Entrevista: Gera MX, de las calles a la popularidad masiva del streaming

El rapero platicó con nosotros acerca de su nuevo disco, lo que siente acerca de su labor en la escena del hip hop y cómo ve el panorama actual del género.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_
Foto: Gera MX, Jesús Elizondo, Slang.

El hip hop es una cultura que retrata desde varios ángulos, cómo vive la sociedad y funciona, como todo arte, como un escape catártico. 

En México, así como en otros países, el rap ha emergido de las calles y actualmente ha llegado a los más altos niveles del mainstream.

Aunque claramente se puede afirmar esta hipótesis con ver la cantidad de raperos que desfilan en los lineups de festivales nacionales, dos artistas muestran este crecimiento en 2019:

Alemán, que cuenta con más de 2 millones 800 mil suscriptores en su canal de YouTube y 1 millón 580 mil escuchas mensuales en Spotify; y Gera MX, quien en su canal tiene 2 millones 25 mil 640 seguidores, mientras que 1 millón 185 mil 804 personas lo oyen mensualmente en la misma plataforma digital.

Gerardo Daniel Torres Montante, nombre de pila de este último, lanzó este verano El Vicio y la Fama, álbum con el que ha logrado unir su estilo con otros géneros musicales como la cumbia, de la mano de Celso Piña; los corridos, junto a Grupo Codiciados; y hasta el pop, con Martina La Peligrosa y Dromedarios Mágicos

Gera MX comenzó a rapear sus propios versos desde los 14 años para describir lo que vivía en el municipio de San Sebastián, ubicado en San Luis Potosí, donde creció. 

Rodeado de carencias, el ahora rapero apostó por dedicarse a la música y unirse a la Mexamafia, una comunidad de productores, DJs, escritores y raperos de esa región del país con la que empezó su carrera siendo conocido por los seudónimos de “El cachorro de la Mexamafia” y “Gera MXN”. 

Después de lanzar álbumes como No Me Mates Antes de Hoy (2015), No Veo, No Siento (2017), Precipicio (2017) y Los Niños Grandes No Juegan (2018) ―y obtener el éxito necesario para salir de su barrio y conquistar la escena―, el letrista decidió separarse de su clica, hacer las cosas por su cuenta, además de cambiar su nombre artístico a Gera MX.

El pasado 18 de julio, me senté con Gera para platicar a fondo sobre cómo ha sido su trayectoria lejos de una disquera, la relación con su comunidad, y las diferencias que actualmente ve entre la escena mexa y la de Estados Unidos.

La cita se llevó a cabo en las oficinas de Grupo Eco, ubicadas en la calle de Durango en la Roma, donde el rapero daría una firma de autógrafos. Afuera, podía verse una fila que llegaba hasta la Glorieta de Cibeles, conformada por decenas de sus seguidores, muchos, no mayores de 25 años.

Estando en la terraza, vi al MC llegar apresurado, enfundado en unos shorts largos, una playera de Los Angeles Angels (el equipo de baseball de LA), unas cadenas de oro, y unos Jordan blancos. Ya entrados en calor, comencé a hacerle preguntas:

El rap actualmente es uno de los estilos más escuchados en el mundo y de cierta forma, justo como alguien que salió de la comunidad, tienes una labor social interesante, cuéntame de eso.

Mi rap es un diario. Yo te hablo de cómo mataron a mi mejor amigo. Te puedo hablar de cómo está mi colonia. Incluso, cuando hicieron un mural en San Luis me hablaron para decirme ‘está muy bien tu mural pero, no podemos pasar a verlo por que mataron ayer a alguien en la cuadra’”. 

La respuesta inmediatamente me llevó a pensar en una frase acuñada por Ice Cube, quien en su momento habló sobre las críticas que recibía N.W.A en el comienzo de su carrera por hablar de la violencia en las calles: “Nuestro arte refleja nuestra realidad“. Y justo, Gera captó cuando cité dicha referencia:

Te conviertes como en el reportero del barrio. Estoy parado en la línea de esa realidad donde todavía puedo ir a ver qué está pasando, tratar de ayudar, y hacer algo mejor. Por eso, el 10% de mi disco va dirigido a becas, a gente de mi colonia, porque yo sé la situación, pero a veces el Instagram o las redes nos engañan. Como estás en la vida de artista parece que todo es puro reflector, puro brillo, puro viaje, puros hoteles caros, pero yo saliendo de la película del fin de semana, siempre trato de estar cerca de mi gente porque ahí estoy, ahí es donde crecí”. 

¿Cómo fue separarte de la Mexamafia y trabajar por tu cuenta?

“Yo monté mi propio sello. Tengo el sueño de cambiarlo un poco. Por eso hice este álbum, por eso tiene tanto cora, por eso tiene tanto sonido, porque por fin me dejaron hacer lo que yo quería, y pues prácticamente me volví mi propio jefe, mi propio patrón, mi propio líder, mi propio ideal y lo mantuve muy bien”.

¿Cómo resolviste la unión entre estilos musicales en este nuevo material?

“Fue como un coctel. A Celso le pedí que estuviera porque yo crecí en Monterrey. Yo soy de Monterrey, crecí en San Luis y el que no escuchó a Celso te está mintiendo en Monterrey… Todas las fiestas que yo recuerdo de mi prepa sonaba Celso Piña y lo contrataban en los barrios y el tocaba con su sonidero. Entonces para mí hacer una canción con él fue como regresar el casete a mi infancia de la prepa y acordarme de todas las borracheras”, menciona acerca de “Qué Chula Mi Ciudad”, quinto track del disco en el que colabora junto al pionero de la vallenata colombiana en México. 

“Fue una gran experiencia, más que nada por todos los consejos que él me brindó (Celso), por todo lo que me dijo: ‘Para durar en la música tienes que estar lejos del vicio’, ahí dije: ‘mi disco se tiene que sí o sí llamar El Vicio y la Fama’, y ya el maestro me dio la luz verde“.

Eres parte de una oleada de raperos que son importantes para esta generación. Quiero conocer tu opinión acerca de la diferencia que ves entre cómo crece un rapero gringo y uno mexa en tu experiencia.

“Yo sé que Estados Unidos nos lleva muchos años en cuestión de producción o a lo mejor en cultura, pero México está cerca. Creo que son situaciones muy distintas. ¿Por qué? Porque es más fácil ver a los raperos mexicanos aún en sus colonias, aún en sus barrios, aquí no tiene ni 4 años que los que viven bien, viven bien”. 

En el país vecino, el hip hop es oficialmente el género más escuchado. En 2017 superó al pop de acuerdo con cifras oficiales y, los raperos más longevos, hasta se han dado el lujo de ser empresarios de la industria musical, como es el caso de Jay-Z, quien figura como uno de los músicos más adinerados de la lista de Forbes

Foto: Gera MX, Jesús Elizondo, Slang.

“En Estados Unidos tienen más de 40 años viviendo bien los raperos. Entonces es muy diferente que allá se torne violento, a veces es por seguir manteniendo su imagen, porque sí son de pandillas que tienen que seguir manteniendo un código por más que se hagan famosos”, dice Gera acerca del contraste, pues, mientras raperos como el propio Shawn Carter ahora viven en mansiones, otros como Biggie, Tupac y recientemente Nipsey Hussle, pagan el precio de formar parte de una pandilla. 

“En México no es la situación, no conozco a ninguno del género que tenga que seguir siendo fiel a un código o a una pandilla de por vida tal cual, aquí en México tienes la facilidad de ‘Simón, sí soy de una clica pero lo logré’ y te dejan ser, yo sé que te dejan ser. Yo sé que te dejan brillar porque tengo amigos que los han dejado hacer su trabajo y ya no involucrarse tanto en ese aspecto de los colores, de los números”. 

Para concluir la plática, le pedimos a Gera que se tomara una buena foto para este artículo. Apresurado, se levanta del asiento y nos despedimos. Durante más de 6 horas, Gera firmó discos, playeras y todo tipo de souvenirs, demostrando su cercanía con sus seguidores de CDMX. 

Foto: Gera MX, Jesús Elizondo, Slang.

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Escucha El Vicio y la Fama aquí: