¿Tendremos que cancelar a Michael Jackson después de Leaving Neverland?

Algunos de los medios más reconocidos en la industria del cine aseguran que el nuevo documental sobre el Rey del Pop es aterrador.
Héctor Elí Murguía | @hectoreli_

Este 3 de marzo, HBO transmitió la primera de dos partes del documental Leaving Neverland, dirigido por Dan Reed, que recopila los testimonios de dos víctimas que relatan cómo sufrieron de abuso sexual por parte del llamado Rey del Pop, Michael Jackson.

Estas declaraciones salen a la luz para desenmascarar lo que el mundo ya sabía pero siempre quiso ocultar a casi una década de su deceso. A unas horas de su estreno, basta con leer algunas de las reseñas de los medios más importantes del cine.
Leaving Neverland trailer
Film Inquiry describe al filme como si fuera una especie de sesión terapeútica que causa conflicto al espectador: “Hace que todo se sienta como una sesión de terapia, una forma de procesar el dolor, la ira y la confusión a través del medio cinematográfico. Las descripciones del abuso repulsivo de Jackson hacen que toda la película sea una experiencia incómoda y desgarradora”.

Variety la califica como una cinta de terror basada en evidencia real: “Leaving Neverland es un devastador documental de cuatro horas y dos partes que presenta a Jackson como un depredador en serie. Hay fotografías de él que no se parecen nada a lo que se haya visto antes. Son tomas caseras, casuales y honestas… la mayoría de ellas tomadas durante las visitas que hizo a las modestas casas de los dos niños, y ahora hombres, de los que trata la película”.

Tanto Wade Robson como James Safechuck, las víctimas que actualmente rebasan los 30 años de edad, narran de forma convincente cómo fue que Jackson los manipuló tanto a ellos como a sus familias para convertirse en su amigo “íntimo”, cuando tenían 7 y 11 años, respectivamente.

Lee: 7 escándalos de abuso sexual en la música

Según ambos, Jackson, a quien admiraban y conocieron en el ámbito artístico, comenzó a hacerles invitaciones a su rancho Neverland y mientras más confianza había, las condiciones para su estancia en dicho lugar eran cada vez más aterradoras. El autor de “Thriller” incluso llegó a invitar a sus padres para quedarse en el rancho siempre y cuando los niños se quedaran a dormir en su habitación. Durante ese tiempo, según los testimonios, Jackson jugaba con los chicos a tener sexo oral, masturbarse, entre otras cosas que para ellos no significaba nada.

Jackson, el depredador pederasta

No es la primera vez que Michael Jackson es acusado de abusos sexuales a menores. Desde 1993, el artista estadounidense enfrentó varias demandas pero los casos fueron desestimados y sus fanáticos se encargaron de tratar de limpiar su imagen.
Michael Jackson Statement Live From Neverland 1993
De hecho, continúo su carrera como si nada. El disco compilatorio HIStory (1995), se convirtió en el disco doble más vendido de la historia y Blood on the Dancefloor (1997), su álbum de remixes, fue el más vendido de la historia dentro de este género según El País.
Michael Jackson – Blood On The Dance Floor (Official Video)
Sin embargo, tal como señala el diario español, “Michael Jackson llevaba ya muchos años convertido en el artista más raro, evasivo y marciano del mundo. Un tipo que antes era negro y ahora era blanco nuclear, que vivía en una especie de parque de atracciones gigantesco construido a su medida y que estaba siempre rodeado de niños”, situación que hace todavía más creíble que el músico fuera un depredador pederasta.

MJ después de su muerte

Entonces, después de toda una ola de escándalos, Jackson murió por una sobredosis medicinal en 2009. El mundo se sumió en la tristeza por la pérdida del ídolo en una época en la que las discusiones en Twitter todavía no creaban movimientos como el del #MeToo, e incluso, sus manchas se olvidaron. Pero, después de tales acusaciones, ¿se puede bajar del trono a alguien que posee tanta relevancia en la cultura?

Para responder a esta interrogante, el periódico El País es tibio señalando: “La respuesta es sí y no a la vez. Desterrar a Michael, que Sony se negase a producirle otro disco y que las radios se negasen a tocarlo sería una idea plausible, sí. Del mismo modo que es muy sencillo no volver a emitir las series de Bill Cosby, despedir a Kevin Spacey de House of Cards o eliminar de las plataformas de streaming los éxitos de R. Kelly. Pero otra cosa es desactivar la figura de Michael”.

“Su influencia es tan grande, transversal y duradera que borrar a Michael de la cultura es una tarea imposible. Si hoy la música negra triunfa en MTV es porque Michael rompió esa barrera y terminó con el monopolio del rock blanco; si hoy los videoclips son una forma de arte es porque Michael la creó; si hoy existen Justin Timberlake, Usher, The Weeknd, Justin Bieber, Beyoncé, Jamiroquai, Lenny Kravitz, Lady Gaga, Bruno Mars, Britney Spears o Janelle Monae es porque Michael abrió una puerta a un tipo de artista completo que mezclaba géneros, estilos y plataformas de difusión”, apunta el columnista Guillermo Alonso.

Otro cuestionamiento que surge es ¿qué sucederá con otros artistas tan legendarios que sean acusados de algún tipo de acción de esta naturaleza? ¿Tendremos que cancelarlos a todos? ¿Cómo borrar del mapa a alguien que prácticamente fue un antes y un después para la cultura occidental?

Lee: 4 antihéroes en la música que seguimos escuchando, a pesar de todo