Reseña Slang | YHLQMDLG, Bad Bunny puede hacer lo que quiera y hacerlo bien

En su nuevo disco, Benito reafirma su fórmula de éxito en el mainstream con elementos de reggaetón clásico, trap y su autenticidad.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_
Foto: Cortesía, Spotify.

Bad Bunny nos ha demostrado que llegó para retar a la industria musical, la moda y hasta los roles de género en el reggaeton y el trap.

Este 2020, Benito Antonio Martínez Ocasio lanzó YHLQMDLG, acrónimo de una expresión que define su personalidad: Yo Hago Lo Que Me Da La Gana.

Después de conquistar los oídos de la crítica extranjera y nuevos seguidores con su álbum debut, X 100PRE, Bad Bunny tiene hoy más que nunca la atención de la industria anglosajona.

En ese primer disco, el Conejo Malo, ―quien se involucra directamente en la producción de sus canciones―, y Tainy, su productor de cabecera y uno de los más emblemáticos del género, integraron trap, reggaeton, synth-pop y hasta happy punk, logrando un sonido auténtico.

Gracias a esta producción y al éxito de canciones como “Callaita“, Benito pasó de consolidarse en la escena latina del trap a presentarse en Coachella, aparecer en programas de televisión estadounidenses, y hacer OASIS, un disco en el que colabora con otro grande de la música latina: J Balvin.

Desde su álbum debut, el boricua nos mostró un método lírico ideal para conectar con esta generación, tirando versos que perfectamente pueden redactarse como tuits, captions para Instagram, o fragmentos para hacer tiktoks.

Esa es una de sus armas; Benito traduce emociones, ideas y sensaciones en frases concisas que calan en lo más íntimo.

En su segundo álbum de estudio, Bad Bunny refleja sus capacidades para rapear; retratar momentos reales del desamor; hablar de sexo sin tapujos, y continuar conectándose con su gente y su cultura.

 

“Todavía yo te quiero, pero sé que es un error”

YHLQMDLG abre con un sampleo a la canción clásica de bossa nova “The Girl Of Ipanema” en “Si Veo a Tu Mamá”.

La primera frase conecta con el escucha. Casi todos hemos tenido una persona que todavía queremos (o quisimos) que sabemos que es/fue, un error.

Esta singularidad lírica se presenta casi en todos sus temas; Bad Bunny captura la atención de su público desde la primera frase.

“Ella desaparece, pero aparece cuando le da gana”

En la era de las redes, el ghosting es uno de los temas más recurrentes y el Conejo lo sabe bien.

La Difícil”, segundo tema, expone esta situación, con una base melódica que se encuentra a lo largo del álbum producido en su mayoría por Subelo NEO.

“Ante’ yo te quería, pero ya no”

Bad Bunny no es un tibio y no se anda con mamadas; uno de sus talentos es imponer posturas. “Pero Ya No” es el ejemplo. Hay versos contundentes que se hilan a través de dedicatorias comunes como: “Ya no quiero de tu amor fake, ey, ya no estoy pa’ ti”.

La fórmula mainstream de Bad Bunny: beats penetrantes + versos creativos + colaboraciones

Si el boricua ha crecido como la espuma es gracias a una fórmula infalible que involucra buenos beats, versos creativos y colaboraciones con gente que cada vez le ha llevado más alto.

El cuarto track, “La Santa”, llega para comenzar la fiesta de temazos después de un comienzo melancólico, y quién mejor para apadrinar este perreo que Daddy Yankee.

El big boss compartiendo versos con Benito en este álbum es una muestra de que está en la cima.

En el disco encontramos featurings con figuras que han sido fundamentales para Puerto Rico como el propio Daddy, Ñengo Flow y Arcángel.

Redefiniendo al perreo

Bad Bunny ha redefinido el reggaeton en su discurso. Desde su imagen pública, usando las uñas pintadas, faldas y demás, hasta en las letras de sus canciones, y la narrativa de videos como “Caro”.

Yo Perreo Sola” es un tema que intenta empoderar a la figura femenina en fiestas de perreo. “Que ningún baboso se le acerque” dice el Conejo mientras la voz de la rapera emergente Génesis Ríos (Nesi) canta: “ante’ tu me picheaba, ahora yo picheo”, haciendo referencia al slang boricua que significa “ignorar”.

Sin embargo, el hecho de que Nesi no esté acreditada en el track le hace perder cierto valor.

Bichiyal” ilustra lo arraigado que está este álbum en la cultura puertorriqueña.

Benito emplea un término compuesto formado por los slangsbicha”, usado para referirse a una mujer a la que le gustan las apariencias, y “yal”, una palabra clasista que se utiliza para referirse a una mujer de clase social baja.

El tema imagina a esa “bichiyal” empoderada, a quien no le importan las etiquetas y que se impone ante ellas.

“Y no sé por qué nos dejamo’, si tú me amas y yo te amo”

Luego de “Soliá“, “La Zona” y “Que Malo“, en los que hay una paleta de sonidos coloridos, el Conejo acomoda de forma precisa los dos sencillos más románticos del álbum: Vete, un tema despechado e Ignorantes, un track en colaboración con Sech.

De regreso al reggaeton clásico y a la bravuconería del trap

Hacia la mitad del disco, Bad Bunny nos orienta a los géneros musicales que lo han hecho crecer.

Primero regresa al reggaeton clásico: tambores, bombos y cajas con un sonido crudo. Una buena dosis de beats taladrantes para darle duro hasta el suelo.

Tainy es el principal alquimista de esa receta musical, junto con otros colaboradores de su sello Neon 16 como Albert Hype y Jota Rosa.

Safaera” es un ensayo al perreo, una dedicatoria a la fiesta, a la vida nocturna y a la necesidad del ser humano por bailar.

En la canción, Tainy deja volar su imaginación sampleando tracks antiguos, el inconfundible sonidito hindú de “Get Your Freak On” de Missy Elliot (compuesto por Timbaland) y hasta usa el leimovit del soundtrack de la película JAWS (1975).

“Humilde, pero no me dejo. Leal, pero no pendejo”

A partir de “25/8“, el Conejo nos lleva al trap. En esa canción, nos da una de las lecciones más importantes en su lírica cuando rapea “humilde, pero no me dejo. Leal, pero no pendejo”.

En este tema cita a dos personajes de la WWE como John Cena y hasta al Boogeyman, luchador que hace años no tiene una aparición en la lucha libre estadounidense, lo que denota el fanatismo del Conejo por ese deporte.

Foto: cortesía de Acoustyle Digital Marketing & Communication, LLC.

Está Cabron Ser Yo” es una de las mejores canciones del álbum en cuanto a producción, lírica y narrativa.

Más que un intercambio de barras entre Benito y Anuel AA, es una declaratoria de cómo el poder latino se ha adueñado del mundo.

Frases bravuconas o egocentristas como “soy el mejor trapero vivo en mi opinión” y “el rey del trap latino es quien lo puso mundial” cierran en un abrazo de unión cuando Bad Bunny canta el sello personal de Anuel: “Real hasta la muerte”.

El tema contiene una de las mejores barras de Bad Bunny en el álbum. Usa a Triple H para comenzar a decir por qué nadie suena como él; a LeBron James para comparar su múltiples talentos, y hace una conteo de razones que prueban su relevancia (aunque aquí nadie tiene que probar nada).

Hay un verso que cierra todas las bocas: “Ustede’ son flojo’ hasta tuiteando”.

El álbum va cerrando con un combo de temas polifacéticos en los que colaboran artistas emergentes como Myke Towers, de quien su flow ha sido comparado con el de Bad Bunny; el argentino Duki y el chileno Pablo Chill-E.

En “Hablamos Mañana“, el Conejo incluye guitarras distorsionadas que suenan mucho más arriesgadas que cualquier canción reciente de alguna banda noventera de rock.

Musicalmente, este disco nos lleva a lo más íntimo de sus influencias, pero demuestra su interés por sacar a relucir el talento de otros colegas tanto boricuas como internacionales. En la casa del Conejo caben todos.

El último track es una carta de amor y agradecimiento a Puerto Rico compuesta con una melodía de guitarra tocada con el método de arpeggio. Prácticamente, una balada dedicada a su país.

Así concluye YHLQMDLG, un disco que va de lo universal a lo local. Uno que nos va acercando al corazón de Benito de afuera hacia adentro.

Desde su disco debut nos hemos sentido identificados con sus dudas existenciales, historias de desamor, con sus ganas de perrear, pero con esta nueva obra reconocemos el impacto que ha dejado en la música al ver un disco de 20 tracks que es difícil dejar de escuchar.

Su música refleja las pulsiones de una generación globalizada ávida de beats sucios, letras honestas y autenticidad: todo lo que es Benito.

Bad Bunny no tiene por qué demostrarnos nada. Puede hacer lo que quiera y hacerlo bien.

Imagen: diseño Slang / Foto: The Tonight Show Starring Jimmy Fallon / Portada ‘HLQMDLG’.