Guaynaa, del “mamarre” a una cumbia con Los Ángeles Azules

Platicamos con el rapero boricua que busca su propio camino en la industria luego de convertirse en un hitmaker de la música latina.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_
Guaynaa en Deya Records, Ciudad de México. Fotos/créditos: David Barajas para SLANG.

Mamarre, mamarre, mamarre” se escucha en la radio, en la peda y en tu casa mientras pasa el camión de la basura. Un día cualquiera de trabajo, el vato chistoso de la oficina le da play de nuevo al llamado del perreo: el año es 2019, la canción se llama “Rebota” y el artista que la interpreta es Guaynaa.

Jean Carlos Santiago Pérez, mejor conocido como Guaynaa, quebró a la industria musical latina con una canción que se viralizó en todos lados. La del “mamarre” —como la siguen conociendo algunos—, fue un tema del que ninguno pudo librarse, por lo menos en México, y al que le preceden aproximadamente 452 millones de views en YouTube.

El rapero puertorriqueño había creado un bombazo en el que mostraba todos sus dotes como músico: un flow incomparable y una lírica divertida, sumados a una personalidad auténtica que hasta la fecha ningún artista del reggaetón o rap ha demostrado en Latinoamérica.

Tal fue el impacto del track, al que le siguieron otras propuestas igual de perreables y exitosas como el remix de “Tra, Tra, Tra” de los mexicanos Ghetto Kids; que en noviembre de ese año Guaynaa se presentó en el escenario principal del Coca-Cola Flow Fest —el festival más grande de reggaetón en el continente—, frente a más de 100 mil personas.

Luego vino la pandemia de COVID-19. La fiebre del “mamarre” pasó y con los clubes, antros, entre otros lugares cerrados, la posibilidad de seguir perreando en colectivo se diluyó. Pero el artista, quien había firmado contrato con Universal Music, decidió seguir su camino.

En entrevista para SLANG, Guaynaa y yo abrimos la conversación con ese tema: “Han pasado muchas cosas; lo de la cuarentena, estuvimos prácticamente en cautiverio, clausurados, hasta que ahora se flexibilizaron un poco más las leyes. Este ha sido un tiempo de introspección, que en mi caso particular me ha venido muy bien. He podido llevar un mejor estilo de vida, crear más, componer, grabar, pero también he aprendido a valorar la familia y darle un significado real a lo que es el amor”, recapitula el artista boricua.

Guaynaa en Deya Records, Ciudad de México. Foto/crédito: David Barajas para SLANG.

Antes de la fama, Guaynaa estudiaba ingeniería química y trabajaba como recepcionista en una empresa de teléfonos celulares. “¿Antes de todo esto vendías teléfonos, cierto?”, le pregunto.

“No vendía teléfonos, era la persona que estaba en la tienda tirando los tickets. Había una cola y los mandaba a hacer la fila para comprar el teléfono. Así trabajaba todos los días ocho horas de pie”, responde el Guaynabichi.

Antes de siquiera haber creado “Rebota”, Guaynaa ya estaba en el hustle, rapeando y hasta siendo participe de concursos de freestyle: “Yo te diría que siempre tuve distintos tipos de trabajos. Antes trabajaba en un centro de atención al cliente, pero siempre he tenido mis talleres, trabajitos, trabajaba con mi cuñado en Puerto Rico, pero también vengo de una familia muy buena, muy pobres en esencia, humildes, pero que tuvieron la oportunidad de trabajar. Si me faltaba de repente dinero para la gasolina, me apoyaban porque lo que hacía en la tienda de celulares no me daba lo suficiente, ganaba 180 dólares a la semana y en Puerto Rico te gastas 80 en gasolina y 60 en comida”, comenta.

Guaynaa en Deya Records, Ciudad de México. Foto/crédito: David Barajas para SLANG.

En 2020, su relación con la influencer Lele Pons lo colocó de nuevo en el ojo público poco después de que ambos lanzaran “Se Te Nota”, otro hit viral usado en miles de ocasiones por los usuarios de una plataforma que se ha hecho indispensable para que los artistas logren dar el paso hacia la cima: TikTok.

En una época en la que el objetivo de la mayoría es hacer éxitos, Guaynaa está en la búsqueda de algo más y menciona al respecto: “Desde pequeño decía ‘voy a ser bueno’, me ponía siempre los audífonos, y rapeaba mis canciones frente al espejo. Es algo que hago porque me gusta, porque soy músico y compositor”.

“Cuando pegué con un freestyle después de la situación del Huracán María, la tragedia en Puerto Rico, se hizo tan viral que me di cuenta que podía vivir de eso. La fórmula funcionó, porque llega al pueblo y me di cuenta que ese concepto lo podía llevar a algo musical”, señala sobre cómo empezó realmente su trayectoria.

La conexión de Guaynaa con México

Como rapero nato, el boricua aclara: “siempre me consideré un artista totalmente distinto a lo que tenía en mi cepa. Cada uno tiene su skill, baila, da un showsazo en tarima, pero en mi esquina en particular yo no me consideraba ‘urbano’ en lo absoluto y sabía que a la gente le iba a costar trabajo relacionarme con el movimiento, porque aunque tuviera un reggaeton auténtico, de la calle, se tiene que hacer un rap de conciencia o un pop en menos de un año de carrera para sobresalir. Me costó trabajo que la gente se diera cuenta de que sigo aquí. Gracias a Dios he podido llevar el mensaje y la gente lo ha recibido bien. Ahora estoy celebrando con la colaboración de Los Ángeles Azules”, dice Guaynaa sobre su más reciente canción con uno de los grupos más populares en México.

Sobre cómo empezó su relación con nuestro país, Guaynaa enfatiza su gusto por la historia: “Yo soy un muchacho apasionado de la historia latinoamericana y fanático de la cultura mexicana. En México tienen ideas, conceptos, creencias que me hacen muy fanático de su cultura”.

“Además siempre he sido muy patriota, amo mi bandera hasta la muerte. Desde que era un niño, escuchaba música patriótica, mi abuelo era intérprete de música patriótica así que yo sé lo que está pasando, lo que estoy viviendo y nunca me dado cuenta de la riqueza de esta cultura hasta que llegué por primera vez a México, en Monterrey, donde sucedió mi primer concierto masivo”.

Los Ángeles Azules y la cumbia 

Guaynaa no solo hace reggaetón. La cumbia es el ritmo que ha tenido en la cabeza durante estos meses y explica cómo se dio la colaboración con los que han exportado el género de Iztapalapa para el mundo: “Cuando hablamos de Los Ángeles Azules, hablamos de una institución, de una banda que tiene no solo un legado en México si no en muchos países, somos muchos los países cumbieros. En Puerto Rico somos más del reggaetón pero amamos tanto la música que tenemos gente que descubre y escarba todo tipo de géneros, quiénes son las personas y las historias detrás de ellos, entonces yo vengo con esa entrada”.

“Cuando llegué acá y me dijeron que no hay quinceañeras, bodas ni eventos sociales donde no suenen Los Ángeles Azules, yo dije ‘’wow, realmente son las leyendas de la cumbia’’, resalta.

Acerca de cómo se logró el tema Guaynaa dice: “Tenía una base de cumbia y compuse la letra, pasaron los meses, la estaba escuchando en el auto y recordé que tenía un amigo en Monterrey que me dijo que si alguna vez quería hacer algo con Los Ángeles Azules, él me ayudaría porque conoce al hijo de uno de los integrantes”.

“Se juntó mi ritmo con el de ellos. Algo que es muy importante es que a la cumbia cabe en todo, entonces le hicimos varios arreglitos y cuando Los Ángeles Azules fueron a Miami a los Premios Lo Nuestro, grabamos el video”.

Para concluir la plática, Guaynaa me habla de su álbum debut, que está próximo a salir: “En el álbum vienen muchas canciones ‘urbanas’ y viene segmentado porque también viene un toque interesante que es un cruce de culturas. Es como una antesala para explicar como será mi carrera, así que este álbum viene preparado con mucha variedad, va a ser algo bien bonito por el hecho de que le va a servir de ejemplo a los jóvenes para saber que no tienen que hacer lo mismo que lo que pega”.