Kaydy Cain: “Le meto a todo, pero lo que más me sale es el perreo”

Platicamos con Kaydy del reggaetón en España, Héctor Lavoe, y sus planes de llevar el género hacia otras latitudes.
SlangFm
Foto: Cortesía de prensa.

Desde su natal Madrid, España, en una noche en la que nieva, Daniel Gómez Castro A.K.A. Kaydy Cain (1990) aparece en la pantalla de mi laptop como lo había pactado semanas antes con su representante. Tiene puesta una hoodie gris y un pants negro.

Me saluda y toma asiento en un sillón. Sonríe, noto que tiene brackets, pero resaltan dos tatuajes de su rostro: un beso de su madre y un helado en honor al trapero, Gucci Mane. Ambos, se los hizo para no josear más en la calle, no conseguir trabajo y dedicarse de lleno a la música.

Foto: Kaydy Cain, Instagram oficial.

Fuck raperos, Pirris con Swing 

Kaydy Cain es pionero del trap y reggaetón español por haber sido parte de PXXR GVNG junto a Yung Beef, Khaled y Steve Lean (también conocidos como Los Santos y La Mafia del Amor).

Antes, con el alias D. Gómez, perteneció a Corredores de Bloque, colectivo conformado por MCs de distintos lugares de la periferia madrileña. Con ellos se empeñó en quitarle lo hardcore y competitivo al rap de su país bajo una estética proto trap; temáticas más crudas que poéticas; influencias del hip hop noventero de Estados Unidos, y una postura callejera, fresca, sin conocimientos académicos o miles de referencias a la cultura pop.

Solía ser el cliché de la escena ibérica a excepción de raperos como Perros Callejeros, Tommy G (Fill Black) o Mucho Muchacho (7 Notas 7 Colores), que marcaron su adolescencia para que comenzara a expresarse.

Foto: Kaydy Cain, Instagram oficial.

Su escuela la hizo rimando sobre los pirris con quienes se rodea, montándose en ritmos lo-fi o melodías como “Eso se baila así” de Willie Colón y Héctor Lavoe. Encima de eso, plasmaba sus sentimientos por Carabanchel, distrito madrileño al que el periódico El País llamó la “trap-cueva”. Ahí, tiene el estudio de su sello, Honey Money, con el que está apoyando nuevos talentos.

“En Carabanchel aprendí cosas buenas y malas”, explica Kaydy, al preguntarle por sus orígenes madrileños. “Aquí hay gente de muchas nacionalidades y tuve la suerte de mamar diferente música. En el parque donde me crié me encontraba con latinos o africanos, que de ellos viene mi esencia musical”.

Las influencias caribeñas más tiradas a lo boricua en su discografía están en Calle Amor (2017) o Lo Mejor de lo Peor (2019), mientras que su lado más rapero se muestra en materiales como El Swing de Siempre. Eterno tumbao (2016) o Disis ma life (2018). Dichos trabajos le han hecho ganarse el mote de el “El Bad Bunny de Carabanchel”, por parte de la prensa española, y popularidad en distintas partes del continente americano.

Portada de ‘El Swing de Siempre. Eterno Tumbao’. Spotify.

“Panamá también es un país que me ha influenciado, igual que República Dominicana de donde Omega es uno de mis cantantes favoritos”, dice Kaydy, después de preguntarle por el germen de su música. “En general me siento más relacionado con el mundo latino y caribeño que con el español”.

Eso se nota en sus canciones donde hay merengue, dancehall, reggae y bachata. No obstante, a raíz que creció en la era del internet, pudo indagar en artistas de otras latitudes, en todo lo que oía y le recomendaban en Carabanchel: Camarón de la Isla, Ismael Rivera, El Gran Combo, Big Mato, Tego Calderón, Héctor el Father, Biggie Smalls y Roc Marciano.

“Yo solo quería ser sonero como Héctor Lavoe”

Antes del confinamiento, Kaydy Cain viajaría a Cuba, donde planeaba hacer realidad uno de sus sueños: dejar de rapear, cantar lo mejor posible y grabar con una orquesta tropical Salsa Dura, proyecto que consistía en llevar sus canciones de trap y reggaetón al estilo musical más comercial que le dio identidad al pueblo latino y caribeño a partir de los años setenta.

La salsa es una de las músicas que más ha estado presente en mi vida”, comenta Kaydy, tras mencionar a Héctor Lavoe, su ídolo que lleva tatuado en una de sus piernas. “Para mí es lo más parecido al rap, sobre todo la salsa que más me gusta a mí, la callejera, que también cuenta historias en sus canciones”.

Salsa Dura es algo que sí piensa realizar. Su plan es grabar con productores que conocen a fondo este género musical. Si tiene suerte podría viajar a Puerto Rico, donde todo lo relacionado con la salsa “brava” o “gorda”, como también la llaman los boricuas, es casi una religión.

Su relación es estrecha con artistas latinos de reggaetón y trap. A la fecha ha colaborado con exponentes como el chileno Pablo Chill-E, que tomó popularidad por participar en “Hablamos mañana” de Bad Bunny, tema incluido en YHLQMDLG (2020). Igualmente a finales de octubre del año pasado, junto a Zaramay, quien asegura “haber pegado el perreo en Argentina”, sacó “Como yo lo hago”, canción que hace notar la línea de dembow y barras duras que siguen vigentes en su música, manteniendo un estilo de reggaetón sucio, muy a la vieja escuela.

En cuanto a cantantes y productores mexicanos, ha trabajado con quienes considera su familia: DJs como Rosa Pistola y Sueño, el crew de Candela Music, y el dueto T.Y. De hecho, ha estado al tanto de los corridos tumbados de Natanael Cano y menciona que en España algunos artistas ya comenzaron a experimentar con este sonido.

Acerca de lo que la industria llama género “urbano” en España, el cual tiene su propia identidad como sucede en cada nación, Kaydy explica: “El fenómeno del trap que hemos vivido y hacemos aquí desde hace muchos años, viene de los barrios gitanos y quinquis. En los ochenta y noventa, cuando mi generación comenzó a nacer, nuestros padres y madres que vivieron aquellas épocas nos heredaron ese espíritu. Pero mi generación no hace música quinqui ni gitana, pero somos los hijos de estos quinquis y gitanos, aunque hayamos crecido en un ambiente multirracial”.

“Yo le meto a todo, pero lo que más me sale es hacer perreo”

En estos primeros meses de 2021, Kaydy Cain lanzará su nueva producción El Juguete De Tu Muñeca, una mixtape autobiográfica que no contará con colaboraciones vocales. Sin embargo, en cuanto a los beats trabajó con gente habitual como The Best Soundz o GARZI.

Por los videoclips que ha publicado, El Juguete De Tu Muñeca tendrá una línea reggaetonera. “Si No Me Das Tu Corazón Te Lo Robo”, por un lado, parece haber sacado su estilo más pop al día de hoy, con una letra de un amor imposible y un ritmo escalofriante.

Por otro lado, “I Don’t Sleep” y “Hollywood”, mantienen su característica fiesta y jerga de barrio que lo ha llevado a lo más alto, ya que como Kaydy dice: “Yo le meto a todo, pero lo que más me sale es hacer perreo”.

Foto: Kaydy Cain, Instagram oficial.

En gran parte, la mixtape surgió por el confinamiento que seguimos viviendo, y confirma que este artista no piensa, sino que actúa y es innovador.

“A mí alguna vez me propusieron escribir un libro sobre mi vida, es algo que no descarto, pero al día de hoy no lo quiero hacer”, comenta Kaydy, al preguntarle por la inspiración que tuvo para este material. “Por eso El juguete de tu muñeca es una manera de contar mi historia, pero con un muñeco mío que también servirá para mi currículo”.

El juguete del que habrá pocos ejemplares a la venta está inspirado en los Action Man con los que jugaba de pequeño. Es algo que se fue dando después de comprarse una máquina 3D y juntarse con un equipo creativo; así surgió la idea de hacer una versión de Toy Story, pero con malianteo y un soundtrack reggaetonero.

“Las personas que consigan el muñeco se darán cuenta que tiene todo un concepto”, explica Kaydy, enfatizando en lo que engloba su nueva producción. “Para mí hacer esto es un arte. Hago música porque no me cuesta trabajo y me gusta. Si sale bien y le siguen gustando mis canciones a la gente yo me alegro”, menciona Kaydy.

“El paso de los años y las vivencias creo que me han dado un estilo. Llevo desde los 15 años escribiendo, rapeando, cantando y todo se perfecciona. El que lleva tanto tiempo montando un skate, ten por seguro que hace unos trucos increibles”.

Este año será el de Kaydy Cain; el Bad Bunny de Carabanchel; el quinqui/reggaetonero más latino de España que sigue soñando con ser como Héctor Lavoe.

Ha madurado, se ha alejado de los beefs a C. Tangana (como en su tema “Perdedores de barrio”); le ha ayudado a su amiga Rosalía a componer una de sus mejores canciones (“Juro que”); ha interpretado a un preso (Juanillo) en la serie de televisión española Veneno; y, lo más importante, desde el año pasado es el padre de Aisha, quien lo hace decir desenfadado: “Esto no me va a cambiar. Soy como soy, y sólo sé que seré mejor o peor persona. Obviamente espero ser mejor. Ahora mismo, en mi nueva etapa como papá, en muchas cosas ya está sucediendo”.

Una colaboración de Javier Ibarra (@cepheaisme) para Slang.