La caída de la cortina de hierro: música en Rusia durante la transición política

Bon Jovi, AC/DC y Metallica llegaron a Rusia en medio de la disolución de la Unión Soviética.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_

En el periodo de la disolución de la Unión Soviética, algunos músicos de occidente hicieron historia al presentarse en Rusia. Desde 1922 hasta 1989, los rusos estuvieron apartados de mundo occidental y sus costumbres pues, según el gobierno, la difusión del capitalismo era un peligro para la ideología socialista del régimen estalinista.

Precisamente en 1989, en medio de la disolución de la llamada "cortina de hierro", el glam rock apareció en territorio ruso (todavía soviético) en el festival Moscow Music Peace, el primer evento masivo de música occidental que se llevó a cabo en el estadio Luzhniki en Moscú, encabezado por Bon Jovi, Mötley Crüe, Ozzy Osbourne, Scorpions, Cinderella, Skid Row y Gorky Park.

Lee: El impacto cultural de la prohibición de The Beatles en Rusia

Algunas de esas bandas gozaban de gran popularidad en Estados Unidos: Bon Jovi llegaba a Rusia con el álbum Slippery When Wet (su título mejor vendido hasta la fecha según Daily Telegraph con 28 millones de copias), mientras Mötley Crüe acababa de lanzar su álbum Dr. Feelgood, el mejor vendido de su discografía de acuerdo con Ultimate Classic Rock.

Dos años después, el emblemático festival al aire libre Monsters Of Rock, que se había realizado previamente en Europa, llegó al norte de Moscú con bandas como Metallica, AC/DC, Pantera y The Black Crowes.

De acuerdo con cifras de The Moscow Times, la audiencia alcanzó niveles inesperados: desde los 600 mil al millón de personas asistieron al festival que, similar al festival Moscow Music Peace, llevó a los artistas en uno de sus mejores momentos: Metallica lanzó al mercado el Black Album; Pantera había irrumpido en la escena del metal con Cowboys From Hell y AC/DC revivía su carrera una década después del exitoso Back In Black con el disco The Razors Edge y el sencillo “Thunderstruck”.

De la misma forma, Rusia pudo disfrutar de un espectáculo memorable de música electrónica con la actuación de The Prodigy en la Plaza Roja en 1997. La presentación sucedió justo después de que el grupo originario de Essex publicara el disco The Fat Of The Land, mismo que les mereció el reconocimiento internacional.

En 1999, Red Hot Chili Peppers hizo lo propio en el mismo sitio después de tocar en Woodstock 99’. Tras el lanzamiento de Californication, álbum que los colocó en la cima de las listas de Billboard en la categoría rock y del cual hasta la fecha se han vendido más de 15 millones de copias según el medio estadounidense, la banda decidió formar parte de la oleada de grupos que llegaban a Rusia.

Uno de los shows más memorables de un artista británico en Rusia fue el de Paul McCartney en la Plaza Roja en 2003. De acuerdo con el propio presidente Vladimir Putin, el exBeatle "era muy popular, más que popular” y su visita a la nación significaba reconciliación: “era como una probada de libertad, una ventana al mundo exterior”.