista para Slang, Yunuén Velázquez, encargada de promoción y prensa de El Plaza Condesa, uno de los venues más concurridos de CDMX.

“Hay gente que trabaja por concierto y que percibe un dinero gracias a la realización del mismo: técnicos, personal de transporte, logística, seguridad, productores independientes y hasta la gente que te vende la chela en el concierto”, resalta Yunuén.

Ricardo Montaner resume la problemática desde su experiencia: “Son más de 20 familias que viven gracias a la gira de Mau y Ricky”.

Si para Mau y Ricky, dúo que escuchan más de 11 millones de personas en una plataforma que sigue pagándole lo mínimo a los artistas como Spotify, esto representa una complicación, el problema se agudiza en los peldaños más bajos de la escalera.

“Varios artistas tuvimos que cancelar básicamente todos nuestros shows. Al parecer todo se va a empezar a reestructurar hasta septiembre”, dice Pau Sotomayor, cantante de Sotomayor, uno de los grupos de la escena independiente mexicana con mayor exposición en años recientes.

Los más afectados

Estos son solo dos artistas que nos dan una perspectiva de lo que está pasando tanto en el mainstream como en lo independiente, pero los que están tras bambalinas —aquellos a los que se refiere Ricky—, son los que están viviendo realmente una encrucijada.

Betito, quien trabaja en el área de producción, logística y operaciones de conciertos y festivales como Bahidorá y RadioBosque nos cuenta su historia:

“De entrada como trabajador freelance me quedé totalmente sin eventos y por lo tanto sin ingresos. La verdad es que en este ámbito no ganas mucho para tener un gran colchón. Me quedé sin dinero, el colchón se acabó y tuve que buscarle en otras industrias teniendo que aventurarme en la industria de la comida”.

Por otro lado, Noel Seoane de 36 años, quien ha trabajado para shows; una disquera y en logística por más de 18 años, relata de forma concisa lo que están viviendo los que se dedican a la producción de eventos por esta pandemia:

  • “Los que trabajamos como freelancers para festivales diversos —y no solo para los de una empresa o imperio en particular—, dividimos nuestro año en 4 temporadas”.
  • “De febrero a mediados de mayo: Chamba a full, en la que la mayoría de nosotros trabajamos con entre 6 y 8 festivales. (Aproximadamente 1 cada 10 días)”.
  • “De mediados de mayo a septiembre: Arrancan los festivales de verano en Europa y todas las bandas internacionales hacen gira por allá”.
  • “De octubre a mediados de diciembre: Festivalitis y cierre de giras al por mayor. Las bandas que toureaban en Europa regresan a casa, o pasan a su fase de Tour por Norteamérica, y México suele ser el lugar perfecto para cerrar sus giras porque el público es mágico”.
  • “De mediados de diciembre a febrero: Frío, kilitos de más, familia y autodestrucción. No hay shows”.

Luego, Noel hace énfasis en lo que viene: “Bajo esta distribución de los festivales y shows, se vuelve muy claro que si los freelancers no trabajamos y ahorramos conscientemente en las temporadas 1 y 3, las 2 y 4 se podrían convertir en periodos de estrés y ansiedad monetaria que nadie necesita y que definitivamente todos intentamos evitar”.

Este panorama apenas es la punta del iceberg. De acuerdo a la plataforma México, ¿cómo vamos?, en abril se eliminaron 555,247 empleos formales del registro del IMSS, la mayor pérdida en un mes desde que hay registro.

Esto sin contar los datos sobre el empleo informal que se sabrán hasta que se haga un sondeo casa por casa.

Por lo tanto, miles de empleados que se dedican a la industria musical ya están sufriendo las afectaciones del COVID-19 en sus carteras.

“Es un golpe a toda industria y no me refiero solamente al promotor, productor y artista. Hay un mar de gente atrás: seguridad, taquillas, operadores de alimentos y bebidas, paramédicos, limpieza, ¿quién va a pensar en ellos?, ¿cómo vamos a hacerle la gente que está en una posición un poco más de privilegio para apoyarlos?”, señala Betito.

“Me ha pegado muchísimo la pandemia. Ha dejado muchas fuentes laborales del ambiente artístico sin ningún ingreso y que puede llegar a ser un gran problema para el showbiz. Es muy triste porque no se ve por dónde pueda avanzar esto. Los que estamos atrás del escenario estamos olvidados y realmente como dicen ‘no, nos vemos’”, me relata Gerardo Pangussi, mejor conocido como Ché, quien ha trabajado 25 años en el medio como stage manager.

Elegir entre ir a un concierto o comer

Otro de los problemas que conlleva reagendar festivales y conciertos para la segunda temporada del año (de septiembre a diciembre) es que habría una sobreoferta de shows.

“Cuando la mitad de los festivales de la temporada 1 se mueven a la 3 —los del primer semestre al segundo semestre— lo que sucede es que muchos de nosotros ya tenemos compromisos y trabajos ‘asegurados’ que se van a empalmar con los que se muevan de la 1, o van a quedar muy muy pegaditos”, dice Noel acerca de lo que sucederá.

Este problema es todavía más complejo porque el exceso de conciertos provocaría una disminución en la venta de boletaje por cada concierto o festival.

No solo porque tendríamos que elegir a cuál concierto ir, sino porque nuestras tarjetas bancarias estarán cubriendo los gastos tan básicos como guardar dinero para tener algo de comida en el refrigerador, pagar la renta, etc.

“Hay gente que no tiene dinero para comer, menos para un concierto”, apunta Ché, mientras que Noel hace una reflexión al respecto:

“Me parece que el problema para la audiencia y los promotores podría ser que se caiga en una saturación de eventos en meses que de por sí ya estaban muy saturados. La gente va a tener que elegir entre 3 y 4 opciones de shows por día, haciendo que la afluencia y venta de tickets de todos los eventos baje”.

“Hay compañeros que están muy mal, que no tienen un plato de comida para su familia. Una cosa es que tú te mueras de hambre pero tu familia, eso ya implica muchísimo. En este momento hay compañeros que no tienen para comer. Algunos hay que rentan y no pueden solventarlo, o la colegiatura; muchos gastos que no dan tregua a esto”, relata Ché.

¿Estamos seguros de que los festivales y conciertos podrán realizarse en 2020?

Arkansas ya lo intentó. La semana pasada, el estado anunció que se realizaría el primer concierto poscuarentena bajo ciertas medidas para cumplir con el distanciamiento social.

Se trataba de un show acústico del líder de la banda Bishop Gunn, Travis McCready, en el que la capacidad de afluencia se reduciría al 80%; habría 6 pies de distancia entre cada grupo de 6 personas; la temperatura sería tomada a todos los asistentes en la entrada, y se desinfectaría el lugar con rociadores de niebla.

Plano del Temple Live ubicado en Arkansas.

Sin embargo, el gobernador del estado apagó las esperanzas de los organizadores cuando solicitó que se cancelara el concierto porque no cumplieron las medidas mínimas por el Departamento de Salud.

Eventos más grandes como SXSW y Coachella están considerando retomar actividades hasta el próximo año y en España, tanto Sónar como Primavera Sound ya fueron pospuestos oficialmente para el 2021.

En México, varios festivales conservan una fecha para este 2020: Hellow Festival (14 de noviembre), Pa’l Norte (11 y 12 de septiembre), Corona Capital Guadalajara (12 y 13 de septiembre), Vaivén (10 de octubre), Akamba y Ceremonia, aún sin día confirmado.

Y, ¿se van a realizar o no? Pues según algunos expertos y promotores de conciertos, esto no sería lo más indicado.

Hace unas semanas, Ezekiel “Zeke” Emanuel, especialista en bioética y políticas de salud, llamó la atención de muchos de nosotros cuando le dijo al periódico The New York Times:

“Las reuniones más grandes, conferencias, conciertos, eventos deportivos… Cuando dicen que van a reprogramar una conferencia o evento de graduación para octubre de 2020, no tengo ni idea de cómo creen que es una posibilidad plausible. Creo que esas cosas serán las últimas en regresar. Siendo realistas, estamos hablando del otoño de 2021, como muy pronto”.

Para confirmar estas declaraciones, buscamos a varios promotores de conciertos y uno de los pocos en responder fue Diego Jiménez, director y booker del Festival Ceremonia, quien nos dijo:

“Se ve compleja la situación y creo que nadie sabe con certeza si van a poder haber conciertos en 2020. Probablemente podrán haber algunos donde no haya congregaciones tan grandes”.

“Todo depende del momento en el que encuentren la vacuna y cómo va a ser el regreso poco a poco a la vida, no normal, porque no creo que regresemos a cómo vivíamos antes”, agrega.

DJ Gross, una de las directrices de HomeGrown Mafia, colectivo al que pertenecen La Banda Bastön, Alemán, Fntxy, Yoga Fire y más, también responde a esta pregunta:

“Yo creo que no porque la OMS no quiere juntar a multitudes por los problemas del contagio. Uno de los especialistas decía que todo regresaría hasta otoño del 2021, y lo veo lógico”, cita Gross sobre la declaración que dio Zeke al NYT. “Por salud y bienestar está bien que sea para el próximo año”, concluye.

Sobre este tema, Ché también resalta el lado de lo riesgoso que puede llegar a ser para los promotores quienes invierten su dinero en realizar estos festivales:

“Es muy incierto porque dependemos de promotores que tienen una inversión con la que no creo que estén jugando. Es muy difícil que los festivales vuelvan. La mayoría está tirando para el año que viene. Muchas cosas no se van a hacer y no van a perder su capital porque la economía no está para gastar. No creo que se vuelva a pisar un festival, conciertos puede llegar a ser”.

Para Betito podría suceder algo similar y aunque no cree que regresen los festivales, los conciertos podrían darle un respiro económico a las pequeñas promotoras en lo que queda del 2020:

“Yo creo que lo que regresa este 2020 van a ser eventos muy underground con muy poca gente, en la escena local. Pero en cuanto a actos internacionales dependemos de las restricciones de los países donde ellos vengan. Vamos a tener que tomar en cuenta varios factores: que realmente haya un control de la pandemia aquí en México, que quieran venir y que quieran tomar el riesgo, porque ahorita no está para nada controlado. Yo creo que las giras internacionales se van a empezar a dar conforme se controle la pandemia y haya una vacuna”.

Ché concuerda con esta posibilidad: “Yo tengo una banda que se llama Chingadazo de Kung Fu y tocamos en muchos bares. Ese circuito de los bares donde no pasan las 300 personas, va a ser una alternativa para esto, para los pequeños promotores”.

“Uno de los problemas más importantes va a ser el regreso. ¿Se comprarán cámaras infrarrojas o arcos desinfectantes? Podemos pensar en varias ideas, pero igual, imaginemos que detectas 2 o 3 personas que tienen temperatura, ¿les niegas el acceso y les das reembolso? El verdadero problema son los asintomáticos”, dice Betito acerca de las medidas que se puedan tomar frente a un posible nuevo brote en caso de que se reanuden los shows.

Foto: J Balvin en Hellow Festival 2019 / Slang, por Jesús Elizondo.

En espera de reembolsos y nuevas fechas

Una gran cantidad de personas que compraron un boleto para un concierto o un festival, siguen esperando información sobre la validez de los tickets que adquirieron; o si van a recibir algún reembolso de los eventos a los que iban a asistir pero que por la situación actual han sido cancelados o reagendados.

Buscamos a OCESA para saber más información al respecto, pero la respuesta fue “por el momento no hay entrevistas”.

En una búsqueda breve, encontramos a veinte personas que nos contaron su experiencia:

  • Once de ellas están a la espera de nueva información sobre la realización de festivales como Pa’l Norte o Imperial GNP, mientras que otros están viendo qué sucederá con el reembolso de eventos como Corona Capital Guadalajara, Tecate Emblema y hasta un show de Foals.
  • Dos de ellos ya fueron reembolsados: uno por parte de Domination y otro por parte del festival Vaivén.
  • Una persona que iba a asistir a Coachella mencionó que no hay posibilidad de reembolso y está en espera de información para la edición del próximo año.

En resumen, depende de cada promotora la decisión de realizar un reembolso o esperar a reagendar fechas.

El director de Live Nation, una de las empresas de entretenimiento más importantes del mundo, expresó hace un par de semanas que no está buscando devolver el dinero a los asistentes sino reponer los conciertos que han tenido que moverse debido a la situación.

Además, también compartió que no será sino hasta mediados de 2021 que las cosas volverán a una nueva normalidad.

El show debe continuar: la creatividad como herramienta

Antes, durante o después de las guerras, pandemias y crisis mundiales, se han creado inventos para todo tipo de actividades humanas: desde las vacunas para la supervivencia, hasta el internet para la comunicación.

Hablando de internet, Instagram y TikTok son las redes sociales que más utilizamos hoy en día y se han convertido en una fuente de catarsis para satisfacer esa necesidad ególatra que tenemos de que alguien nos vea.

Las transmisiones en vivo son una tendencia desmedida. Según un informe acerca de Medios y Entretenimiento en tiempos del Coronavirus realizado por United Talent Agency, una agencia de representación de artistas, el 90% de los asistentes a conciertos ha visto los streams de conciertos que se han realizado hasta el momento.

Pero las redes sociales no solo sirven para convivir de forma virtual. Actualmente son un modelo de negocio que está manteniendo al mundo del entretenimiento a flote.

Personas que se dedicaban a este rubro están buscando la manera de sobrevivir a la crisis económica generada por el COVID-19 a través de internet.

Uno de los ejemplos que encontramos en CDMX es Desayunódromo, iniciativa creada por Isaac Ruiz Moyo creador de Cocina Lucio, y Erich Mendoza, quien entre sus diversas actividades se desempeña como personal manager de Ed Maverick.

“Desayunódromo es un proyecto que busca generar empleos para la gente que se quedó sin trabajo vendiendo desayunos”, menciona Erich.

El proyecto funciona de la siguiente manera: Buscas la cuenta, haces el pedido por DM y lo envían a casa.

El 70% de las ganancias se reparten entre las personas que cocina los desayunos, las personas que administran el proyecto y los distribuyen. El otro 30% se destina a comprar insumos.

Marcas y promotores también han buscado la manera de generar ingresos para el talento y su staff, mientras que los artistas buscan acercarse a su público a través de Twitch, Facebook y YouTube.

“Lo que está sucediendo es que nos estamos abriendo panoramas por medio de la tecnología. Estamos empezando a hacer shows mediante plataformas digitales. Que no es lo mismo, no hay esta parte cercana con el artista en el que tú lo estás viendo de frente, pero sigue siendo una posibilidad para no perder ese hilo y los artistas estén vigentes con su público”, menciona Gross al respecto.

Existen también proyectos como #FarAwayTogether, iniciativa de ECO Entretenimiento, Distrito Global, Caballeros, NRMAL, Hellow y más, que buscan donar 500 mil pesos para talento independiente a través de shows en streaming realizados en colaboración con marcas de cervezas.

Far Away Together Festival 2020.

Diego Jiménez resalta que estas iniciativas son parte de una evolución inminente: “Los festivales tendremos que encontrar las formas de salir adelante. Al final, las experiencias con la que comulgamos en la música, arte y moda, se tendrán de hacer de alguna forma, porque es una necesidad, es un momento de esparcimiento”.

Como todo, la cultura, a través del tiempo, los artistas inteligentes y visionarios se reinventan. Yo lo veo como algo próspero. No sé cuánto podría aguantar la industria sin festivales, puede hacerse desde digital, pero no hay como ese sentimiento de tener a tu artista cerca”, destaca Gross.

Cómo apoyar desde casa

Las plataformas digitales sí le están pagando a los artistas, así que será mejor que le des play a esas canciones de tus artistas independientes favoritos ya sea en Spotify, YouTube, Apple Music o Bandcamp.

Esta última ha dedicado los viernes a quitar las tarifas de cobro por estar en la platafaroma, generando hasta el momento un récord de 7.1 millones de dólares de ganancias para los artistas en un solo día.

“Desde sus casas pueden apoyar viendo el contenido de los artistas, tratando de comprar su merch, escuchar su música para que las plataformas de streaming les den regalías”, confirma Jiménez, director de Ceremonia.

“Hay muchas marcas que están apoyando. Si tú apoyas al artista y la marca ve que hay muchos visitantes viendo el streaming de algún concierto en línea los vuelven a contratar”, agrega.

Gross es un poco más específico: “Pueden apoyar viendo los shows que se están transmitiendo o sus videos en YouTube, haciendo el push-and-play, porque así es como los artistas van a seguir manteniéndose”.

“Dejen que corra el anuncio, no le den saltar al anuncio porque ese dinero al final va para los artistas”, dice Betito quien también cuestiona la manera en la que se puede ayudar a los más afectados:

“Para los demás que no nos subimos al escenario la veo muy difícil… Se hizo el FarAwayTogether… Supuestamente la gente de Día Después iba a apoyar a la gente de seguridad, pero ahí creo que entre los músicos, promotores creo que podemos hacer alguna iniciativa y se arme un festival pero que el dinero se vaya para boleteros, taquilleros, seguridad, limpieza, porque si nosotros vivimos al día ellos se la pueden ver un poco peor”, concluye Betito.

Al final de todas las crisis, los humanos hemos tenido que encontrar maneras de salir adelante y esta no es la excepción.

La industria musical sobrevivirá al COVID-19 si nos unimos para ayudar desde nuestras trincheras.

Foto: Billie Eilish en el Corona Capital 2019 / Slang, por Jesús Elizondo.