Especial Slang | Trap, el sonido que definió el ritmo de los 2010s

Jonathan Matamoros
Foto: diseño Slang / Travis Scott, Cazzu y C. Tangana Instagram Oficial.
El Especial Slang es una mirada a fondo a uno de los tantos aspectos que suceden en el contexto de la industria musical.

No podríamos encasillar a los años 10 en un único estilo musical. La llegada del streaming y el poder de las redes sociales provocaron que, más que nunca, existiera una enorme diversidad en el consumo de música.

Sin embargo, sí se pueden identificar estilos que lograron ser más relevantes que otros. Este es el caso del trap, subgénero del rap que se ha colado en el mainstream y ahora está presente también en incontables canciones de pop, R&B, EDM y hasta K-Pop.

Las probabilidades de que hayas escuchado y disfrutado de una canción de trap son muy altas, incluso si tu conocimiento sobre el subgénero es limitado. Basta con encender la radio, tu canal musical de TV favorito o reproducir las playlists más populares para toparnos con él y su influencia. En este momento, es ineludible.

Future, Young Thug, Migos, Travis Scott y 2 Chainz son solo algunas de las figuras más notorias de este estilo en la década. Pero el ADN del trap también está presente en temas de estrellas del pop como Beyoncé, Rihanna, Ariana Grande, Lana Del Rey y Lorde.

La forma más elemental de rastrear su impacto y cómo se fue colando en otras expresiones musicales es a través del peculiar estilo que utiliza en los hi-hats. Intricadas ráfagas —usualmente imposibles de ser tocadas por un humano— son programadas y acompañadas por patrones menos agresivos en las tarolas y el bombo. Además de sintetizadores y cajas de ritmos.


Orígenes del trap 

Aunque T.I. y Gucci Mane se han autoproclamado como los gestores del trap, la realidad es que la historia de este subgénero comenzó mucho antes de que cualquiera de ellos tocara un micrófono.

Ambos raperos aseguran haberlo inventado con sus álbumes Trap Muzik (2003) y Trap House (2005). Y aunque es verdad que los dos ayudaron a configurarlo en su modalidad contemporánea, popularizarlo e incluir esta palabra en el léxico del hip hop, ninguno de ellos fue realmente un auténtico pionero en el sentido más estricto.

Trap Muzik de T.I. (2003), Trap House de Gucci Mane (2005)

La palabra trap viene de trap house, término utilizado para referirse a los edificios abandonados donde operan los narcotraficantes. Las letras de estas piezas suelen estar ligadas a la venta de droga, el proxenetismo y cualquier otra actividad ilegal callejera.

Desde hace más de 20 años, actos como 8Ball & MJG, UGK y Master P comenzaron a gestar el trap, aunque aún no lo conocían con ese nombre. El estilo obtuvo mayor notoriedad en los noventa, especialmente en Atlanta y con el colectivo Dungeon Family.

De dicho grupo se desprenden Goodie Mob y OutKast, responsables de los primeros indicios explícitos del término. En 1995, en la canción “Thought Process” de Goodie Mob: “When I was out in the trap or when I was goin‘” y en  “SpottieOttieDopaliscious” de OutKast, en 1998: “So now you back in the trap, just that, trapped. Go on and marinate on that for a minute“. Raperos como Cool Breeze y Ghetto Mafia fueron otros de los primeros en usar la palabra.

Pero los verdaderos comienzos del trap se remontan a los años ochenta y están ligados a The Roland TR-808, una caja de ritmos. La misma que utilizó Kanye West para producir gran parte de 808s & Heartbreak, su cuarto álbum de estudio.

En un inicio, este artefacto resultó ser un fracaso y se dejó de fabricar solo tres años después de su lanzamiento. La poca demanda provocó que su precio bajara y esto, irónicamente, le dio una segunda oportunidad. DJs de hip hop, adolescentes y personas comunes pudieron comprarla para experimentar y así se consolidó como elemento clave en el desarrollo del hip hop.

The Roland TR-808 / Foto: Wikimedia Commons.

Afrika Bambaataa fue de los primeros en utilizarla en “Planet Rock”, una de las grabaciones más influyentes en el universo del género. La oferta sonora de la TR-808 provocó que su popularidad se extendiera por Estados Unidos.

En Los Ángeles, la caja de ritmos estuvo al centro de la escena electro gracias a Greg Broussard, también conocido como Egyptian Lover. Él decidió buscar la TR-808 gracias a “Planet Rock”. En Los Ángeles habitaban grupos como World Class Wreckin’ Cru, agrupación donde se encontraban Dr. Dre y DJ Yella, miembros fundadores de N.W.A.

La magia del 808 siguió expandiéndose, llegando al sur del país. En Miami, Broussard compartió su conocimientos con Luther Campbell y David Hobbs, miembros de 2 Live Crew. La evolución continuó y el sonido siguió adoptando influencias musicales de todo tipo de urbes.

Los productores descubrieron cómo incrementar la presencia del bajo al modificar la perilla del decaimiento (decay). Pronto, esto se volvió una tendencia.

DJ Toomp salió de gira con 2 Live Crew y llevó estas nuevas técnicas a Atlanta. Años más tarde, Toomp colaboraría con T.I. para definir en lo que se convertiría el trap.

Otras figuras como Mannie Fresh y DJ Paul continuaron la construcción del rap sureño por dos décadas. Los patrones de hi-hats del 808 y su bajo exagerado se fueron mezclando con otros elementos como los sintetizadores para convertirse en básicos del trap.

Toomp, Fresh y Shawty Redd colaboraron con T.I., Gucci Mane y Young Jeezy a inicios de los años dosmil. Discos clave para el trap como Trap Musik, Trap House y Let’s Get It: Thug Motivation 101 contaron con el ingenio de estos productores. La combinación de estos raperos con estos productores fue lo que estableció lo que se considera como trap hoy en día.

El estilo se volvió popular y fue colectivamente reconocido como trap, impulsado por el segundo disco de T.I. | “El álbum fue llamado Trap Muzik porque estaba rapeando sobre el estilo de vida de vender drogas para sobrevivir y estar en las calles obteniendo algo de dinero extra”, dijo DJ Toomp en una entrevista para Complex. “La gente realmente podía identificarme a mí y al sonido de Tip. Decían: ‘Ah, es la mierda de Toomp y Tip’. Entonces la gente comenzó a llamarlo música trap”.


El trap se vuelve mainstream 

Uno de los momentos que definieron a esta década es cómo el trap se coló en todas las expresiones musicales. Con los cimientos establecidos, llegó la hora de que el trap iniciara su reinado en el mainstream. La principal figura responsable de que hoy la mayoría de las canciones exitosas tengan algo del trap es Lex Luger.

El ascenso de este productor coincidió con el inicio de la década. En 2009 envió algunos de sus beats a Waka Flocka Flame, quien los incluyó en su mixtape Salute Me or Shoot Me 2Influenciado por el trabajo de DJ Toomp y Shawty Redd, Luger le dio forma al estilo que llevó al trap a la cima.

Su primer gran momento llegó en 2010 con “Hard in Da Paint”. A partir del lanzamiento de este track, Luger comenzó a ser solicitado por todos. Pasó de estar “quebrado” a tener sus beats en piezas de Jay-Z, Kanye West, Snoop Dogg y Rick Ross.

Como ocurre con toda innovación, pronto llegaron las imitaciones. Aunque Luger lo tomó positivamente. “Fueron dos años seguidos donde algunos de mis amigos más cercanos, algunos de mis antiguos compañeros de producción, me decían: ‘Hombre, ¿esa es tu mierda?’. Les contestaba: ‘No, ese es realmente el nuevo estilo“.

Future y Young Thug se convirtieron en los principales rostros de la nueva generación. Pero no pasó mucho tiempo para que el sonido característico del trap se abriera paso en otros géneros. Ahora es difícil encontrarse con una canción que no tenga hi-hats de trap.

Fotos: Young Thug y Future | Jamie Lamor Thompson / Shutterstock, Scott Roth/Invision/AP.

Uno de los híbridos es el EDM trap, subgénero que aún se encuentra en su etapa gestora y que mezcla elementos de techno, dub, house y patrones rítmicos propios del trap y la 808.

“Escuchas los hi-hats del trap en la música urbana, en el pop y en la electrónica principalmente. La música electrónica no existiría sin el trap. La mayoría de ello es trap, simplemente una variación y una extensión”, comentó el productor Illmind a Complex en 2018.

Productores de trap como Mike WiLL Made-It pasaron de trabajar con Gucci Mane y 2 Chainz a estar frente a producciones de Beyoncé, Rihanna y Miley Cyrus. Mike lleva años siendo uno de los productores más solicitados en la industria.

A unos días de terminar el 2019 y la segunda década del nuevo milenio, el trap se mantiene firme como el subgénero más popular del rap y como la mayor influencia sonora de la industria anglosajona.

Pero su impacto se ha comenzado a extender a otros territorios, por lo que su reinado está lejos de terminar. “Ya no es solo el sonido sureño. Ahora todos lo adoptaron. Creo que probablemente tengamos entre 10 y 20 años más con esa mierda”, asegura DJ Toomp.


La diáspora del trap 

Una de las inevitables consecuencias de una gran popularidad en la música es que el sonido migra a otros puntos geográficos para adoptar nuevas ideas, estilos y formas. Eso es justo lo que ocurrió y continúa ocurriendo con el trap.

Iberoamérica es una región donde el trap consiguió un lugar más donde prosperar, o mejor dicho, donde sembrar una semilla y evolucionar. Los principales exponentes son España y Argetina, aunque también hay presencia en Puerto Rico, República Dominicana, Colombia y otros países latinoamericanos.

Sin embargo, existe un gran debate sobre si las expresiones que florecieron en todos estos lugares son realmente trap o son algo más.

Al haber una migración sonora, es evidente que también se dará una tropicalización y una adaptación de la esencia del subgénero. Esto es algo que ha pasado con todas las expresiones en el arte. Pero, ¿qué tanto se puede modificar y seguir siendo una rama? Las respuestas varían.

El caso más estudiado es el de España, porque es uno de los que ha tenido más tiempo para desarrollarse. La escena de este movimiento en España se sitúa principalmente en Zaragoza, Madrid y Sevilla.

Allí, personajes como el Doctor en Filosofía, Ernesto Castro asegura que el trap españolha sido la banda sonora que ha acompañado a la crisis en [España] en la última década“. Incluso decidió escribir un libro para estudiar este fenómeno y describirlo como una filosofía millennial.

La tecnología y el internet provocan que hacer trap no sea algo muy complicado. Una caja de ritmos, algunos samples y DAWs como Ableton Live, Logic o FL Studio (adquiridos ilegalmente por lo general), son más que suficientes. El trap está empapado de una actitud DIY (hazlo tú mismo), la misma que definió al punk en los setentas. Por eso no sorprende que varios autores aseguren que el trap es “el nuevo punk”.

Yung Beef, Los Santos, C. Tangana, Dellafuente, La Zowi, Bad Gyal, Kidd Keo y Ms Nina, son algunas de las figuras más asociadas con el trap español. Pero lo cierto es que la gran mayoría de ellos ni siquiera hace trap. Incluso algunas personas más atrevidas identifican a Rosalía como trapera.

En España se le está llamando trap a todo lo que no es convencional. Y este error se convirtió en una bola de nieve gracias a la prensa, que encontró en este grupo de músicos a los protagonistas de una narrativa que les sirvió para generar morbo y ganar clics.

Lo que sí tienen en común es que se construyeron a sí mismos desde y para el internet. Plataformas como YouTube y SoundCloud los ayudaron a ganar visibilidad pero más que solo canales, se convirtieron en una faceta indispensable e intrínseca de su universo.

Los puristas dicen que para hacer trap se necesita una narrativa y un pasado ligado a las drogas y el crimen. Sonoramente, el trap original ―el de Estados Unidos― también tiene una identidad muy marcada que los españoles no han respetado.

En Argentina está ocurriendo algo similar, una nueva generación está adoptando sonidos y transformándolos en una ola que está cruzando fronteras. Paulo Londra, Duki, Khea, Ecko, Cazzu son algunas de las personalidades que han contribuido a cimentarla.

En el caso de los argentinos, su propuesta se apega un poco más a los cánones del trap tanto en narrativa como en sonido que la de los españoles. Pero no deja de ser algo lo suficientemente distinto y propio para lograr construir una nueva identidad.

Tanto españoles, argentinos, puertorriqueños, colombianos y otros latinos se han dedicado a reformular las fuentes de inspiración para crear un movimiento que colectivamente se conoce cómo música urbana. La inspiración, además del trap, viene del reggaetón, el rap, el dancehall, el R&B, el soul y otros estilos latinos.