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El problema con que Dua Lipa, Rosalía y Lizzo vayan a un club de strippers

Ni lo mujeres, ni lo feministas, hace que estas cantantes le deban corrección política a nadie. Hay muchos problemas con las condiciones de vida de las strippers, pero Lizzo, Dua Lipa y Rosalía no tienen por qué comportarse "mejor" que un hombre buga genérico.
Iraís M.

Tras la entrega de los Grammy 2020, Lizzo, Dua Lipa y Rosalía fueron a un club de strippers. El video de Dua Lipa aventándole dinero a las desnudistas que hacían twerking fue compartido por la misma Lizzo e internet enloqueció.

¿Cómo ellas, que son mujeres y supuestamente feministas se atreven a cosificar a otras mujeres? ―léase con tono exagerado―.

“Lizzo nos invitó a Crazy Girls a celebrar sus premios Grammy y supe exactamente qué hacer. Apoyar a la pandilla local de chicas”, tuiteó hoy (30 de enero) Dua Lipa, tras recibir un montón de críticas.

“Mujeres blancas [obviamente refiriéndose a ella y a Rosalía] teniendo posesión sobre mujeres de color y explotándolas. No llamo a eso apoyar a las mujeres”, contestó un usuario.

“La mayoría de las prostitutas y las strippers están en una situación vulnerable y necesitan el dinero para sobrevivir”, agregó alguien de manera más sensata, dando a entender que no todas las mujeres eligen esta opción laboral, sino que no tienen otra alternativa. Vamos, no todas son Cardi B y lo hacen por elección cuando son mayores de edad.

Lizzo, por su parte, compartió fotos de esa noche en redes sociales. “Renté Crazy Girls para mi equipo la noche de los Grammy”, afirmó la cantante.

“¡Eso es tan del ghetto!”, publicó una de sus seguidoras de Instagram, quien prefirió hacer este comentario discriminatorio a explicar bien su punto. 


El problema con los clubes de strippers y la prostitución

Que alguien decida dedicarse a la prostitución o a cualquier negocio sexual no debería ser un problema. Lo es porque muchas de las personas que se desarrollan en este no están ahí de manera voluntaria. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la trata de personas es el tercer negocio más redituable del mundo.

Como indica el documental Pimp City: A Journey to the Center of the Sex Slave Trade, el sitio más grande para la explotación sexual en México está en Tenancingo, Tlaxcala, en donde el 10% de las personas son tratantes de mujeres y niñas que entregan a las víctimas a proxenetas en Estados Unidos.

“Sabemos que Estados Unidos es un país de origen, destino y tránsito para la trata”, reconoce Romina Canessa en entrevista con Inter Press Service. Ella es abogada de derechos humanos y colaboradora en la ONG Equality Now.

De acuerdo con Excélsior, de las víctimas de trata, 79% son usadas para explotación sexual, 18% para explotación laboral y 3% para extracción de órganos. Lamentablemente, en el caso de la prostitución o el mundo del striptease, muchas de las personas son víctimas de explotación sexual y laboral. 

Entonces, si alguien quiere acudir a un club de strippers o contratar a una prostituta sin quebrantar la voluntad de esta persona, se encontrará con grandes dificultades para averiguarlo. Si solo quiere tener servicios de alguien en condiciones laborales dignas, esto será prácticamente imposible de saber. Así que la única opción 100% fiable sería no contratar strippers ni prostitutas. 


El trabajo sexual también es trabajo

Criticar a Dua Lipa y Lizo por ir a un club de strippers perpetúa la idea de que el trabajo sexual es una profesión de segunda, lo que desalienta a los gobiernos de tratar de regular esta labor. Quién quisiera que todos los lugares fueran los Países Bajos, en donde la prostitución es legal y regulada. Esto ofrece a quienes se desarrollan en esta mayores oportunidades de condiciones laborales dignas.

“No creo que sea correcto que las personas que intercambian servicios sexuales por dinero sean criminalizadas y yo no”, explica la doctora Tlaleng Mofokeng, en una columna para Teen Vogue. “¿Es realmente un título médico la medida correcta de quién merece dignidad, autonomía, seguridad y libertad de empleo? No. Esto no debería ser así. Aquellos que se dedican al trabajo sexual también merecen esas cosas”, apunta. 

El trabajo sexual puede ser increíblemente explotador y también puede ser empoderador”, apunta la profesora de estudios de género Catlyn Ladd, a la BBC. “Si es explotación, esto depende del entorno exacto y de las personalidades de los involucrados”, explica la también ex stripper. Y tiene razón, aunque ni en los Países Bajos quienes se dedican al desnudismo y a la prostitución están exentos de ser víctimas de trata. 

Si embargo, si vamos a seguir considerando que el trabajo sexual es sucio y, por lo tanto, queremos que sea invisible, tampoco ayudamos a quienes se dedican a este de manera voluntaria. 


Por qué no debemos exigirle justificaciones a Lizzo, Dua Lipa y Rosalía

Los strip clubs son organizaciones patriarcales”, sostiene ante la BBC Bernadette Barton, profesora de estudios de género y autora de dos libros sobre la experiencia de las bailarinas exóticas.

Puede que no nos encante que Lizzo, Dua Lipa y Rosalía hayan celebrado en un club de strippers, pero ellas no le deben corrección política a nadie ―al menos no más que el resto de seres humanos―. Claro que al ser famosas y con dinero tienen cierto poder ante las bailarinas y hay quienes preferirían que usaran su plataforma privilegiada para otras cosas.

“Hubo una disparidad en la reacción al video de Dua Lipa, también. Las celebridades masculinas que estaban con la estrella del pop [el diseñador Alexander Wang también fue al festejo, por ejemplo] esquivaron por completo las críticas”, agregó.

Preferiría ser crítica con la cultura de los clubes de striptease”, apuntó Barton. Esto nos lleva a pensar, más que en si las cantantes no son las “feministas ideales”, en que las críticas extremas que están recibiendo también son machistas

Foto: Instagram Lizzo

“Recuerdo, por ejemplo, que siendo todavía una adolescente fui a una Galería de Arte en cierta ciudad del otro lado del Canal de la Mancha con dos hombres jóvenes”, señala Doreen Massey en Espacio, lugar y género. “Y este Templo de la Alta Cultura, que era uno de los Lugares a Visitar, estaba lleno de pinturas, muchas de las cuales eran mujeres desnudas. Mujeres desnudas pintadas por hombres, y esas mujeres fueron vistas a través de los ojos de hombres. Me sentí objetivada. Este era un ‘espacio’ que claramente me hizo saber algo, y algo ignominioso, sobre lo que la Alta Cultura pensaba que era mi lugar en la Sociedad”, agrega Massey. 

Bien podría ser esto lo que está pasando con cantantes como Dua Lipa, ya que la sociedad quiere ver a las mujeres como objetos, no como sujetos. Quieren verlas cosificadas en vez de disfrutando algo. ¿Lo que más les molesta? Tal vez hasta es el hecho de que sean mujeres, y no hombres, quienes están disfrutando del show de strippers.

“Nos han condicionado a creer que las mujeres están usando sus cuerpos para la mirada masculina”, explicó Lizzo en una entrevista con NPR

Aparte, en un montón de mentes estrechas no hay cabida para que “mujeres de bien” estén en un club nocturno, menos si es un espacio predominantemente masculino. “La idea de que las mujeres se muevan por el mundo tan libremente como los hombres debería venderse sola”, sostiene la autora Roxane Gay.

Sin embargo, a muchos les molesta que Lizzo, Dua Lipa y Rosalía vayan a un club de strippers, aunque no dirían nada si Kanye West o Leonardo DiCaprio hicieran lo mismo porque boys will be boys y a ellos no hay que decirles nada: mejor presionemos a las feministas para que sean perfectas.

Claro, sí les molesta que un gay como Lil Nas X, quien también fue al club con las cantantes, haya reproducido ciertos comportamientos, lo que también es discriminación

Aunque Lizzo luche por la inclusión y Dua Lipa se proclame feminista, esto no significa que la vara para ellas deba de estar más alta. “Abrazo la etiqueta de mala feminista porque soy humana”, sostiene Roxane en Bad Feminist. “No intento ser un ejemplo, no trato de ser perfecta. No estoy tratando de tener todas las respuestas, ni estoy tratando de decir que estoy en lo correcto”, apunta. 

A ti, ¿te preocupan las condiciones de vida de las strippers o solo quieres criticar a Dua Lipa?