Estos fueron los 7 pleitos más escandalosos de 2018

Bullying extremo, zapatos volando y algunos diss memorables: las rivalidades en la música alcanzaron niveles nunca antes vistos.
Natalia Ríos

Cardi B vs Nicki Minaj

Aunque la rivalidad venía de tiempo atrás, este enfrentamiento alcanzó su puntos de mayor tensión en septiembre pasado, durante el coctel de Harper’s Bazaar en la Semana de la Moda de Nueva York. Cardi se avalanzó contra Nicki en un intento por golpearla. Al ser detenida por los guardias, le aventó un zapato.

Después ambas dieron su punto de vista: Cardi dijo estar harta de los intentos de Nicki de bloquear su carrera y del hecho de haber criticado sus capacidades como mamá. Por su parte, Nicki aclaró que jamás se había metido con su hija ni había dicho cosa alguna sobre su maternidad. Un mes después, Nicki lanzó una línea de bolsas, camisas y chamarras con la leyenda “Nicki Stopped My Bag” (una forma coloquial de decir: “Nicki obstaculizó mi carrera”). Y a principios de diciembre, Nicki lanzó el video de “Good Form”, en el que aparecen Baddie Gi y Jade, las bartenders que demandaron a Cardi B por agresión en un club de strippers.

Azealia Banks vs. Lana del Rey e Iggy Azealia

En el año hubo varios momentos en los que en verdad parecía que los medicamentos de Azealia Banks no estaban funcionando, tal como dijo Lana del Rey en su defensa, después de que la rapera la insultara sobre sus opiniones (críticas contra Kanye a favor de Trump), sobre su cuerpo y sobre el hecho de ser una mujer blanca. Acá puedes ver la cronología del pleito.

Foto: Twitter.

Pero ese no fue el único momento intenso de Banks. A lo largo del año se dio el tiempo de lanzar comentarios durísimos y fuera de lugar contra Elon Musk, Grimes y, apenas a finales de noviembre, contra Iggy Azalea, quien lanzó unas malteadas que ayudan a adelgazar. Ante esto, Banks aprovechó para burlarse y decir que Iggy estaba en bancarrota y que aún recordaba cuando había tenido que vender té para sobrevivir. Bully total.

50 Cent vs Ja Rule

Pero el peor bullying a un archienemigo lo aplicó 50 Cent contra Ja Rule. Primero, 50 Cent se burló de la cantante Ashanti porque sólo vendió 24 boletos para un show en una universidad. Ja Rule es un colaborador regular de Ashanti, por lo que estaba claro que el ataque iba dirigido a alguien más. Poco después, 50 Cent compró 200 boletos de un concierto de Ja Rule en Texas única y exclusivamente para que los asientos de las primeras filas estuvieran vacíos. Así es: el rapero desembolsó 3 mil dólares para humillar a Ja Rule.

Foto: 50 Cent, Instagram Oficial.

Drake y Pusha T

Un conflicto que se remonta al inicio de los tiempos, pero que este año fue reavivado con “Infrared”, incluida en el nuevo y estupendo álbum de Pusha T, Daytona, producido en su totalidad por Kanye West. En esta canción, Pusha cuestiona las habilidades líricas de Drake e incluso menciona a Quentin Miller como el verdadero escritor de los temas del canadiense.

Drake respondió con “Duppy Freestyle”, en la que le recuerda a Pusha que Kanye estaba en deuda con él por su contribución en dos tracks de The Life of Pablo. La pelea siguió sin tracks de por medio: Drake les dijo en Twitter que ambos deberían pagarle por la publicidad gratuita e incluso llegó a enviar una factura a G.O.O.D. Music (disquera de Kanye) pidiendo 100 mil dólares por ello. Lo que siguió fue un diss de Pusha que ya forma parte de uno de los más contundentes, despiadados y reveladores en la historia del hip hop: “The Story of Adidon”, en el que salió a la luz, entre otras cosas, que Drake tiene un hijo no reconocido de la actriz porno, Sophie Brussaux. “Estás escondiendo un hijo, déjalo ir a tu casa. Adonis es tu hijo. Quiérelo. Respeta a su mamá”, le dijo Pusha en su tema.

Eminem vs Machine Gun Kelly

Esta historia empieza con el lanzamiento del más reciente álbum de estudio de Eminem, Kamikaze, en el que el rapero critica duramente a otros MC, entre ellos Machine Gun Kelly. A este ataque siguió la respuesta del rapero de Cleveland, quien dos semanas después lanzó “Rap Devil”, un track en el que cuestiona la edad del rapero de Detroit (de 45 años) y se pregunta si realmente consiguió superar su adicción a los opioides y a otras sustancias de prescripción médica.

En cuestión de horas, Slim Shady respondió con otro diss, “Killsot”, en el que le recuerda a Kelly que es un pésimo rapero que usa autotune y que su obra jamás estará a la altura de la de Tupac Shakur o Dr. Dre. Después se dio un momento confuso resultado de las fake news: se supone que los fans de Kelly le pintaban dedo a Eminem en un concierto, pero los asistentes no tenían idea de que él traía puesta la camiseta de “Killshot”.

Luis Fonsi y Daddy Yankee

A casi todo el mundo le queda claro: la contribución de Daddy Yankee a “Despacito” es tan importante como la de Luis Fonsi, pero la Compañía de Turismo de Puerto Rico no lo vio así. Y debido a ello, consideró prudente nombrar embajador de la isla únicamente a Fonsi, como parte de una ambiciosa campaña promocional del destino alrededor del mundo.

Como era de esperarse, Yankee y su equipo legal se indignaron ante la decisión. Sus abogados aclararon que jamás les pidieron la autorización correspondiente para el uso de su música. Aunque esto fue algo que ocurrió en 2017, a lo largo de este año fuimos testigos de ese distanciamiento en el que no parece haber espacio para la reconciliación: cada uno promueve el tema por separado, y los reconocimientos que siguen obteniendo por haber creado la exitosa canción se celebran en ceremonias y momentos distintos. En sus pocos encuentros podría decirse que “el trato es cordial”.

J Balvin y Aleks Syntek

El enemigo número uno del reggaetón lo volvió a hacer. A mediados de mayo publicó una historia en Instagram en la que pidió que los temas “pornográficos” como “Bonita” ―cuya letra dice “Se pone caliente cuando escucha este perreo y yo también me pongo caliente si la veo”― dejaran de programarse en espacios públicos, como el aeropuerto donde se encontraba.

Aunque en reiteradas ocasiones había expresado su rechazo al reggaetón, y los intérpretes del género simplemente lo habían ignorado, esta vez J Balvin le respondió en Twitter: “Necesitas cariño, afecto y mucho amor. Como latino, por favor no pelees, solo acepta las diferencias. Eleva tu conciencia, lo que llamamos tolerancia”, señaló el colombiano.

Foto: Instagram.

Por su parte, Joel Muñoz, del dueto Jowell & Randy, con quienes Balvin colabora en “Bonita”, fue más severo: “En el aeropuerto, en el centro comercial y hasta en la oficina de tu psicólogo mientras esperas tu turno… Por todos lados nos escucharás. Hasta el fin de tus días… Porque esa música ‘pornográfica’ se traduce en HIMNOS que durarán para siempre. Este es el NUEVO POP te guste o no”.