Las pandillas de Saltillo usan la cumbia colombiana como antídoto contra la violencia

Los miembros de estas bandas han encontrado en el baile un escape a los enfrentamientos.
SlangFm

Desde mediados de los noventa Colombia ha sido un ejemplo de la manera como la cultura puede convertirse en antídoto contra la violencia. Primero lo hizo Bogotá, siguiendo un modelo en el que le dio un vuelco al presupuesto: bajó el dinero destinado a reforzar la seguridad y subió el destinado a la educación.

A Medellín esta visión llegó mucho más tarde, en 2004, por medio del alcalde Sergio Fajardo, pero de una manera no menos contundente. Los barrios periféricos de estas ciudades se llenaron de parques, bibliotecas y colegios, una serie de obras que convirtieron a Colombia en ejemplo a seguir en materia de política cultural.

México ha aprendido de Colombia. Y el hecho de que la cumbia colombiana haya sido adaptada por las pandillas de Saltillo, Coahuila, para escapar de la violencia, es una interesante consecuencia de ello.

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Entrevistado por El Universal, Jesús “La Basura”, es uno de los que baila “la colombia” desde finales de los noventa. La colombia es su interpretación de la cumbia, un baile en el que mezclan este género tradicional con bases electrónicas.

Jesús explica que “la colombia” se empezó a bailar en una disco llamada Estudio 85, “donde la raza se subía a los estrados a bailar y competir”, cuenta a El Universal. En esas noches de fiesta nació Danzas de la calle, un colectivo formado por chicos de entre 8 y 40 años, la mayoría de ellos integrantes de las pandillas de los barrios en disputa.

Actualmente Danza de la Calle está integrado por alrededor de 30 jóvenes que se reúnen a ensayar todos los sábados por la tarde, además se presentan en festivales culturales o eventos que ellos organizan por su cuenta.

Pero no se trata de un solo colectivo. Son varios. También están “Esquina de mi barrio” o “Los traviesos de Colombia”, y todos ellos persiguen el mismo fin: bailar en lugar de enfrentarse unos a otros.
La cumbia colombiana ha sido el vehículo para bajarle a la malandreada y a los vicios, a la vez que les ha permitido conocer gente, ofrecer un show que los hace sentir productivos y, destaca Jesús, “para que la gente no te odie”.

Y es que las pandillas son algo serio en Saltillo. El año pasado, la Dirección de Policía Preventiva y Tránsito Municipal tenía registradas a 27 pandillas como altamente peligrosas y agresivas. Y el área de inteligencia de la Policía Municipal indicó que de las 630 colonias de la ciudad, existen 333 grupos que están identificados como pandillas. Es en todos estos sectores donde se llevan a cabo programas como Tirando barrio: el torneo de baile colombiano.

La actividad que tuvo lugar el domingo (6 de mayo) en la Gran Plaza de Saltillo forma parte de estos programas. En esta ocasión se presentaron los chicos de Danzas de la calle junto con otros grupos invitados. El show fue visto por alrededor de 200 personas, un número muy importante si se toma en cuenta que los jóvenes de las pandillas son víctimas del estigma social y tienden a ser vistos como delincuentes.