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El rock es contaminación auditiva, según un estudio científico

Un biólogo de la universidad de Mississippi desmintió lo que señalaba AC/DC en los ochenta.
SlangFm

Contrario a lo que declaraba AC/DC en el álbum Back In Black en 1980, específicamente en la canción que cierra el disco “Rock And Roll Ain’t Noise Pollution”, el rock sí es contaminación auditiva. Esto, de acuerdo con un estudio realizado por el profesor de biología de la universidad de Mississippi, Brandon Barton, quien es fanático de la banda australiana y después de escuchar el track, pensó que el título de la canción podría ser todo lo contrario en la realidad.

Según su ensayo publicado la semana pasada en la revista académica Evolution and Ecology, el profesor probó lo que llamó la “hipótesis de AC/DC” señalando que “el ruido hecho por humanos afecta cómo se comportan e interactúan los animales con su ecosistema”. “Música de bandas como AC/DC, Guns N’ Roses y Lynyrd Skynyrd afectaron la forma en cómo insectos atacaron a las pestes y se alimentaron de plantas, mientras que otros géneros musicales no tuvieron efecto alguno, incluso cuando se tocaban al mismo volumen”, señala el reporte.

La investigación comenzó cuando Barton juntó a un grupo de catarinas y examinó cómo la música afectaba su consumo de pulgones, una peste que infesta las plantas de soya. Entre los géneros musicales que probó, el investigador reprodujo algunas canciones de blues y de country, que no tuvieron efecto alguno en el comportamiento de los insectos. Cuando las primeras canciones de AC/DC surgieron en el reproductor, los escarabajos comieron solo la mitad de los pulgones.

El científico señaló en entrevista para Newsweek que se trata de el “efecto en cascada” de la contaminación sonora en los sistemas ecológicos y mencionó que “la perturbación biológica puede afectar a toda la cadena alimenticia” y que “podríamos estar perturbando el control biológico”, agregó.

Aunque los resultados no muestran por qué el rock tuvo tal efecto, Barton sospecha que son “las vibraciones de los bajos” los que podrían provocar esa “respuesta antidepredatoria” o “perturbar la capacidad del predador de detectar los pulgones”. “Los insectos no tienen oídos, por lo que no pueden oírlo como tú y yo. Todo el sonido es solo vibración… pero si has ido a un concierto, puedes sentir ese bajo”, destacó.

De acuerdo con Newsweek, dichas vibraciones también pueden afectar la salud humana: “los sonidos de altos decibelios de los aviones y el tráfico están vinculados a un aumento en el riesgo de enfermedad cardiovascular. El sonido impacta al cuerpo, liberando hormonas de estrés que pueden alterar el flujo sanguíneo. Estos ruidos son ineludibles para la mayoría de los estadounidenses, por lo que los científicos ahora se preguntan cómo las cantidades crecientes de ruido urbano afectarán a la salud humana, no si lo harán”.