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El problema con llamarle ‘urbano’ al reggaeton, hip hop y otros géneros afrolatinos

Figuras como Tyler, The Creator y J Balvin han criticado el uso de esta palabra que la industria musical ha utilizado para encasillar al hip hop, reggaetón, trap, R&B y otros géneros.
Héctor Elí Murguía
Imagen: diseño Slang | Fotos: Karol G, Jesús Elizondo para Slang; J Balvin, Universal Music; Drake, AP.

¿Cuándo te dicen urbano, en qué piensas?

Si nos vamos al Diccionario de la Real Academia Española, se refiere a todo lo “perteneciente o relativo a una ciudad”. Sin embargo, para la industria musical, esta palabra tiene un significado que engloba todo aquello que tenga que ver con géneros afrodescendientes como el hip hop (incluyendo al trap), R&B, soul, dancehall o el reggaeton.

En la jerga que usan las plataformas digitales, disqueras, premios y medios de comunicación, el término ha sido usado para describir todo lo relacionado con esos estilos y expresiones musicales.

Cuando uno busca la palabra en Apple Music, además de playlists y recomendaciones, aparece esta descripción: “El género urbano es el latido callejero que conecta al hip hop con una narrativa rapera y encuentra en las estructuras del funk, el soul y el R&B, entre otros ritmos afroamericanos”.

Esta interpretación no es una novedad y se le dio a mediados de la década de los setenta, cuando la industria dominada por artistas blancos, no podía ocultar el creciente dominio de la música disco en las estaciones de radio —siendo este un género esencialmente negro—.

De hecho, según varias fuentes como la Encyclopedia Britannica, el conductor de radio Frankie Crocker, fue uno de los primeros en popularizar la palabra cuando fue nombrado director de programación de la WBLS, estación pionera en transmitir soul, R&B y disco en Nueva York.

Para catalogar su música, la estación denominó a su programación como música “urbana contemporánea”; la misma descripción que sigue siendo usada por la Academia de la Grabación para titular uno de los premios Grammy: Mejor Álbum Urbano Contemporáneo.

Este 2020, Tyler, The Creator ha puesto sobre la mesa el valor de esa connotación de la palabra, calificándolo como un acto discriminatorio.

“Apesta que, siempre que nosotros —me refiero a personas que lucen como yo—, hacemos cualquier cosa que desafía los géneros, nos ponen en la categoría de rap o urbano. No me gusta esa palabra ‘urbano’. Para mí, es solo una forma políticamente correcta de decir la palabra que empieza con n. ¿Por qué no simplemente podemos estar en el pop?”, dijo el músico poco después de haber recibido el Grammy por Mejor Álbum de Rap, a pesar de que su disco IGOR no es realmente un álbum de rap.

La declaración de Tyler se suma a una visión amplia de varios artistas que no están de acuerdo con que sean encasillados en el universo de lo “urbano”.

J Balvin, uno de los más grandes representantes de este movimiento, opina algo similar: “Dentro de urbano dejan tan abierto el canal, que meten a cualquier persona que hizo una colaboración, que tiene una batería de reggaeton o a alguien que hace rap. Hay una confusión muy grande dentro de las categorías”, mencionó en un post de Instagram cuando surgió la polémica #SinReggaetonNoHayLatinGrammy, en la que reggaetoneros reclamaban más nominaciones en la versión latina de los premios, al ser representantes del género más escuchado en el globo.

“Debería haber una categoría para rap y otra para reggaeton, dancehall y trap, y no meter todo eso en ese gran nombre urbano. Toda la música es urbana, porque viene de una historia y de lugares, espacios y culturas”, Balvin.

Sin embargo, las opiniones están divididas. Para unos, se trata de una simple cuestión: categorizar. Para otros, es un tema real sobre el racismo y la discriminación con la que han tratado a esos géneros musicales en el imaginario popular.

“Creo ese adjetivo es usado por mera flojera, falta de interés y por que en algún momento no había tanta oferta en la industria latina como la hay ahora con reggaeton, hip hop, trap, R&B, etc”, Alex Malverde.

“Lo usan (el término) por falta de interés en los géneros y nulo conocimiento de los mismos. Si rapea, viste de tal manera, y usa beats es ‘urbano’ para ellos“, dice en entrevista Malverde, manager y A&R de More Juice Records y Agencia TSM.

Acerca de la connotación discriminatoria, Alex señala: “Personalmente no lo veo como una agresión de ese tipo. Entiendo que Tyler lo sienta así porque el contexto social es otro en Estados Unidos. Pero en nuestro caso no; aunque siento que ya es momento de darle su lugar a cada género, más al hip hop y reggaeton que ahora mismo son tan populares y permean a nivel global en toda una generación”.

Yoga Fire, rapero mexicano del sello HomeGrown Entertainment, es más duro al respecto y menciona en entrevista: “En lo personal se me hace bien de conductor de Telehit la etiqueta. Aunque en este país el término carece de connotaciones racistas, si deja ver lo mucho que los medios desconocen acerca del tema. Aquí es más de ahorrarse el tiempo de investigar acerca del artista y el género que representa.

“Para los medios fue más fácil meternos a todos en una bolsa y ponerle la etiqueta de ‘urbano’“, Yoga Fire.

Por otro lado, Toy Selectah, productor, manager, músico, DJ, y una de las figuras más emblemáticas del movimiento del hip hop, reggaeton y hasta la cumbia en México, opina que “solo es una forma de describir a los géneros“.

“A mí no me causa conflicto que sea el género urbano. Esta música que hacemos sí es producto de la dinámica del ir y venir de ideas y creatividad en las urbes. Incluso pequeñas insulares como son islas o capitales, o urbes periféricas, provinciales, de determinado desarrollo económico como industria o de fábricas”, menciona en entrevista para Slang.

Sobre el uso de la palabra urbano nos dice: “Para mí no es inapropiado. Yo creo que el discurso de Tyler va enfocado en otras cosas desde inclusión hasta un autoconocimiento por el cual él como personaje o como creativo está pasando. A lo mejor en este momento él no se siente parte de un movimiento urbano. Tal vez se siente más parte de un movimiento artístico sin etiquetas. Me parece bastante respetable la opinión que tiene; es una bandera o una batalla que está eligiendo pelear, o manifestar su punto de vista. No me parece ni rara, ni que esté mal o que yo esté de acuerdo”, concluye Toy.

¿De qué forma podemos englobar a estos géneros y artistas que comparten una misma raíz? ¿Es necesario englobarlos? ¿O es hora de darle individualidad a cada uno?