Neuralink: el plan de Elon Musk para conectar el cerebro con las computadoras

Esta tecnología busca ofrecer una alternativa para las personas con parálisis.
Natalia Ríos
Foto: AP

Elon Musk es un famoso multimillonario nacido en Sudáfrica. Tiene 48 años y es fundador de Paypal (empresa de pagos en línea), Tesla (compañía de coches eléctricos con sede en Silicon Valley), The Boring Company (compañía de excavación e infraestructuras) y de SpaceX (compañía de transporte aeroespacial con la que espera realizar vuelos comerciales a la Luna en dos años).

Por todo esto, Musk es una figura polémica. Algunos lo consideran un genio, un visionario, un iluminado. Pero otros consideran que es sólo un tipo extravagante, un tanto loco, a quien le gusta ser el centro de atención.

Foto: Elon Musk, Facebook Oficial.

Además de las empresas por las que es mundialmente conocido, Elon Musk volvió a ocupar los titulares en marzo de 2017, cuando habló por primera vez de un nuevo proyecto, Neuralink, una start-up con la cual buscaba conectar el cerebro humano a las computadoras.

Desde entonces, las actividades de la compañía se mantuvieron en secreto, pero él había mostrado parte de la tecnología en la que se basaría. Su objetivo consistía en implantar estos dispositivos en humanos con parálisis para que pudieran controlar teléfonos o computadoras.

Los avances sobre Neuralink

Más de dos años después de aquella primera presentación, Musk habló de las novedades de Neuralink el martes pasado (16 de julio). El empresario señaló que ha habido un gran avance en su proyecto. Según dijo, esta tecnología permite tejer hilos flexibles en el cerebro mediante los cuales se puede transferir un mayor volumen de datos.

De acuerdo con Musk, Neuralink tiene menos probabilidades de dañar el cerebro que los materiales que se usan actualmente para conectar el cerebro con las máquinas. Otro importante diferenciador de su compañía es que su propuesta incluye un robot que teje o incrusta estos hilos automáticamente.

En la presentación de los avances, Musk y su equipo dijeron que, en el futuro, los científicos de Neuralink esperan usar un rayo láser para atravesar el cráneo, en lugar de hacer las perforaciones que se requieren actualmente. A su vez, explicaron que los primeros experimentos se realizarán con neurocientíficos de la Universidad de Stanford, y esperan realizar una primera prueba con pacientes humanos en 2020.

Por ahora, y uno de los resultados que más optimismo les ha generado sobre las posibilidades de Neuralink, es que el equipo consiguió que un mono pudiera controlar una computadora con su cerebro.

El magnate destacó que Neuralink no salió de la nada. Al contrario, aclaró que hay una larga historia de investigación académica al respecto. Musk explicó que la primera persona con parálisis de la médula espinal que recibió un implante cerebral, el cual le permitió controlar el cursor de una computadora, fue Matthew Nagle, en 2006.

“Desde entonces, las personas paralizadas con implantes cerebrales también han enfocado objetos y han movido brazos robóticos en laboratorios, como parte de la investigación científica. El sistema que Nagle y otros han usado se llama BrainGate y se desarrolló inicialmente en la Brown University”, destacó Musk.

Además de ofrecer una solución para las personas con parálisis, en el largo plazo Neuralink busca crear una simbiosis con la inteligencia artificial.