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Hablemos de la corrupción, racismo y misoginia de los Grammy

La Academia de la Grabación debería estar preocupada por la inclusión racial y de género, así como por tener procesos fidedignos. Así, los demás podríamos enfocarnos más en la música y los nominados, confiando en los resultados.
Iraís M.
Foto: Matt Sayles/Invision/AP

Este domingo (26 de enero) se celebrará la edición número 62 de los Grammy. La entrega de premios no es ajena a las acusaciones de racismo y misoginia.

En pleno 2020, los Grammy enfrentan la crisis que ya se veía venir desde hace años. Esta está confirmada desde que Deborah Dugan, presidenta de la Academia de la Grabación, reveló ciertas situaciones sobre esta organización.

Dugan fue suspendida de su cargo ―en el que ahora Harvey Mason Jr. funge como presidente interino― a finales de 2019 y esta semana presentó una queja por discriminación ante la Equal Employment Opportunity Commission (Comisión de Igualdad de Oportunidad de Empleo)

Entre las revelaciones de Dugan hay muchas relacionadas sobre su situación laboral, ―sobre las que no tenemos muchas herramientas para opinar―, hasta circunstancias que eran evidentes aún antes de que ella hablara. 

Foto: Deborah Dugan, noviembre 20, 2019.

Antecedentes de misoginia en los Grammy y crisis en la Academia

Hay que recordar que a Dugan la contrataron para sustituir a Neil Portnow, expresidente de la Academia de la Grabación, quien hace un par de años estuvo en los titulares todos los medios por asegurar que las mujeres deberían “esforzarse más” para obtener un Grammy. Esto, después de que Alessia Cara fuera la única mujer en recibir un premio en las categorías televisadas, como Mejor Artista Nuevo.

Después se contrató a Tammy Tchen, quien trabajó con Michelle Obama, para velar en favor de la equidad de género en la Academia. Sin embargo, ni ella ni Dugan pudieron hacer muchos cambios en el “Club de Tobi” que es esta institución.

De hecho, en su época como presidente de la Junta Directiva de la Academia, John Poppo le pidió a Dugan que recontratara a Portnow como consultor por un sueldo de 750 mil dólares.

A Neil Portnow incluso lo acusó de violación una artista durante su tiempo en la presidencia. Según Dugan esta es la verdadera razón por la que no se le renovó contrato en la Academia y no habría justificación para recontratarlo. 

Neil Portnow, expresidente de la Academia de la Grabación / Foto: AP.

Aparte, en el documento presentado por Deborah Dugan se explicaba cómo al asumir el cargo en la Academia de la Grabación le pagaban sustancialmente menos que a dos de sus predecesores.

Ya hay un pleito entre Dugan y la Academia. Habrá quienes aseguren que nada de lo que ella dice es cierto, incluyendo que Joel Jatz, exintegrante de la Junta y consejero jurídico de la Academia, la acosó sexualmente.

Sin embargo, es un hecho que entre 2013 y 2018 las mujeres solo ocuparon 9.3% de las nominaciones a Grabación del Año, Álbum del Año, Canción del Año, Mejor Artista Nuevo y Productor del Año.

Corrupción y nepotismo en los Grammy: la crisis interna

De acuerdo con Dugan, los miembros de la Junta Directiva de la Academia recibían dinero por un trabajo supuestamente voluntario. Aparte, eran ellos quienes tenían el verdadero control de los nominados a los Grammy. Es decir, la voluntad de los 12 mil votantes quedaba en segundo plano. 

Como indica Dugan en la queja, la Junta “manipula el proceso de nominación para asegurarse de que ciertos álbumes y canciones sean nominados, si es que el productor de la transmisión de los Grammy en TV [Ken Ehrlich, quien se peleó con Ariana Grande el año pasado] quiere que se interprete una canción en particular durante el show”. 

Dugan también se quejó de los comités de revisión de las nominaciones de los Grammy. La tarea de estos es asegurarse de que los proyectos sí concuerden con los géneros y categorías en los que fueron inscritos. También es su labor hacer la primera lista de candidatos a las nominaciones a los Grammy, definiendo a los 20 potenciales nominados en cada categoría. 

Lamentablemente en estos comités hay personas que son parte del equipo de los potenciales nominados, así que hay conflicto de intereses en su labor. “Para empeorar las cosas, a la Junta se le permite agregar a artistas que ni siquiera llegaron a la lista inicial de 20 considerados, a la lista de nominados”, sostiene Dugan.

“Este año, 30 artistas que no fueron seleccionados por los miembros de la Academia se agregaron a la lista previa de nominados”, confirmó la todavía presidenta. De acuerdo con Dugan, incluso artistas a los que podrían considerar en una lista de nominados han sido parte de los comités.

“Como resultado, un artista que originalmente tenía el lugar 18 de 20 en la categoría Canción del Año terminó con una nominación. A este artista se le permitió ser parte del comité de esa categoría. Increíblemente, a este artista también lo representa un miembro de la Junta”, sostiene Dugan.

Esto dio como resultado que a Ed Sheeran y Ariana Grande no se les considerara para Canción del Año en esta entrega de los Grammy. Si la Junta puede agregar artistas a las nominaciones de los premios, obviamente quedan fuera otros intérpretes. Entre estos, algunos por los que sí habían votado miembros de la Academia e incluso uno que otro que fácilmente se hubiera llevado el Grammy.

Racismo en la Academia de la Grabación

Seguimos teniendo un problema en el mundo del hip hop”, declaró Ken Ehrlich a The New York Times el año pasado, cuando los Grammy ya enfrentaban críticas por pérdida de relevancia cultural y falta de diversidad.

Sin embargo, como apuntó NPR, los Grammy no tienen un problema con el rap y el hip hop, en donde la mayoría de los exponentes son negros. La entrega tiene problemas en general para entender la música y la cultura ajenas a ellos. 

Como indica el documento de Dugan, hay empleados de la Academia que han señalados discriminación racial. Aparte, los comités suelen beneficiar a artistas blancos. Esto no nos consta, aunque es bastante verosímil. Lo que es un hecho es que solo 10 artistas negros han ganado el premio a Álbum del Año. 

¿Por qué Eminem es el exponente del género con más álbumes ganadores en la categoría de Mejor Álbum Rap de los Grammy? ¿Será porque es blanco? Esperemos que no, pero no es descabellado preguntárnoslo. Sobre todo si tomamos en cuenta que desde 2012, 68% de la Junta han sido hombres, sin olvidar que 69% de sus miembros son blancos.

Esto convierte en un suceso histórico al hecho de que Cardi B haya ganado el Grammy a Mejor Álbum Rap el año pasado. ¿O habrá sido una cortina de humo para que creamos que hay diversidad y representación?

 

De hecho, la misma Dugan ejemplifica a las fallas endémicas de los Grammy en reconocer a las minorías con la entrega del 2014, cuando Macklemore & Ryan Lewis ganaron un Grammy mientras Kendrick Lamar, Drake y Kanye West ―contendientes evidentemente más fuertes― estaban nominados en la misma categoría.

La relación entre los raperos y los Grammy lleva 30 años de crisis. En 1989, primera vez que se otorgó el premio a Mejor Interpretación Rap, los exponentes de hip hop boicotearon la ceremonia porque la categoría no fue televisada. Tres décadas después esto no cambió mucho.

En 2019, Drake, Kendrick Lamar y Childish Gambino rechazaron la invitación a presentarse en vivo en los Grammy, demostrando que el hip hop no los necesita para ser escuchados y exitosos. En su discurso de aceptación del Grammy, Drake hizo evidente que la Academia no entiende al rap.

Irónicamente This Is America, de Childish Gambino, se llevó 3 gramófonos incluido el galardón a Canción del Año. Este es un tema que refleja las deficiencias de la sociedad estadounidense y de la misma Academia de la Grabación. 

¿Otra prueba de que los Grammy no entienden el hip hop? No hay canciones del género en las categorías generales. Lo más cercano es “Truth Hurts” de Lizzo en Canción del Año ―quien rapea, pero no hace solo rap. También vemos a artistas influenciados por el rap, tales como Post Malone y Lil Nas X, en Grabación del Año. Sin embargo, en la categoría no se consideró a ningún exponente más a fin al género o a su cultura.

¿Una prueba final de que los Grammy están en crisis? Estamos hablando de esto y no de las obras contendientes a uno de los premios.