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RadioBosque, una experiencia inmersiva de música electrónica en Día de Muertos

El festival es una gran alternativa para salir de la ciudad y escuchar una buena dosis de electrónica indie, techno, house y más.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_
Foto: Underworld, Jesús Elizondo, Slang.

La escena capitalina musical cuenta con una variada oferta de festivales, de todo tipo y para todos los gustos.

Este 2019, RadioBosque se sumó a la lista de eventos a los que hay que hacer check-in. El festival, organizado por Archipiélago, ECO Live y más amigos, se llevó a cabo en un espacio alejado de la crisis citadina, en Tepozotlán, Estado de México, a unos kilómetros de Cuautitlán Izcalli.

En su primera edición hubo varias cosas de las cuales hablar y por las que es un festival con propuesta:

La ubicación:

A pesar de que se encuentra un poco alejado de la Ciudad, RadioBosque es una gran opción para salir del estrés urbano que podrían generar otros festivales.

Como sucedió en sábado, el tránsito realmente no era tan pesado. Tampoco llegar al lugar fue tan problemático, pues en las redes sociales del evento se dio a conocer que, si escribías la palabra RadioBosque en Google Maps o Waze, te daba la ubicación exacta.

El único detalle del terreno fue el lodo; gran enemigo de la pulcritud, pero, en sí, desde el nombre del evento ya se da por entendido que puede haber problemas climáticos, así que para la próxima todos aquellos que se llevaron sus Air Force 1, llévense unas buenas botas.

Foto: Slang.

Los headliners:

El ángulo musical de RadioBosque es 100% música electrónica hipstersona y de verdaderos fanáticos del techno, house y nu-disco.

Rhye fue el primer headliner en presentarse. El grupo interpretó las canciones de sus dos álbumes que lanzó casi de forma consecutiva: Blood (2018) y Spirit (2019).

Para ser una banda con una corta trayectoria, en el festival se consolidó al demostrar sus capacidades para integrar violoncellos, violines, teclados y bajos funky, con una lírica melancólica que bien puede adaptarse al ambiente del evento.

Foto: Rhye, Jesús Elizondo, Slang.

The Blaze también cumplió expectativas. El dúo parisino ofreció un DJ Set memorable en el que se podían observar varios fragmentos de videos de las pocas canciones que cuentan en su discografía incluyendo las de su álbum debut Dancehall.

Foto: The Blaze, Jesús Elizondo, Slang.

Muchos saldaron deudas consigo mismos al apreciar el espectáculo completamente en vivo de los británicos Hot Chip, quienes presentaron su más reciente disco A Bath Full Of Ecstasy, así como tracks que ya se han convertido en clásicos de la pista indie como “Ready For The Floor“.

Foto: Hot Chip, Jesús Elizondo, Slang.

Como leyendas de la electrónica, Underworld cerró la noche tocando varios temas inéditos que lanzaron un día antes, en un material al que titularon Drift Series 1, y sellaron su participación con un track icónico de la cultura de los clubes: “Born Slippy“.

Una de las experiencias a destacar fue la inclusión del Full Art Car de Mayan Warrior, el mismo que puede encontrarse en el famoso festival Burning Man. Ahí hicieron acto de presencia DJs como Dramian (director de MUTEK) y WhoMadeWho.

Foto: Slang.

Día de Muertos, la temática del festival

Además de involucrarse con el bosque, el concepto del festival también tuvo como temática principal el Día de Muertos. Aunque al principio no parecía ser ese su objetivo, —a juzgar por los primeros flyers que salieron a la luz—, el que la tradición mexicana cayera en el día exacto del evento, le benefició bastante.

Una marca de cerveza patrocinó la instalación de una ofrenda grande en la que destacaban una dedicatoria a “El Príncipe de la Canción”, José José, y al “Divo de Juárez”, Juan Gabriel.

Foto: Slang.

Foto: Slang.

Las instalaciones

Hubo varias instalaciones en el festival que le dieron una personalidad única. “El Camino”, una vereda repleta de flores de cempasúchil y luces neón hecha por Paolo Montiel, así como “El Laberinto“, una instalación creada por Cocolab en medio de altos pinos.

¿Rifa o no rifa ir a Radiobosque?

Sí. Aunque muchos se quejaron por el lodo o el frío, la experiencia vale la pena si lo que buscas es ser parte de una comunidad que comparte gustos por la electrónica y estar en un ambiente alejado de la urbe, donde el calor extremo no es un limitante para disfrutar de la música.

Visita las redes de @slangfm para que cheques toda nuestra cobertura del festival.