Sentencian al rapero Gnawi a un año de prisión por subir este video a Youtube

Las violaciones a la libertad de expresión se dan de forma recurrente, tanto en países democráticos como en conservadores.
Natalia Ríos
Foto: Gnawi, AP.

Cada cierto tiempo salen a la luz casos en los que el rap se enfrenta a la censura. Y esto es algo que ocurre tanto en países democráticos como en naciones mucho más conservadoras.

El más reciente de ellos es el Gnawi, un rapero marroquí sentenciado a un año de prisión después de publicar un video musical criticando a la policía de Marruecos, al rey y a los numerosos problemas que enfrenta la sociedad de este país africano.

La sentencia se dictó el lunes. Y los señalamientos fueron hechos por el tema “Aach al Chaab” (Larga vida al pueblo) junto a los raperos Lz3er y Weld L’Griya.

En entrevista con la agencia AP, Lz3er dijo: “El video enfurece a los poderes fácticos y critica la creciente brecha económica del país. Es un mensaje dirigido a la generación más joven del país, quienes están muy desilusionados”.

Y añadió: “Expresamos lo que la mayoría de los marroquíes sienten pero tienen miedo a decir. Es natural que eso moleste a aquellos que no quieren un cambio”.


Otros casos de censura en el rap

Estados Unidos: Jamal Knox

En abril pasado, la Corte Suprema de Estados Unidos declinó abordar el caso del rapero de Pittsburgh, Jamal Knox, quien fue sentenciado en 2014 a dos años de prisión por cargos criminales basados en la letra de su canción “Fuck the Police”. El rapero argumentó ante la Corte Suprema que había sido enviado a prisión por una canción que estaba protegida por la Primera Enmienda (que protege la libertad de expresión).

El caso despertó gran interés entre la comunidad del hip hop en Estados Unidos. Artistas como Chance the Rapper, Meek Mill, Fat Joe, Killer Mike y 21 Savage colaboraron en un informe en el que se explica que las letras de rap no constituyen una auténtica amenaza de violencia.

El documento detalla que la canción de Knox es una pieza de poesía, “una narración desde la perspectiva de dos personajes inventados al estilo del rap, que se caracteriza por su retórica exagerada, a veces violenta, y por utilizar el lenguaje en formas complejas. No está pensado para ser interpretado literalmente”, se explica en el informe.

La canción de Knox, publicada en Facebook y YouTube, incluía los nombres de los dos oficiales de Pittsburgh que lo habían arrestado previamente. Y decía: “I’ma jam this rusty knife all in his guts and chop his feet / Voy a clavar este cuchillo oxidado en sus entrañas y cortarle los pies“.

Luego de ser sentenciado en 2014, Knox apeló su condena ante la Corte Suprema del estado de Pennsylvania, pero esta confirmó el fallo. El juez de la corte escribió en el fallo que la canción “es de una naturaleza diferente porque no incluye comentarios políticos, sociales o académicos, ni son satíricos o irónicos. En vez de eso, se refieren a la violencia contra la policía”. En este enlace encontrarás el video de la canción, puede contener material violento y explícito.


España: Valtónyc 

Esta historia empieza en 2012, cuando Josep Miquel Arenas (nombre real de Valtónyc) publicó en YouTube la canción “No al borbó”, en la que critica los casos de corrupción de los familiares del rey. En 2017, la Audiencia Nacional lo condenó a tres años y medio de cárcel. Un año más tarde, el Tribunal Supremo ratificó la sentencia, acusándolo por “enaltecimiento del terrorismo, calumnias e injurias graves a la Corona”.

A un día de que Valtónyc ingresara a la cárcel, el rapero se fugó de España. “Mañana España va a hacer el ridículo, una vez más. No se lo voy a poner tan fácil, desobedecer es legítimo y obligación ante este estado fascista. Aquí no se rinde nadie”, dijo en Twitter a manera de despedida.

Valtónyc se refugió en Bélgica y acudió a los tribunales de la Unión Europea (UE) para pedir protección a sus derechos individuales. Y ayer precisamente (26 de noviembre) se dio a conocer que el abogado general de la UE desestimó enviarlo a España. A pesar de que el rapero es reclamado en España por terrorismo, el código penal que se aplicó en su caso no establece una pena máxima de al menos tres años. Esto, es una exigencia elemental de la legislación europea para cumplir con una solicitud de extradición.

Foto: Instagram Valtonyc.


Cuba: Maikel Castilo Pérez, “El Osorbo”

En abril del año pasado, el rapero contestatario Maykel “El Osorbo” Castillo Pérez fue sentenciado en La Habana a año y medio de prisión por el delito de atentado. Un mes antes, el rapero compareció ante el Tribunal de La Habana y poco después le dieron a conocer la sentencia.

El caso se dio luego de que “El Osorbo” fuera arrestado en su casa, días después de haber dado un concierto en el que junto a otros artistas se pronunció contra el Decreto 349, la norma más polémica de la isla en una década.

Foto: Facebook Maykel Castilo Pérez.

Según explica el New York Times, el Decreto 349 exige que los artistas obtengan aprobación estatal antes de exponer su obra. Además regula el contenido audiovisual. La norma prohíbe el lenguaje sexista, vulgar y obsceno o “el uso de los símbolos patrios que contravengan la legislación vigente”. En caso de desacatar la norma, se establecen penas que van desde fuertes multas hasta la confiscación del equipo y la cancelación de la licencia artística.

Maykel Castilo Pérez fue liberado recientemente, a finales de octubre, luego de haber cumplido su condena en distintas prisiones en Cuba.


El fascismo, siempre al acecho

La lucha por la libertad de expresión es una pelea que los artistas de distintos géneros tienen que dar en su día a día, sin poder bajar la guardia un solo momento. En agosto pasado, por ejemplo, el ayuntamiento de Bilbao canceló una presentación de C. Tangana por sus letras “machistas”. Ante esto, el trapero respondió con un breve mensaje: “Censurar y prohibir no es la forma de educar“.

Pero la censura y el fascismo están siempre al acecho. Esta semana, el partido español de ultraderecha, Vox, dio a conocer que buscará censurar un concierto en Sevilla del grupo de rap Los Chikos del Maíz. ¿Sus razones? Los nacionalistas aseguran que los músicos hacen “apología de la violencia” y promueven “ideas totalitarias”.