Shirley Manson habló sobre su historia de autolesiones

La cantante publicó un artículo en el que revela cómo cayó en esta práctica.
Pamela Escamilla

La cantante británica Shirley Manson publicó un artículo de opinión para The New York Times en el que habló sobre su historia con las autolesiones. Según explica, fue a mediados de los ochenta, en Escocia, cuando se cortó por primera vez.

“No sabía que yo era una persona que se autolesiona hasta la primera vez que decidí cortarme. Ni siquiera sabía que era un problema. Nunca había escuchado la frase ‘autolesionarse’ hasta ese momento. No había grupos de apoyo para personas como yo, ni artículos que mostraran empatía y comprensión para quienes incurrían en esta práctica. Es algo que empecé a hacer de manera natural, en privado, sin ser descubierta. No le dije nada a nadie”, se lee en su artículo.

Manson era una adolescente cuando todo esto pasó. En esa época dejó la secundaria y se sentía perdida. “Estaba teniendo encuentros sexuales con múltiples parejas, experimentando con drogas y bebiendo unas cantidades alarmantes de alcohol. Con frecuencia caía en una depresión aplastante, y me costaba un esfuerzo enorme salir de mi cama antes de las cuatro de la tarde”, señala.

Y continúa: “La primera vez que me corté, estaba sentada en la cama en el departamento de mi novio. Era tarde. Él y yo habíamos discutido durante un rato, cada vez alzábamos más la voz. Me preocupaba que pudiéramos despertar a sus roommates, y en un momento en el que exploté por el enojo, busqué mi navaja, la saqué de mi zapato y me corté la piel del tobillo”.

Los primeros cortes no fueron dolorosos, así es que lo hizo una y otra vez. Su novio la vio, la insultó y a continuación se quedó dormido como si nada pasara. Ella, en cambio, al ver la sangre brotar de su piel, se sintió algo eufórica, como cuando un científico consigue los resultados deseados después de haber trabajado en un experimento.

“En ese momento me sentí intocable y poderosa. Era una mujer que estaba en control. Sentí una cálida oleada de consuelo y alivio. Alivio de la ira. Un alivio de la impotencia. Había sucedido algo que no me parecía que estuviera bien, y ahí estaban las líneas de mi sangre para ser testigo de ello”, dijo.

Cortarse a sí misma le dio una sensación de empoderamiento. Fue un acto que la hizo sentir parte de algo mucho más grande que la penosa situación en la que se encontraba. Según sus palabras, su vida se había vuelto más grandiosa y lo que había hecho era algo que le permitía manifestar su estado de ánimo.

“El problema es que cualquier práctica de autolesión hace que te vuelvas cada vez más eficiente. Así fue como empecé a lastimarme cada vez más seguido. Los cortes se volvieron más profundos. Ocultaba mis cicatrices debajo de mis medias y nunca le dije nada a nadie “, revela.

Cuando Manson pudo poner fin a la relación tóxica en la que se encontraba, su hábito de autolesionarse se detuvo. Pero el impulso volvió cuando se encontraba de gira en Europa promoviendo el segundo álbum de Garbage, Version 2.0 (1998).

“Estaba bajo una inmensa presión física y mental. Estaba en los medios todo el tiempo, y tuve la suerte de ser invitada a las portadas de periódicos y revistas de moda de todo el mundo. El inconveniente de querer atraer tanta atención fue que comencé a desarrollar una autoconciencia sobre mí misma, cuya intensidad no había experimentado desde que era una adolescente”.

La angustia volvió. Y la idea de colocar un cuchillo sobre su piel para aliviarla un poco del estrés volvió a estar presente.

En su artículo, Manson explica que hasta la fecha trata de mantenerse alerta para no volver a caer en esos patrones de pensamiento. “Prometo mantenerme firme. Ahora elijo hablar. Intento ser amable, no solo conmigo misma sino también con otras personas. Me rodeo de gente que me trata bien. Me esfuerzo por ser creativa y decido hacer cosas que me hacen feliz”, dijo.