Flow Fest 2019: Dios bendiga el reggaeton, amén

El reggaeton pasó de las tardeadas a los grandes escenarios de este gran festival sin precedentes.
Gerardo Mora
Foto: Jesús Elizondo, para Slang.

En 2017 surgió el Coca Flow Fest, un evento que reunió a todos los amantes del reggaeton en el Foro Sol para dar rienda suelta al calor del perreo. Un par de años más tarde, este festival se ha convertido en un monstruo de miles de cabezas que bailan, cantan, sienten y sudan reggaeton, ese género que hasta hace unos años era considerado la música de los barrios bajos.

Tras dos ediciones seguidas con Daddy Yankee a la cabeza, el Flow Fest volvió para hacer una especie de pase de batuta entre el boricua y su eterno seguidor, José Álvaro Osorio Balvin, quien con el paso de los años se consolidó como una de las más grandes figuras de la música mundial.

Pero vamos paso a paso, recapitulando poco a poco lo sucedido en la Curva 4 del Autódromo Hermanos Rodríguez, esa misma que hace una semana tenía a un puñado de nostálgicos cantando “Last Nite” de The Strokes. A decir verdad, esa es la primera observación sobre este festival. Desde el arribo a la puerta 15 del recinto fue notorio que es un evento enfocado a los jóvenes, todos con sus mejores prendas llenas de color, con la cangurera terciada y los sneakers bien limpios. Y esta juventud es recíproca. En el escenario los artistas desbordan esa energía y cachondería que se respira y transpira cuando se está en el rango de los 16 a 25 años. 

Foto: Slang.

Para darnos una idea, Dakillah, la nueva estrella del trap argentino, nos contó en el festival que la primera canción de reggaeton que escuchó fue “Tranquila” de J Balvin, un tema del 2012. Esto nos arroja una primera conclusión: para la nueva generación de amantes del género urbano, J Balvin es el máximo referente. Es como el Daddy Yankee de nosotros los más añejos aficionados al reggaeton que crecimos con el Barrio Fino. 

El desfile de artistas no cesó. Uno tras otro en los tres escenarios. Esta edición del Flow Fest también representó un triunfo para la escena mexicana. Varias generaciones de artistas mexas coincidieron en este festival, demostrando que los años de tardeadas en el Estado de México y las fiestas en el Bahía Bar rindieron frutos. 

A DJ Yelkrab, uno de los pioneros en nuestro país, por fin se le hizo justicia y en esta ocasión vio recompensado el estar picando piedra desde hace varios años. Los Ghetto Kids cada vez lucen más sólidos en el escenario, todo esto gracias a la experiencia que te brinda ser parte de festivales de la talla del EDC. Por supuesto, Uzielito Mix y sus homies siguen matando la liga. 

Por si todo esto fuera poco, el escenario Coca Cola vio como dos de los fenómenos globales del género urbano se entregaron por completo al público mexicano. Guaynaa nos dio “Chicharrón”, haciendo que las rodillas de todos los asistentes llegaran hasta abajo pegando duro con el asfalto del Autódromo. Sech nos invitó “Otro trago”, dejando claro su carrera es mucho más que un one hit wonder

Foto: Héctor Eli Murguía, para Slang.

Foto: Héctor Eli Murguía, para Slang.

Este festival, el cual ya podemos clasificar como uno de los más importantes en el género urbano en toda América Latina, nos entregó uno de los momentos cumbre de la noche. Si bien es cierto que J Balvin no tiene nada que probarle a nadie, con este show, en el que presenta el Oasis, el colombiano se consolida como uno de los más grandes artistas de la década. 

La energía que José proyectó en el escenario con cada una de sus canciones hipnotizó a las miles de personas que abarrotaron el escenario Coca Cola. Uno de los grandes atractivos de los conciertos de Balvin es que se vuelven un popurrí extenso de éxito tras éxito. No existe el descanso. Cuando ya dejaste de bailar y cantar “Reggaeton” llega “X”, luego “Ginza” y así sucesivamente hasta que todos se quedan afónicos.

Con este concierto, no queda duda de que “La Canción”, en colaboración con Bad Bunny, es una de las canciones más poderosas que esta generación ha conocido. En tan solo pocos meses, esta melodía se convirtió en el himno de todos los jóvenes que recuerdan con mucha nostalgia a un viejo amor. Además de todo esto, es importante recalcar el mensaje que el colombiano mandó al público sobre la salud mental. Que importante es que un artista con el impacto de Balvin use el escenario para invitar a todos a buscar ayuda en los momentos de oscuridad

La noche cerró con “la caballota, la perra, la diva, la potra, la mami que tiene el tumbao”, la única e inigualable Ivy Queen. Otro gran acierto para el Flow Fest. Además de darle exposición a los nuevos talentos, también tuvieron a una de las leyendas vivientes del género urbano, esa que abrió las puertas para decenas de artistas. Este fue el momento más nostálgico del festival, el instante en el que escuchamos en vivo grandes éxitos del ayer como “Yo Quiero Bailar” y “Te He Querido y Te Llorado”. 

Sin duda alguna, el Coca Flow Fest resultó ser un gran éxito. Como bien apuntó J Balvin, hasta hace unos 5 o 6 años, un concierto de esta magnitud en México era impensable. Hubo intentos previos, ¿recuerdan el Reggaetón Live de 2013? ¿Ese que se volvió viral por un video del Jiots donde se burlaba de los asistentes? Pues bueno, seis años después, J Balvin estuvo en dicho evento y en esta edición regresó para confirmar que lo “chaka” del reggaeton estaba en sus mentes cuadradas. Hoy en día, el reggaeton es la voz que une a Latinoamérica y es también la que nos representa en lugares que pensábamos imposibles. Dios bendiga el reggaeton, amén.

Foto: Jesús Elizondo, para Slang.