Everybody’s Everything, el documental de Lil Peep llega a las salas de cine

Everybody’s Everything muestra al músico como una talentosa estrella en ascenso.
Natalia Ríos

Esta semana se estrenó en Estados Unidos Everybody’s Everything, el documental sobre Lil Peep. Entre otras cosas, la película muestra cómo el rapero se vio afectado por la fama, misma que lo llevó a agudizar su adicción a las drogas. Gustav Ahr (su nombre real) murió en 2017 a los 21 años a causa de una sobredosis.

De acuerdo con las primeras reseñas publicadas sobre la película, hay un momento en el que Peep se encuentra al final de una gira. Las imágenes muestran que está totalmente afectado por el abuso de sustancias, pero esto no impide que sus agentes lo obliguen a seguir adelante con su show. Seis meses más tarde el rapero muere en un hospital.

Uno de los entrevistados en Everybody’s Everything cuenta que su equipo usó una máquina para llenar de humo el escenario a manera de distracción. Otros tenían un bote de basura listo en caso de que necesitara vomitar. Unos minutos antes de subir, Peep dijo: “No estoy seguro de poder hacer esto”. Contra todo pronóstico, Peep consiguió dar un gran show en el que no únicamente sorprendió a sus fans, sino a los ejecutivos de la disquera que habían asistido al concierto. Estaba claro que era una estrella en ascenso.

Everybody’s Everything fue estrenado en algunas salas de cine como parte de la conmemoración por los dos años de la muerte del rapero. Este material estará acompañado de un nuevo álbum con canciones inéditas que saldrá el viernes.

La película, producida por Terrence Malick, no solo muestra la trágica existencia de Lil Peep. Se trata más bien de una historia en torno al movimiento del Soundcloud rap, el cual transformó la vida de muchos jóvenes en Estados Unidos, quienes en un corto periodo fueron tocados por la fama, con todos los efectos que esta conlleva.

El documental muestra también otros aspectos poco conocidos del artista. Según los testimonios de familiares y amigos, Gustav Ahr nunca encajó en la comunidad de su natal Long Island. Mientras sus amigos trabajaban como salvavidas durante el verano y esperaban ser admitidos en escuelas caras, Peep abandonó la secundaria para concentrarse en la música.

Desde entonces, la brecha entre sus intereses y los de la gente de su entorno fue ampliándose. A Peep le entusiasmaba consumir marihuana e ir sumando cada vez más tatuajes. De hecho, fueron precisamente estos los que se volvieron una especie de declaración de principios: si un tatuaje en la cara era un impedimento para conseguir un trabajo, él se haría un tatuaje en la cara porque no aspiraba en absoluto a un empleo convencional.

De acuerdo con The Ringer, el documental no presenta a Lil Peep como un mártir, sino como un artista talentoso que tenía todo para sobresalir y brillar en la industria de la música. Contrario a lo que llegó a pensarse tras las declaraciones de la mamá de Peep ―quien demandó a la agencia de management por presionarlo para abusar del Xanax― Everybody’s Everything no busca señalar a posibles responsables de su muerte.

Además del documental, esta semana se estrenó el video de “Belgium”, tema incluido en el EP Goth Angel Sinner, lanzado recientemente. En el clip se ve a Peep en un avión hacia la capital belga, hablando sobre su carrera en la música. Más adelante, las imágenes muestran al cantante presentándose en foros pequeños y llenos de gente. En otro momento se le ve paseando por las calles de Bélgica.

¿Dónde ver el documental? Everybody’s Everything se exhibe en tres salas de Cinemex en la Ciudad de México: Patriotismo, Universidad y Cuauhtémoc.