Lily Allen está de regreso con un cuarto álbum, No Shame

Además, la cantautora británica se dio tiempo para escribir una autobiografía y luchar por causas justas.
SlangFm
La cantautora británica Lily Allen está a punto de lanzar su nuevo álbum. Se llama No Shame y ella lo ha descrito como una mezcla de Keane y Beenie Man. Hasta el momento ha presentado tres sencillos y en ellos hay algo de ambas referencias: baladas pop y ritmos provenientes de latitudes distintas de su lugar de origen.

Las colaboraciones en el disco son de gente cuyo trabajo respeta y con quienes se siente a gusto: el rapero Giggs, la reina del dancehall del Reino Unido, Lady Chann, la cantante nigeriana de afrobeat Burna Boy, Ezra Koenig de Vampire Weekend y Mark Ronson en la composición y la producción.

Las letras, señala The Guardian, documentan su vida reciente: sus problemas de alcoholismo, su divorcio, sus hijas (“Three” está escrita desde el punto de vista de una de sus hijas) y su nueva relación con el artista de grime Meridian Dan. Además de estos temas, también están los himnos feministas “Cake” y “Family Man”. El primero hace un llamado a las mujeres para salir a conseguir su rebanada de pastel que el patriarcado tiene acaparado, y “Family Man” habla del cliché que acompaña a tantos músicos que dicen “lo que sucede en la gira, se queda en la gira”.

Para hacer este disco Allen se tomó su tiempo. Empezó a trabajar en él en 2014, justo después de volver de Estados Unidos de su gira promocional de Sheezus, su tercer álbum. Fueron años difíciles para la artista. Su divorcio de Sam Cooper, la muerte de su hijo George (a quien perdió durante el embarazo) y el acoso durante siete años por parte de Alex Gray, un enfermo mental que decía haber escrito una de sus canciones (“The Fear”) y que llegó a meterse a su casa mientras dormía para amenazarla. Gray fue juzgado por allanamiento de morada y la fecha de su liberación, que tendrá que llegar tarde o temprano, es un tema que sigue preocupando a Allen.

En la extensa entrevista realizada por The Guardian, Allen explica que, aunque ha conseguido dejar el alcohol y la cocaína, nunca dejará de estar enganchada a algo en su vida: “Siempre voy a tener una personalidad adictiva. Voy a tener que asegurarme de que las cosas a las que soy adicta no sean perjudiciales para mí. Entonces, si dibujo o hago música, está bien. Mi mayor vicio en este momento es twittear. Por alguna razón, creo que es menos malo para mí que la coca, aunque probablemente sea igual de perjudicial”.

Además de su álbum, Allen escribió su autobiografía, la cual se publicará en otoño. Sobre esta dijo que lamenta haber recordado muy poco sobre su infancia, aunque sí dedicará algunas páginas a sus viajes y a su familia viajera.

“Vengo de una familia viajera. Mi abuelo era submarinista, el padre de mi madre estaba en la marina, incluso mi madre [Alison Owen], es productora de cine, por lo que siempre se iba a Estados Unidos y pasaba meses allá, y lo mismo con mi papá [el actor Keith Allen]. Con mi familia siempre fue como ‘bueno, vamos a vivir en un hotel por un tiempo'. Y eso es lo que ahora mi hermano Alfie (actor) y yo también hacemos”.

Algunas de las preguntas a Allen fueron hechas por sus fans y por figuras destacadas de la política. Una fue de Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista de Reino Unido, quien le preguntó si hubo un momento específico en el que decidió usar su posición de estrella pop para realizar un cambio en la sociedad. Allen respondió:

“Sí. Cuando George murió, mi bebé. Esa fue la primera vez que me sucedió algo realmente traumático. Haber pasado por eso me hizo pensar en lo afortunada que era de tener a Sam [Cooper, su ex esposo] y tener gente a mi alrededor para ayudarme a superarlo”.

Y continúa explicando: “También pensé en todas las personas que pasan por experiencias horribles todo el tiempo, experiencias difíciles que están siendo vividas por tanta gente en todo el mundo. Fue así como decidí aprovechar mi posición para ayudar. De eso se trató Calais [la visita al campo de refugiados “la jungla” ubicado en Calais, Francia, que sirve de sitio de transición para los que escapan de conflictos en Medio Oriente], y mi libro y mi nuevo álbum se tratan también de todo esto”.