Almighty, el trapero que dejó el género para dedicarse a la música cristiana

Uno de los traperos más exitosos del género decidió seguir el camino de la religión.
Natalia Ríos
Foto: Facebook Almighty

La semana pasada, el trapero puertorriqueño nacido en Cuba, Almighty, hizo el anuncio oficial: su carrera en el trap llegaba a su fin. A partir de ahora iniciará una etapa como intérprete de música cristiana.

Su conversión al cristianismo se había dado a principios de año, pero la noticia se reveló en febrero, cuando circuló en redes un video en el que se puede ver al trapero de 23 años en el momento en que es bautizado.

Antes de dejar su carrera como trapero, Almighty dará un concierto de despedida el 21 de septiembre en el Centro de Convenciones de San Juan, Puerto Rico. En el show estarán muchos de sus amigos traperos que colaboraron en sus temas. Aunque por el momento solo han confirmado a Anonimus, Alex Rose, Sou El Flotador, Rafa Pabón y Omy de Oro, algunos medios locales han dicho que Arcangel, Anuel AA, Farruko, Noriel y Bryant Myers podrían ser algunos de los que suban al escenario.

Foto: Instagram Almighty.

Muy al estilo de las canciones del género, las letras de los dos discos de Almighty, The Game Changer (2016) y La Bestia (2019), contienen numerosas referencias a la violencia, al consumo y tráfico de drogas.

En algunos casos, incluso, llegan a adquirir un tono de apología. “Adderall”, por ejemplo, dice: “Adderall, me meto a la disco bajo el efecto de Adderall. Adderall, loco literal, mi hermano mira mi historial, pastillas de tos’ colores dime cuál quieres probar. Bájala con agua que te ahogas. Me pillan y salgo en 15, si tengo par de abogados que me abogan”.

Su conversión al cristianismo

Pero las cosas han cambiado para Almighty. Ahora tiene claro que todo lo que hizo como trapero corresponde a una etapa oscura de su vida. “Me preocupa mucho mi alma. Desde que empecé a leer la biblia, empecé a educarme sobre la verdad. Depende del camino que tú elijas, vas al cielo o vas al infierno”, dijo en entrevista para Rapetón.

Y añadió: “Ya no quiero ser un instrumento del diablo para que ustedes se pierdan y sigan pecando. Ahora quiero ser un ejemplo, quiero ser luz en las tinieblas, por eso tomé esta decisión”.

Antes de dedicarse de lleno a difundir el cristianismo por medio de la música, el trapero tiene que cumplir con algunos compromisos establecidos con la productora Primo Boyz Music. Es por ello que aún grabará algunos videos de canciones que no han sido lanzadas, a la vez que se presentará en algunos shows fuera de Puerto Rico, entre ellos, Colombia y España. “Después de eso estoy libre”, dijo en entrevista con El Nuevo Día.

Su primer disco con temas cristianos se llama Genelipsis (aún sin fecha de lanzamiento), y aunque es un álbum con temas religiosos, la música sigue manteniendo los sonidos que lo han distinguido: “El disco tiene mucho rap y trap. O sea, tiene la esencia de Almighty, pero hablando sobre la palabra de Dios y sobre el mensaje que quiero dar. Si después de ese disco, mantengo ese estilo puede ser que agregue una que otra canción, pero me voy a dedicar a la adoración, que son canciones que puedo tocar en la iglesia”, señaló.

En una sesión de preguntas con sus fans organizada por Rapetón, Almighty comenta sobre la posibilidad de que otros artistas tomen el mismo camino: “En algún momento todos los artistas se van a arrepentir y se van a entregar (a Dios) en algún momento.  Los artistas son inteligentes, y las personas inteligentes buscan el reino de Dios y su justicia. Ellos tienen muchas almas en sus manos, mucha gente que los siguen. Si ellos le revelan al mundo la verdad, muchas de las almas que lo siguen se van a salvar. Tengo fe de que eso pasará porque una sola alma vale más que el universo y las estrellas”, señala.

Hasta el momento solo ha lanzado tres canciones cristianas, y el cantante asegura que muchos de sus seguidores se han mostrado agradecidos, pues por medio de ellas se han acercado a la iglesia. En esta nueva etapa, Almighty confía en que tendrá la capacidad de cambiar muchas almas.