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Recomendación Slang: ‘Ya no estoy aquí’, un reflejo de la cultura cholombiana

"Este espléndido film me hizo eco, me emocionó, me sacudió, me hizo pensar y me provocó profunda admiración y respeto”, tuiteó Guillermo del Toro sobre la película, disponible en Netflix.
Iraís M.
Foto: Cortesía Netflix.

Ya no estoy aquí, la segunda película de Fernando Frías de la Parra, está disponible en Netflix desde hace algunas semanas. El filme fue el mejor del año pasado en el Festival Internacional de Cine de Morelia, de acuerdo con el público y el jurado. La cinta está enfocada en Ulises Samperio (Juan Daniel García), quien junto a sus amigos “los Terkos” se dedica a escuchar cumbia rebajada y divertirse. Esto termina cuando tiene que huir a Estados Unidos al estar amenazado por un grupo delictivo local. 

Los Terkos y Ulises son parte del movimiento cholombiano, mismo que durante décadas estuvo centrado en el boom de la cumbia y otros géneros colombianos en Monterrey, Nuevo León. Esta tribu urbana, aparte de la música, tuvo un estilo muy particular. Este estuvo influenciado por el hip hop y los cholos, con un toque tropical e íconos mexicanos distintivos, principalmente religiosos. 

La presencia de los kolombianos ―como ellos también se identificaban― en la pantalla es de gran relevancia, sobre todo tomando en cuenta el movimiento mundial actual en contra de la discriminación por clase social, origen y color de piel. “Con el mundo en donde está, este espléndido film me hizo eco, me emocionó, me sacudió, me hizo pensar y me provocó profunda admiración y respeto”, publicó Guillermo del Toro en Twitter sobre Ya no estoy aquí (2019).

A los cholombianos se les estigmatizó y relacionó con carteles de drogas, sobre todo durante la llamada guerra contra el narcotráfico. Sin embargo, la mayor parte de los representantes del movimiento en realidad eran personas pacíficas que solo querían bailar. Su delito: ser morenos, de clase media baja y “extravagantes”.

Fueron víctimas de clasismo y la estigmatización debido a su característica moda, así como a sus inconfundibles peinados con mechones laterales largos y flecos llenos de gel. Si no se han extinguido, estos grupos se invisibilizaron a sí mismos con el objetivo de dejar de ser víctimas de la discriminación y los prejuicios. 

 

La migración en Ya no estoy aquí

En la película, Ulises es enviado a Jackson Heights (Queens, Nueva York) con el objetivo de preservar su vida y no poner en peligro a su familia. Sin embargo, extraña a su tierra, a sus amigos y a su música. Incluso vemos cómo le resulta imposible conectar con gente de su edad al no sentirse identificado con el hip hop y con el twerking, cuando preferiría bailar cumbia mientras a lo lejos se ve el Cerro de la Silla. 

A pesar de que en Queens Ulises estuvo expuesto a las mismas carencias que la mayoría de los migrantes, el joven también se enfrentó a miradas sin prejuicios. A su paso por Nueva York vemos cómo su peinado le causa interés a una chica en una fiesta. Por otra parte, el colaborador de una revista fotografió su peculiar estética, aunque la barrera del idioma les impidió comunicarse.

Ulises incluso se convierte en el crush de una joven asiática que se muestra interesada en las cumbias, el español y la moda cholombiana. Aunque el filme cuenta una historia de ficción, es verosímil y con base en un movimiento cultural real.

Foto: Netflix.

Las kolombias o cumbias rebajadas

Se cree que el origen de las cumbias rebajadas, o kolombias, se remonta a la década de los sesenta en Monterrey, cuando una tornamesa del reconocido sonidero Gabriel Dueñez empezó a fallar y, sin querer, a reproducir la música lentamente.

Este error se convirtió en la premisa de las cumbias y vallenatos ralentizados “para que duren más”, como diría Ulises en la cinta. El nuevo género musical se convirtió en el soundtrack de una tribu entre tropical y punk, mezcla verosímil al tratarse de grupos latinoamericanos urbanos y alternativos.

Gracias a Celso Piña, ya sabíamos que Monterrey era la capital de la cumbia colombiana en México. Con El Gran Silencio y su “Chúntaro Style” supimos del “baile del gavilán”. Sin embargo, es hasta la era del streaming que este tipo de historias ―que habían sido tomadas en cuenta por antropólogos y fotógrafos de diferentes orígenes― llegan a las miradas del mundo. 

Foto: Netflix.


El elenco de Ya no estoy aquí:

  • Juan Daniel García (Ulises Sampiero)
  • Coral Puente (Chaparra)
  • Luis Leonardo Zapata “Leillo” (Isai)
  • Fanny Tovar (Negro)
  • Deyanira Coronado (La Prendida)
  • Tania Alvarado (Wendy)
  • Jonathan Espinoza (Jeremy)
  • Angelina Chen (Lin)
  • Adriana Arbelaes (Gladys), entre otros.