Nathy Peluso, el estilo está en todas partes

Ricardo Pineda
Foto: Cortesía de Sony Music México.

Nathy Peluso no es la primera ni la última en tomar inspiración del rap y un abanico de frecuencias latinas, en la búsqueda de un estilo propio. Su caso es excepcional desde distintos frentes al ser una artista completa, diversa y poderosa, la cual echa mano de un rango estilístico siempre cambiante. 

Foto: Cortesía Sony Music México.

Su música no ha estada desprovista de las diatribas recurrentes que reciben artistas globales sobresalientes, como Rosalía, donde la pureza ya no tiene cabida y la apropiación es un signo complejo para cautivar al escucha. 

Argentina de 26 años radicada en España, Nathy Peluso parece tener la misma historia que varias figuras que se encuentran en la boca del mundo.

En un principio, utilizó YouTube para demostrar sus intereses musicales por crear un rap (trapeado) surgido de internet, para desarrollar una música de mayor profundidad.

En todas partes y en ninguna

Para rastrear el crisol musical que distingue a Nathy habría que referirnos a su anomalía como ícono visual de esta época; donde la discordancia del arquetipo argentino contrasta con su presencia escénica. Es una mujer hiperactiva y jovial, lo cual ya nos habla de una geografía interna sumamente móvil, que apenas mantiene su acento como rasgo identitario de su lugar de origen. 

Imaginando que su presencia ibérica le dotó de los primeros ánimos que vimos en los albores de sus intentos artísticos, podríamos decir que el rap gangsta con influencias en el funk y el jazz, nos han llevado inconscientemente de Los Ángeles a Barcelona, para pensar que su estilo de rap ‘entrecortado’ es muy similar a lo hecho en el pasado por el artífice de 7 Notas 7 Colores, Mucho Muchacho.

Dicha descripción, se percibe aún más en su forma de cantar y, de forma más prístina, en canciones como “OREN ISHI” (2017) o “KUN FU” (2017), en donde el trap low-fi hacía match con el imaginario marcial del Wu-Tang Clan.

Los primeros pasos de Nathy en el rap la llevaron a desarrollarse con fluidez. Ahí, donde su fortaleza vocal y el ojo correcto en la producción la acercaron al ecosistema latinoamericano más tradicional; un color, que no se fue gestando desde su pasado argentino como fan del pop, jazz y el rock (Luis Alberto Spinetta), tampoco desde su posición temporal madrileña, sino justo de una argentina viviendo en España que se sabe latinoamericana —con toda la amplitud que eso significa—. 

Portada de ‘Calambre’ en Spotify.

Canciones como “Sandía” ya sugerían esa inquietud transfronteriza, aunque quizás de una forma mucho más inconsciente:

Me gusta la pasta y el rock and roll, estoy con D’angelo esperándote entre algodón. Give me your sugga I am waiting

Hotta pappa blue juicy mentiroso

Vi como me mira

Pero estoy chillin desnuda cortando sandía”.

Si uno escucha el EP de La Sandunguera (2018) se dará cuenta de las ínfulas jazz y latinas en un maridaje evidente y sólido, con esa mezcla trap que mucho han sonado en España; aunque Peluso siempre remite a lo antiguo, incluyendo el swing. Esto nos remite a ese boom latino en Europa que mucho trae a cuenta a figuras como Amparanoia, Ojos de Brujo. Incluso, a los primeros pasos pop de artistas como Bebe.  

Más referencias

Es en este puente donde las reminiscencias de la rapera de Cádiz, Mala Rodríguez, los chilenos Makiza (primer combo hip hop de Anita Tijoux) y hasta una bajada pop de largo alcance proveniente de sus figuras más inspiradoras como Ray Charles o Nina Simone, con toda la intensidad propia de una artista cada vez más definida. 

Para su álbum Calambre, Nathy Peluso ha depurado por completo un estilo amplio y de texturas globales, en donde la argentina guiña al sur latinoamericano: en Cuba (Celia Cruz), Jamaica (Shaggy, Grace Jones), hasta dislocaciones rap con recursos de Alicia Keys, Erykah Badu o Lauryn Hill

Estamos ante una artista latina —con una influencia anglosajona— que propulsa su estilo para maridarlo con la idea más profusa de la «canción pop occidental». Nathy es una artista de ambición global que a su vez conecta sus sentimientos de nobleza y diversión que golpetea TikTok con su energía sexual. 

Una columna semanal por Ricardo Pineda / @PinedayAguilar.