¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Especial Slang | Drake y su fórmula de éxito en los 2010s

Lo que llevó a un rapero canadiense a convertirse en la máxima estrella del hip hop y a cambiar el rap para siempre.
Jonathan Matamoros
El Especial Slang es una mirada a fondo a uno de los tantos aspectos que suceden en el contexto de la industria musical.

Es imposible hablar de la industria musical durante los años 10 sin mencionar a Drake. Aunque el canadiense lanzó música desde 2006, fue hasta el inicio de esta década que comenzó a tener notoriedad a mayor escala.

Su primer gran momento llegó con “Best I Ever Had“, el sencillo de su EP debut que llegó al #2 del Hot 100 de Billboard. Desde ese momento, no ha dejado de estar presente en el mainstream mundial y de ser la figura central que ha marcado tendencias que han recorrido el mundo entero.

En solo 10 años, Aubrey Drake Graham se convirtió en el acto con más ingresos en la historia del Hot 100: 205 canciones para ser exactos, más que The Beatles, Michael Jackson o Madonna.

También tiene los récords del mayor número de temas dentro del Hot 100 en una misma semana (27); mayor cantidad de debuts simultáneos en la lista (22) y el mayor tiempo sin salir del chart con 431 semanas. Solo para ponerlo en contexto, una década tiene 521 semanas.

Estos óptimos resultados se extienden también a sus materiales de larga duración. En total, Drake ha acumulado casi 1,500 semanas dentro de Billboard 200, ranking que reúne semanalmente a los discos más populares en Estados Unidos. Además, cuenta con nueve álbumes que han llegado al #1 de este listado. Por lo que está muy cerca de pertenecer a un selecto grupo conformado por The Beatles, Jay-Z, Elvis Presley y Eminem, cuatro artistas que tienen diez o más discos que llegaron a lo más alto de este conteo.

Después de vender 15 millones de discos, 140 millones de sencillos y obtener más de 35 mil millones de streams, Drake ya está dentro de una élite de la industria musical.

El éxito comercial es solo uno de los muchos elementos que han hecho de él un personaje clave en esta década. Aunque tiene muchos detractores que ponen en duda su talento, valor y aportaciones, es imposible negar el impacto que ha tenido en la cultura popular moderna.

Podemos encontrar muchos ejemplos de ello. Ha conseguido colarse en la narrativa social de estos últimos 10 años a través de su música, memes, retos virales y acrónimos. Incluso en temas más serios como la redifinición del rap y el rol de las emociones; la masculinidad y el concepto que se tiene sobre la mujer en este género.

Pero, ¿cuál es la fórmula que llevó a Drake a convertirse en lo que es hoy en día?

Antes de ahondar en sus aportaciones en la cultura del hip hop, es importante aclarar que el canadiense no inventó ni creó nada desde cero. En esta época es casi imposible que eso ocurra. La intención de este texto no es atribuirle logros que no le corresponden y al mismo tiempo minimizar los de otros actos. Justo como lo dijo Rosalía, “todo está hecho, lo que cambia es el contexto”.


Redefiniendo el rol de la masculinidad en el hip hop

Uno de los principales aportes de Drake fue ayudar a redefinir la masculinidad en el hip hop. En la década pasada, el rap estuvo acaparado por temáticas violentas con el gangsta rap. La llegada de las emociones al género fue un logro de varios raperos que decidieron cambiar las cosas.

Siguiendo los pasos de Kanye West, Lil Wayne y Kid Cudi, Drake ayudó —quizá más que cualquier otro rapero de su generación— a popularizar las letras de rap con contenido emocional. Sin complejos, retó a la masculinidad tóxica del hip hop al hablar abiertamente sobre sus emociones. Esto le valió ser ridiculizado y menospreciado por muchos que en un inicio se negaban a aceptar la evolución del género. Pero con el tiempo, la mayoría aceptó este cambio y lo adoptó dentro de su propio trabajo.

Fue una jugada astuta que terminó por cambiar totalmente al hip hop: Más personas se identifican con canciones de amor o desamor, que con aquellas sobre drogas, crimen y armas. El abrir la puerta a más temas también permitió diversificar al rap de una forma en la que no se había hecho en años. Fue así como el género dio un giro de 180 grados respecto a su tolerancia a las narrativas alternativas.

Aunque ha declarado que no está de acuerdo en que lo llamen “suave” o “cursi” por expresar sus sentimientos, Drake definitivamente se siente cómodo haciéndolo, sin importar cuán vulnerable y expuesto esté con ello. Este es un mensaje positivo y poderoso acerca de la expresión emocional libre de los hombres y la exploración de los sentimientos sin avergonzarse.

Le dijo a todos que estaba bien y era correcto experimentar las emociones. Esto ayudó a otros creadores a ejercer su libertad escribiendo sobre situaciones que los afectaban de forma directa: desilusión, miedo, incertidumbre y más.


La figura de la mujer en el rap

Otro pilar del impacto de Drake en el rap tiene que ver con la figura de la mujer. Por décadas, las mujeres fueron mencionadas continuamente de forma despectiva y como objetos sexuales― a menos que fueran canciones sobre las propias madres de los raperos.

La misoginia en el rap es pasada por alto. Aún hay mucho camino por recorrer para llegar a un punto de respeto absoluto con las mujeres, aunque existe un progreso. En 2013, Kanye dio crédito a Drake por contribuir a este cambio. “Drake es el primer rapero en decir: ‘Oye, comencemos a respetar más a las mujeres‘. Vino y dijo: ‘Esperen un minuto, no nos pasaremos diciendo la palabra ‘perra’, porque impacta a nuestras mujeres y daña la idea de la familia”, dijo West.

De acuerdo con DJ Booth, la discografía de Drake contiene 129 personajes femeninos, y la mayoría de ellos tienen su propia personalidad y rasgos que van más allá de sus características físicas. Sin embargo, su música no deja de ser problemática y de contar con micromachismos, como en las ocasiones donde se presenta a sí mismo como el “caballero salvador” de una figura femenina o intenta avergonzarla por no satisfacer sus necesidades emocionales.

Esto, por supuesto, tiene que ver con que Drake navega en un género y una industria que han sido históricamente misóginos. Este hecho retrasa, voluntaria o involuntariamente, la evolución de su música a una donde la violencia hacia las mujeres no esté presente.

A pesar de que no se han eliminado por completo las ideas machistas en las letras de Drake, es importante reconocer que contribuyó a que más personas sean conscientes de la forma en la que se habla de las mujeres en el rap.


Drake, la estrella de pop y su atractivo universal 

La música contemporánea cada vez se vuelve más difícil de definir y las líneas que solían dividir a los géneros están desapareciendo. Una de las más grandes fortalezas de Drake es su habilidad para romper paradigmas y establecer tendencias musicales.

Su naturaleza camaleónica le ha valido gran parte de su éxito. ¿Es acaso un rapero, un cantante de R&B o uno de pop? La respuesta a esta interrogante está en el aire desde sus inicios. Pero, quizá es un error querer definirlo y encasillarlo.

La identidad de Drake ha fluctuado desde siempre, pero es evidente que dentro de sus últimos lanzamientos, sus mayores esfuerzos han ido hacia la construcción de un sonido más cercano al pop. Pero sin dejar de utilizar elementos de rap, R&B, música africana, dancehall, grime y otras expresiones de música electrónica como el funky house.

“One Dance” y “Hotline Bling” son dos grandes ejemplos de esto. Varios críticos resaltaron que canciones como estas reforzaban el hecho de que el canadiense quería construir su estatus como estrella de pop. En 2017, “Hotline Bling” recibió un premio Grammy por Mejor Canción de Rap, y esto provocó que Drake cuestionara públicamente si es un rapero o no.

“Soy un artista negro, aparentemente soy un rapero, aunque ‘Hotline Bling’ no es una canción de rap. La única categoría en la que pueden acomodarme es una categoría de rap, tal vez porque he rapeado en el pasado o porque soy negro”, dijo al respecto.

En esta declaración hay un punto muy importante, Drake ya no se identifica como rapero, o al menos no solo como rapero. Claramente tiene los ojos puestos en ser algo más que solo una superestrella del hip hop. Probablemente porque ese es un territorio que ya conquistó.

Una de sus mayores causas de éxito es el saber manejar dos identidades musicales y mantenerlas en equilibrio. Lo ha hecho tan bien, que incluso la división entre ambas cada vez es más irrelevante.