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Una reflexión sobre Coachella 2020 y el rumbo de la industria

La diversidad musical, el folclore mexicano, la representación femenina y el dominio de la música electrónica y el rap en la vigesimoprimera edición del festival californiano.
Jonathan Matamoros
Fotos: Amy Harris/Invision/AP, Ole Haug/Creative Commons, Robb Cohen/Invision/AP.

Hace unas horas, el Festival de Música y Artes de Coachella Valley dio a conocer el lineup de su edición 2020. Y como ocurre cada año, la gente no tardó en quejarse por redes sociales. Pero, ¿realmente tienen algo de lo que deban estar inconformes?

A lo largo de 20 años, Coachella ha evolucionado y se ha convertido en uno de los festivales musicales más grandes del mundo. El número de personas que viajan hasta Indio, California ronda el medio millón. Una de las grandes claves de su éxito es que saben responder a las tendencias de la industria y especialmente a las de los asistentes de conciertos y festivales.

La diversidad musical de Coachella

Desde 2010 comenzaron a tener una evidente inclinación hacia la música electrónica, en gran parte inspirada por el resurgimiento de este género en el mainstream. Y a pesar de que está lejos de ser lo más escuchado hoy en día, Coachella sigue apostando por él. ¿Por qué? Muy sencillo, por los ravers.

Este grupo amante de la música electrónica es uno de los demográficos más fieles y constantes en los festivales. Y aunque nos encante romantizar a la música, el dinero siempre será el motivamente más grande para los promotores y organizadores.

En la edición 2020, la música electrónica tiene más del doble de actos que la segunda expresión musical con más representantes: el rock y todo eso que aman clasificar como “alternativo“.

Este dominio puede pasar desapercibido porque los tres grandes headliners son ajenos al género. Pero, dentro del segundo nivel encontramos a Calvin Harris, Flume, Disclosure y Louis the Child. Además de las decenas de DJs y productores que se presentarán principalmente en los escenarios Sahara y Yuma el próximo abril.

A pesar de ello, Coachella se asegura de tener algo para todos. Aunque en número no superen a la electrónica, los actos de letras más grandes le pertenecen al rock, la música alternativa y el rap. Son estos géneros los que tienen la delantera.

La música urbana anglosajona estará bien representada por Travis Scott y Frank Ocean como headliners, y las probabilidades de que ambos presenten nueva música son altas. También se disfrutará de extraordinarios talentos como BROCKHAMPTON, Daniel Caesar, FKA twigs y Pink Sweat$. Además de figuras de la nueva generación, como Megan Thee Stallion, YBN Cordae, Swae Lee, Denzel Curry y varios más.


El fenómeno del folclore mexicano

Más de una decena de bandas y artistas mexicanos se han presentado en algún escenario de Coachella durante sus 20 ediciones hasta ahora.

En los últimos tres, el festival ha decidido elegir un acto de música regional mexicana. Una hazaña que terminó por influenciar a los festivales mexicanos para dejar atrás los estigmas y arriesgarse a imitarlos. Y aunque un poco del folclore mexicano ya había estado presente con Instituto Mexicano del Sonido, Nortec Collective y 3Ball MTY, solo eran pequeños guiños nadando en un mar de sintetizadores.

La primera inclusión de un acto de música regional mexicana auténtico ocurrió hasta 2017 con Los Ángeles Azules. Un año más tarde llegaron Los Tucanes de Tijuana, y en 2020, ese slot le pertenecerá a la Banda MS. Hay más de 50 millones de hispanos en Estados Unidos y gran parte de ellos están concentrados en California. No debería ser ninguna sorpresa este movimiento de Coachella y su buen recibimiento.


Danny Elfman 

Uno de los temas más comentados en redes sobre Coachella 2020 es la inclusión de Danny Elfman. Si no eres un entusiasta de la música para producciones audiovisuales, quizás su nombre no te diga mucho. Pero se trata de un compositor, cantautor y productor que ha estado detrás de la música de grandes producciones de Hollywood y series estadounidenses.

Se le reconoce por su trabajo con Tim Burton, con quien ha colaborado en Batman, Edward Scissorhands, The Nightmare Before Christmas, Corpse BrideyAlice in Wonderland. Además de ser responsable de la música de la trilogía de Spider-Man protagonizada por Tobey Maguire y el tema principal de Los Simpson.


¿Y el reggaeton?

El año pasado, la presencia de J Balvin y Bad Bunny en Coachella causó un gran revuelo… en Latinoamérica. Porque seamos sinceros, el resto del mundo ha abrazado al reggaeton y los únicos que continúan con un marcado repudio son algunos latinoamericanos.

Esa fue la primera gran victoria del reggaeton en el festival californiano. Una vez más, los organizadores respondieron a lo que las tendencias de consumo dictaban. La música latina era de lo más trendy y nadie estaba por encima del reggaeton y de estos dos exponentes.

Pero este año el festival le dijo no al reggaeton. ¿Qué puede esconderse detrás de esta decisión? En 2019, tanto José como Benito obtuvieron una gran respuesta de los asistentes. Entonces, lo “sensato” hubiera sido creer que en el cartel de 2020 aparecerían por lo menos un par de actos de reggaeton, pero las cosas no son así de sencillas.

Balvin y Bunny son los dos exponentes más exitosos actualmente de la música urbana latina. Y son precisamente ellos dos los que tienen el mayor appeal en mercados extranjeros. Por esa simple razón fueron los primeros.

Esto no significa que no haya otros actos con valor dentro del reggaeton, pero por ahora, nadie más de esta generación ha experimentado el anhelado crossover. Sí, está Rosalía ―presente en 2019―, pero dos canciones (“Con Altura” y “Yo x Ti, Tu x Mi”) entre toda su discografía no la convierten en reggaetonera.

Lo más cercano que hay a un acto de reggaeton en el cartel de Coachella 2020 es Anitta. La cantante brasileña ha experimentado con elementos musicales diversos, entre ellos de reggaeton. Y aunque no es una figura que lance exclusivamente piezas de este género, sí tiene una cercanía considerable.

A fin de cuentas, la curaduría de Coachella siempre debe responder a lo que atraiga al mayor número de personas. Y por ahora, los bookers no consideran que el reggaeton tenga más cartas que puedan jugar en sus escenarios. Por lo menos no este año.


¿Dónde quedaron las headliners femeninas?

En los tres años más recientes Beyoncé, Lady Gaga y Ariana Grande tuvieron sus nombres escritos en las letras más grandes dentro del cartel de Coachella. Este año ninguna mujer lo consiguió.

Dentro de los 22 actos principales, solo hay 6 mujeres: Megan Thee Stallion, Summer Walker, Lana Del Rey, FKA twigs, Marina y Ari Lennox. Este grupo corresponde solo al 27.2%. La historia no es diferente cuando tomamos en cuenta el resto del cartel.

Esta falta de representación femenina en los actos principales de Coachella ha ocurrido desde sus inicios. La primera mujer en encabezarlo fue Björk en 2002, lo hizo de nuevo en 2007. Tuvieron que pasar 10 años para que otra mujer estuviera al frente, Lady Gaga, que sustituyó a Beyoncé.

Solo cuatro mujeres han liderado el festival en 20 ediciones. Y aunque han habido algunas victorias recientes, todavía queda un largo camino por recorrer para encontrar equidad y balance en la representación femenina y masculina dentro de festivales como Coachella.