Kendrick Lamar y ‘good kid, m.A.A.d city’, su autobiografía musical

El rapero de Compton se perfilaría como uno de los prodigios del rap con su segundo álbum de estudio, uno de los álbumes más importantes de la década de los 2010s.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_
Foto: Ethan Miller. Getty Images.

Kendrick Lamar es uno de los raperos que definieron a la década de los dos mil diez gracias a discos como good kid, m.A.A.d city. A pesar de que sus canciones no pasan en estaciones de radio populares, o no es un influencer rapper como muchos de sus contemporáneos, su discurso ha impactado en la cultura musical de forma innegable.

El originario de Compton ha fungido como un narrador musical de lo que ha vivido toda una generación. Su impacto reside no solo en su popularidad sino en la manera en la que cuenta historias, así como por la rica musicalidad de sus canciones, cuyas estructuras rítmicas y melódicas son diversas.

Lo respaldan sus más de 20 millones de escuchas mensuales y el lugar en la historia que tienen discos como el politizado To Pimp A Butterfly, en el que experimentó con jazz, y DAMN. por el cual ganó un premio Pulitzer.

Sin embargo, su álbum más personal y con el que llamó la atención de toda la industria fue good kid m.A.A.d city, su segundo álbum lanzado un día como hoy pero de hace 8 años.

Foto: Portada original de ‘good kid m.A.A.d city’.

Luego de sentar las bases de su trayectoria con el sello Top Dawg Entertainment; colaborar con sus amigos Ab-Soul, Schoolboy Q y Jay Rock, rasguñar la fama con mixtapes como Overly Dedicated, y lanzar un LP debut titulado Section 8.0, Kendrick consolidó su mote como prodigio del rap cuando conoció a Dr. Dre.

El rapero, productor y exintegrante de N.W.A, decidió adoptar a Kendrick a mediados de 2011 después de verlo en uno de sus shows y le propuso firmar con su discográfica: Aftermath Records —misma con la que hizo una mina de oro de la mano de Eminem años atrás.

 

Desde la portada, una polaroid en la que aparece Kendrick de pequeño y que subtitula “A Short Film by Kendrick Lamar“, el rapero retrata su propia historia y cuenta, a través de un arco narrativo, cómo es que en una ciudad como la suya uno está predestinado a caer en el círculo vicioso de la mafia, de la que tanto se ha vanagloriado la costa oeste.

Aparte de su nutrida sustancia discursiva, las colaboraciones también son parte de su importancia. En él aparecen figuras como Drake en el trackPoetic Justice”; el propio Dre en “Compton”, y muy escondido en la producción, Pharrell Williams.

Los sampleos utilizados ejemplifican la variedad con la que está compuesta la música de Kendrick. Hay extractos que van desde el dream pop de Beach House en “Money Trees”, hasta música cubana en el sencillo “Backseat Freestyle”.

“Cuando good kid salió, la gente con la que crecí no podía entender cómo fue que traducimos eso en música. Literalmente lloraron cuando lo escucharon“, le dijo Kendrick a Genius en una entrevista, cuando fue cuestionado acerca de la relevancia del disco.

Con este álbum, Kendrick cambió las reglas. Funciona como un observador, un narrador y un crítico de su entorno. En vez de hacer una apología a la violencia, hace consciente las consecuencias de la misma.

Portada alternativa de ‘good kid m.A.A.d city’.

Escucha completo good kid m.A.A.d city de Kendrick Lamar