Entrevista Slang | Alterados, arremangados y aplebados: Una charla con La Plebada

Joan Escutia

Una colaboración de Joan Escutia (@JoanTDO) para Slang.

Hace muchos años atrás ―en la época de discusión sin Twitter―, Alejo Carpentier escribía sobre la personalidades de la música en América Latina. Aseguraba que “el error de muchos compositores nacionalistas era creer que el material melódico, hallado en campos o arrabales, bastaba para comunicar un carácter peculiar a sus obras, dejando de lado los ‘contextos de ejecución’ que son, en realidad, lo verdaderamente importante”. Una sentencia que, a más de cuarenta años, parece seguir vigente al voltear a ver a muchos de los proyectos contemporáneos que presumen un punto de origen a base de meras alusiones y poca profundidad.

Podría parecer que La Plebada, proyecto conformado por Fntxy y Cozy Cuz, entra en esa categoría a primera vista. Con sus arreglos de música norteña, que referencian una tradición que lo mismo toca a Chalino Sánchez que a Ariel Camacho, uno pensaría que se trata de un proyecto más de esos que llevan un nacionalismo artificial tatuado en la frente. Pero al clavarse un poco más en su dinámica y su filosofía, uno encuentra ese ‘contexto de ejecución’ y lo celebra.

“Nuestro discurso es el orgullo de que ahora sí vamos a sacar algo nuestro. Hay mexicanos, incluso grupos de rock, que hacen música muy vergas y se van a otros lados, pero no tienen eso de escucharlos y decir ‘ah esto es mexicano’. La Plebada lleva mucho a México en todo: en el nombre, en el sonido, en la música, en el discurso, en las historias, en la forma de vestir”, dice Fntxy en entrevista con Slang.

Su entusiasmo al hablar es parte del contexto. “Yo nunca me hubiera visto en una batalla tan patriotista, pero es algo que pasó y que se logró; es algo que yo nunca había sentido antes en la música. Este proyecto me hizo sentir orgulloso de México y eso me gustaría que fuera el discurso de esta generación: vamos a salir y vernos bien con nuestras cosas, con nuestras ropas, con nuestras palabras, con nuestra comida, con nuestra cultura.“

Ese “orgullo” no solo está reflejado en los instrumentos clásicos de la música norteña, o únicamente en lo que se ve de inmediato, también está en el vocabulario de sus letras y en la forma de recitarlas. Lo mexicano en La Plebada, es similar al dominicano en los libros de Junot Díaz o al chicano en las canciones de Sunny Ozuna. Es un salto generacional. Sus bases de trap están perfectamente bien unidas con este otro tejido, de la misma forma en la que las rimas de Control Machete caminaban en armonía con la cultura de Monterrey veinticinco años atrás.

El camino para amarrar un eslabón de crossover de esta naturaleza fue largo y lleno de baches. Por cada proyecto como La Plebada, había otros dos que exhibían una falta de contexto. Pero ellos no. Ambos, criados en el norte mexicano, respiran su aridez y la implementan con una técnica peculiar. Los dos, también, entienden los tiempos, su dependencia en relación a la tecnología y sus miras a futuro. Dice Cozy: “Yo nos vi en un momento que todos estaban haciendo lo mismo y nadie se atrevía y nadie quería hacer nada. Hace unos dos años nadie estaba haciendo esto, nadie tenía los huevos para hacerlo y nosotros estuvimos en el momento de decir “nos vale verga” y lo hicimos. Ahorita muchos ya lo hacen, pero dentro de esta generación que se atrevió a hacer cosas nosotros fuimos de los primeros que se atrevieron a hacer lo que quisieron hacer.”

Ese momento llegó con un primer disco, todavía no firmado como La Plebada. A lo Plebe era apenas un bosquejo de lo que después explotarían en toda su forma con De lo más Solicitado, editado en 2019. El disco es una mezcla sui géneris de “Los nietos, 50 Cent, Snoop Dogg y B-Real”, aseguran, aunado a una producción que está más cercana a la filosofía de alguien como Madlib, a pesar de su estrecha relación con el sonido Nortec. “Nosotros mismos nos producimos. Nadie mete mano, nadie se involucra. Solo traemos a los músicos, los montamos a los beats que hacemos y ahí vamos juntos estructurando las canciones.”

Portada, De Lo Más Solicitado, 2019.

Tanto Fntxy como Cozy lo tienen muy claro y no temen decirlo: “venimos de una corriente y de un estilo que se ha estado trabajando desde otras épocas, tiempos y grupos. Es una idea que ya se aterrizó de muchas otras formas y nos gusta pensar que ahora esta es la propuesta contemporánea a esa idea, nos gusta creer que somos la nueva cara de esa corriente. Al menos en algún momento nos pusimos en ese papel.”

Esta visión está cada vez más en boga. La Plebada se puede emparentar, incluso, con otras expresiones como las de Rancho Humilde (de Natanael Cano a Junior H). Ambos miran hacia atrás con un pie en el presente y un futuro orgulloso en la mira. Hay corridos, pero también hay trap. Y la actitud lo es todo. “Las bases son las mismas: son morros que crecieron oyendo corridos de los jefes y en común tenemos que crecimos de la misma forma, en los mismos lugares, escuchando la misma música. En diferencia, ellos hacen música regional y corridos, nosotros hacemos trap. Somos de una misma generación que seguimos escuchando la misma música, a la par de cultura gabacha, el internet y todo eso.”

En espíritu hay muchas cosas más. Si Bad Bunny alguna vez le dijo a The Fader que con X 100PRE (2018) haría un disco que toda una generación iba a entender y absorber, también La Plebada parece andar por la misma senda. “Aunque no hagamos rock, conocemos un chingo de rock, conocemos de rock. Este wey (Cozy Cuz) agarra el bajo y se pone a tocar canciones de los Red Hot Chilli Peppers, de Papa Roach y la verga; yo (Fntxy) agarro la guitarra y toco unas de reggae. La música es música y en algún momento pasas por todas las etapas y momentos: lo acelerado, lo calmado, lo tripeado, lo sencillo, lo comercial. Ya tenemos un chingo los dos en la música y hemos pasado por un chingo de etapas y vibras musicales. Venimos con cierto bagaje musical, se escucha bien tío, pero ya estamos tíos y hemos hecho música de muchas formas.”

Foto: La Plebada / Homegrown Mafia.

Son personalidades que no transitan entre fronteras absurdas dictadas por intelectuales. La xenomanía y la retromanía en su expresión más auténtica y sencilla. Fntxy y Cozy, a pesar de la dualidad que enriquece la dinámica dentro y fuera del estudio, están cortados por la misma tijera, talados del mismo árbol: “Yo (Fntxy) tranquilo y él (Cozy) acelerado. En el escenario yo voy tranquilo y ese wey es el del desmadre. Así vamos nivelando el pedo. En lo musical coincidimos en muchas cosas y no estamos tan disparatados. El personaje está totalmente nutrido de nuestras personalidades”.

Sus personajes no son un invento, y el discurso de Wilde que asegura que “el hombre es menos él mismo cuando habla desde su propia persona” parece una mentira en sus manos. “No somos mentiras. Nosotros somos como son las canciones. Ese wey (Fntxy) es más tranquilo, su voz, su tono, yo (Cozy) soy más atascado, me gusta hacer más cagadero. Todo ese tipo de cosas: nosotros somos esas personas, no estamos haciendo ninguna película, no estamos haciendo nada más que lo que nos gusta hacer y lo que somos.“

Llegó la pandemia y esta los dejó con un disco carente de promoción en forma. Una lástima, pues con los pocos actos en vivo que han tenido, demuestran que son un proyecto que se encuentra en su mejor forma. Arriba del escenario no son solo ellos dos, sino también un ensamble tan familiar que resulta tan acogedor como los vicios que señalan en sus letras. Es una época difícil para ver el futuro. Si es que existe uno, La Plebada está lista.

Esto es música de ustedes. Es música que los va a representar sí o sí. Con esos huevotes lo decimos. Si no se han dado chance, dense a La Plebada, música mexicana cien por cien. Seguimos alterados, arremangados y aplebados.“ ‣

Foto: La Plebada / Homegrown Mafia.


Escucha De Lo Más Solicitado de La Plebada: